¿Cómo afecta la edad a nuestra visión?
A pesar de algunos cambios en la calidad de la visión están relacionados con la edad y son inevitables, podemos ser capaces de mantener los ojos sanos para toda la vida.
Al igual que todos sabemos que nuestra fuerza física disminuye con la edad, nuestros ojos también sufren una disminución de su rendimiento, especialmente cuando superamos la barrera de los 60 años.
No debemos preocuparnos ya que estos cambios oculares como la vista cansada por ejemplo, estás relacionados con la edad, son perfectamente normales y no significan ningún tipo de enfermedad.
Incluso las cataratas, una patología muy vinculada con el envejecimiento de nuestros ojos, es extremadamente común entre las personas mayores y se pueden corregir fácilmente con una operación de cataratas, rápida y satisfactoria.
Solo en algunos casos, debido a la edad, se pueden desarrollar algunas enfermedades oculares más graves que pueden afectar nuestra visión y por ende, nuestra calidad de vida a medida que envejecemos. Hablamos del glaucoma, la degeneración macular o la retinopatía diabética.
Principales patologías oculares asociadas a la edad:
Vista Cansada o Presbicia
Vista Cansada o Presbicia: Al cumplir los 40 años notará que le costará más enfocar los objetos cercanos, esto es debido a la presbicia y no se alarme, es una pérdida de agudeza visual perfectamente normal por el endurecimiento de la lente dentro del ojo.
Aunque al principio no entorpecerá su vida diaria, la presbicia se intensifica a medida que envejecemos y quizás necesite corregir este defecto visual. Tras pasar los 50 años es fácil que note que necesite incluso unas gafas de cerca o cambiar de gafas más frecuentemente si las lleva.
Cataratas
Cataratas: A pesar de que las cataratas se consideran una enfermedad ocular relacionada con la edad, es algo tan común que quizás debiera ser clasificada como un cambio normal del envejecimiento. Por ejemplo, la operación oftalmológica más frecuente en España es la de cataratas, con unas 400.000 intervenciones al año, según los datos de la Sociedad Española de Oftalmología (SEO).
Por suerte, la cirugía de cataratas es extremadamente segura y tan eficaz que la tasa de éxito de recuperar la visión roza el 100%.
Degeneración macular
Degeneración macular: Está muy relacionado con la edad y es una de las principales causas de ceguera entra la población de edad avanzada.
Glaucoma
Glaucoma: El riesgo de desarrollar glaucoma aumenta porcentualmente con cada década después de haber cumplido los 40 años. Actualmente es una de las principales causas de ceguera en los países occidentales sólo por detrás de la diabetes.
La buena noticia es que con la detección temprana gracias a los exámenes oftalmológicos periódicos y las campañas de concienciación, permiten aplicar a tiempo el tratamiento adecuado para que podamos preservar la vista.
Retinopatía diabética
Retinopatía diabética: Es una complicación de la diabetes y una de las causas principales de ceguera. Ocurre cuando la diabetes daña a los pequeños vasos sanguíneos de la retina, que es el tejido sensible a la luz situado en la parte posterior del ojo.
Según los expertos el 40% de los diabéticos de más de 40 años tienen retinopatía diabética en algún grado.
Ojo seco
Ojo seco: A medida que envejecemos, nuestro cuerpo produce menos lágrimas. Especialmente en las mujeres después de la menopausia. Esto puede producir molestias en los ojos como una sensación de escozor, utilizar colirios o lágrimas artificiales, ayudarán bastante con este problema.
Pérdida de la visión periférica
El envejecimiento también provoca una pérdida de la llamada visión periférica. Se reduce el tamaño de nuestro campo visual a medida que vamos cumpliendo años y se agudiza al llegar a los 80 años. Una edad en la que es normal experimentar una pérdida del campo visual periférico, de 20 a 30 grados.
Disminución de la visión del color
Las células en la retina que son responsables de la visión del color, éstas experimentan una reducción en la sensibilidad a medida que envejecemos, causando que los colores sean menos brillantes y el contraste entre diferentes colores sea menos visibles.
Desprendimiento del vítreo
A medida que envejecemos, el vítreo, que es similar a un gel en el interior del ojo, comienza a licuarse y alejarse de la retina, causando manchas y destellos de luz. El desprendimiento vítreo, generalmente es inofensivo pero puede ser un síntoma del preocupante desprendimiento de retina.
Otros efectos del envejecimiento sobre nuestros ojos:
Aunque normalmente pensamos que el envejecimiento ocular solo se traduce en patologías como la Vista Cansada o Cataratas, se producen otros cambios más sutiles que afectan a la estructura del ojo. Estos cambios incluyen, por ejemplo, la reducción del tamaño de la pupila. A medida que envejecemos, los músculos que controlan el tamaño de la pupila y nuestra reacción a la luz pierden algo de fuerza. Esto hace que la pupila se vuelva más pequeña y menos sensible a los cambios en la luz ambiental. Debido a estos cambios, las personas de más de 60 años necesitan hasta tres veces más luz ambiente para una lectura cómoda que una persona joven. Además, las personas mayores son más propensas a ser deslumbradas por la luz del sol y el deslumbramiento, cuando salen de un edificio con poca luz, como una sala de cine.
Si has leído todo lo anterior, no queremos alarmarte. Seguir una alimentación y dieta saludable, realizar deporte moderado y no fumar, son sus mejores defensas naturales contra la pérdida de la visión a medida que envejece.
A pesar de algunos cambios en la calidad de la visión están relacionados con la edad y son inevitables, podemos ser capaces de mantener los ojos sanos para toda la vida.
Y recuerde la importancia de las revisiones oftalmológicas periódicas, estas le ayudarán a mantener sus ojos sanos y una visión óptima durante toda su vida.
¡Esperamos verte pronto dar el paso hacia una nueva vida sin gafas ni lentillas en VISIÓON Oftalmólogos!
La última tendencia que vemos en aplicaciones como el famoso WhatsApp y sistemas operativos para móviles es el llamado modo oscuro. Ya viene activado como opción nativa en la última versión de los teléfonos Android y en el iOS 13 de Apple.
La función modo oscuro simplemente invierte el fondo y el texto. En lugar de tener un fondo claro con texto negro, el modo oscuro proporciona un fondo negro con texto blanco.
Primero fueron las aplicaciones más famosas como Twitter y YouTube, o páginas web como Reddit, pero todos los grandes de la tecnología como Facebook se han rendido a esta nueva forma de mostrar el contenido en el móvil.
El motivo del éxito del modo oscuro es que protege mejor nuestros ojos y la vista cortando la famosa luz azul que emite cualquiera de estos dispositivos.
¿Sabías que el modo oscuro no es realmente una invención moderna?
Seguro que los más jóvenes no se acuerden, pero las primeras computadoras domésticas usaban monitores monocromos que mostraban texto verdoso en una pantalla negra. Y algunas de las primeras máquinas de escribir electrónicas, los famosos procesadoras de texto, permitían ver el texto blanco sobre un fondo negro. Esto se cambió en los años 80 para replicar el aspecto de la tinta en el papel.
La ventaja más conocida y científicamente demostrada del modo oscuro es que ahorra consumo de energía. Cuando el fondo es blanco, todos los píxeles están encendidos y la pantalla exige más potencia. Cuando los píxeles son negros o incluso grises oscuros, como es el caso en el modo oscuro, los requisitos de energía de la pantalla se reducen.
Pero esta reducción de energía se limita a las pantallas OLED, por lo que los teléfonos, monitores y computadoras con pantallas LCD realmente no se benefician. Si tu teléfono no tiene pantalla OLED o AMOLED realmente no estas ahorrando batería.
Otra utilidad del modo oscuro esgrimida por todos los defensores de este nuevo diseño es que se corta la luz azul dañina.
La luz azul es un espectro de luz visible de alta energía con una longitud de onda muy corta. La mayor fuente natural de luz azul para los seres humanos es el Sol, pero nuestros teléfonos también emiten pequeñas cantidades de luz azul.
Las compañías tecnológicas están afirmando que el modo oscuro mejora la visibilidad, reduce la fatiga visual y facilita el uso de un dispositivo con poca luz. Afirmaciones que carecen de estudios científicos rigurosos que lo acompañen, pero que tampoco vamos a poner en duda.
Pero utilizar permanentemente el modo oscuro no siempre es lo mejor, aunque es cierto que muchas personas se sienten más cómodas usando el modo oscuro en condiciones de poca luz.
Los seres humanos, por nuestra biología y evolución, vemos las cosas mejor durante el día y que por la noche. Hemos evolucionado para ver en la oscuridad con la poca luz natural que existe pero con mayor dificultad que por el día. Por eso es mejor para nosotros ver oscuridad en la luz en lugar de al revés.
Un punto que va en contra del uso del modo oscuro para una mejor visibilidad es que la luz sobre el tema oscuro, especialmente en el texto, no es necesariamente bueno para todos.
Nos referimos a las personas con astigmatismo, una afección muy común que produce visión borrosa debido a la forma irregular de uno o ambos ojos.
Las personas con astigmatismo, una gran parte de la población, encuentran más difícil leer el texto en blanco sobre negro que el texto en negro sobre blanco. Parte de esto tiene que ver con los niveles de luz: con una pantalla brillante de fondo blanco, el iris se cierra un poco más, disminuyendo el efecto de la lente «deformada”. Con una pantalla oscura de fondo negro, el iris se abre para recibir más luz y la deformación de la lente crea un enfoque mucho más difuso en el ojo.
Es lo que se llama el efecto de halo, que reduce la facilidad de lectura en las personas con astigmatismo.
Otro de los efectos no deseados del modo oscuro es si lo usamos durante mucho tiempo, nuestros ojos se acostumbran a dejar pasar menos luz. Debido a esto, cuando miras una pantalla brillante, al pasar del móvil al ordenador, sientes una sensación de incomodidad.
Ya conocíamos la relación entre la obesidad y una alimentación poco saludable con el aumento del riesgo de probabilidades de padecer una complicación visual como la degeneración macular o cataratas.
A su vez, la obesidad puede generar una serie de problemas asociados como la diabetes y la hipertensión, unas enfermedades que pueden derivar en importantes afecciones oculares.
El exceso de peso no es bueno, ni para nuestra salud, ni para nuestro organismo.
Quizás te ayude a comer mejor, el saber que la pérdida de peso influye también de forma muy positiva en nuestra visión.
Un equipo de investigadores finlandeses examinó la salud ocular de 22 pacientes obesos antes de perder peso y seis meses después, con un peso sensiblemente menor tras una cirugía bariátrica y encontraron que la salud ocular de los pacientes era mucho mejor después de haber perdido peso.
Esto se ha relacionado con las mejoras en la microvasculatura de la retina generadas con la pérdida de peso. Los resultados del estudio se presentaron en la reunión anual de la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes (EASD) que se celebró en Portugal el mes pasado.
La obesidad es un riesgo para nuestra salud ocular y especialmente por el aumento de probabilidades de padecer enfermedades oculares de gravedad, como la degeneración macular, la retinopatía pexes.
Sin olvidarnos de la retinopatía hipertensiva producida por la hipertensión arterial relacionada con el sobrepeso. La presión arterial alta afecta a la retina que cuenta con muchos vasos sanguíneos minúsculos que oxigenan al ojo, estas se vuelven más gruesa y pueden llegar a bloquearse.
La retinopatía diabética e hipertensiva son especialmente preocupantes por la ausencia de síntomas hasta que la enfermedad se encuentra en una fase muy avanzada y los efectos son ya irreversibles.
Por eso, la importancia en las personas obesas de los controles oftalmológicos periódicos, con el fin de prevenir estas situaciones. E insistimos en la necesidad de plantearse una pérdida de peso por el bien de su visión
Desde que el gel hidroalcohólico forma parte de nuestra vida diaria, nos llegan muchas consultas sobre cómo actuar si nos entra gel hidroalcohólico en el ojo. En el post de hoy resolvemos todas las dudas.
Hace ya un año desde que la COVID-19 llegó a nuestras vidas. Con la pandemia hemos extremado las medidas de higiene (realmente esperamos que esta concienciación se quede para siempre), ahora los geles hidroalcohólicos nos acompañan allá donde vamos y últimamente recibimos muchas consultas sobre qué hacer si nos entra gel hidroalcohólico en el ojo.
Debemos saber que el contacto del gel con el ojo puede causar quemaduras y lesiones oculares, por eso es fundamental actuar con la mayor rapidez posible.
Si por accidente entra algún higienizante en tus ojos, debes enjuagar con abundante agua, durante varios minutos. Es importante que sea lo más rápido posible, para que no se agraven sus efectos.
Otra de las situaciones que se nos presentan con el tema de los geles, es que a veces tocamos las lentillas con las manos impregnadas aún en la solución hidroalcohólica y al contacto con el ojo, sentimos escozor o incluso se nos puede irritar. En este caso, retira la lentilla, y enjuaga el ojo con abundante agua. Es importante que cambies la solución líquida para garantizar su correcta higiene en cada uso.
Para que esto no ocurra, te recomendamos que antes de tocar tus lentes de contacto te laves las manos con jabón neutro y agua.
En ambas situaciones es importante recordar que no debemos frotarnos los ojos, para no expandir el producto dentro de nuestros ojos. Recuerda: enjuagar con agua fría los ojos durante varios minutos.
Pasadas unas horas, si la molestia permanece, debes consultar a un profesional, ve a la clínica oftalmológica más cercana para que te examinen, si te encuentras en Granada o Jaén, te esperamos en clínica VISIÓON Oftalmólogos.
Tras la visita en nuestra clínica oftalmológica es probable que le hayamos entregado la prescripción óptica, es decir, la receta de gafas.
En la receta de gafas, hay una serie de números y letras que explicaremos a continuación para ayudar a entenderla mejor:
- OD: Significa la corrección que necesita el ojo derecho.
- OI: En esta línea, está escrita la graduación óptica necesaria para el ojo izquierdo.
- ESFÉRICO: Se trata de la cantidad de graduación esférica que es requerida. Cuando el signo es +, nos indica la cantidad de hipermetropía que necesita el paciente, y si el signo es – se trata de miopía. En el caso de que sólo haya valor en el componente de la esfera, se tratará de un ojo completamente esférico, a no ser que haya anotado también componente cilíndrico que explicaremos más adelante.
- CILÍNDRICO: Corresponde con el valor del astigmatismo, principalmente es debido a que la córnea es tórica, tiene la forma de un balón de rugby, es más curvada en un eje aunque también puede ser debido al cristalino o incluso al globo ocular en sí.
- EJE (º): Se corresponde con el eje radial, grados sexagesimales en el cual está orientado el astigmatismo que oscila entre 0º y 180º.
- ADICCIÓN O ESFERA VISIÓN PRÓXIMA: Es la graduación que se necesita para poder ver bien de cerca, nos ayuda a valorar la evolución de la presbicia o también llamada vista cansada. Se tiene que sumar al valor de la esfera en visión lejana.
- CENTROS O DIP/DISTANCIA INTERPUPILAR: La distancia que hay entre el centro de ambas pupilas respecto al centro de la nariz.
Hace unos meses conocimos el asombroso caso de un adolescente que había perdido la visión por una dieta de comida basura. ¿Esto es posible?
La realidad es que esto puede suceder, incluso en el mundo desarrollado en el que es muy fácil acceder a alimentos nutritivos y el enriquecimiento vitamínico de nuestros alimentos de uso cotidiano.
Pero puede ocurrir en pacientes que están desnutridos por factores como el alcoholismo crónico, son vegetarianos estrictos, se han sometido a una cirugía gastrointestinal o tienen un trastorno alimentario severo, como por ejemplo una anorexia nerviosa.
El joven que perdió la visión presentaba anemia macrocítica y bajo nivel de vitamina B 12 entre otras anomalías. Pese a esto, tenía un peso corporal normal y no había signos visibles de malnutrición. En el plazo de un año, sufrió pérdida de audición y problemas de visión.
Lamentablemente, el adolescente perdió la vista antes de que se revelara la verdadera causa de su problema, su alimentación estaba basada en patatas fritas, pan blanco y cerdo procesado. Los oftalmólogos que le revisaron posteriormente descubrieron que sufría deficiencia de B12, bajos niveles de vitamina D, cobre y selenio, altos niveles de zinc, reducción de la densidad ósea y una grave neuropatía óptica.
Una buena nutrición beneficia a todo el cuerpo, incluidos los ojos.
Nos debemos asegurar siempre de incluir estos cinco tipos de alimentos en la dieta para tener una visión saludable.
Verduras de hoja verde. La col rizada y las espinacas son ricas en luteína y zeaxantina. Otras verduras con cantidades significativas de luteína y zeaxantina incluyen la lechuga, las coles, el brócoli y los guisantes.
Cítricos. Las naranjas, las mandarinas, los pomelos y los limones tienen un alto contenido de vitamina C, un antioxidante fundamental para la salud de la vista. Muchos otros alimentos con vitamina C son los melocotones, los pimientos rojos, los tomates y las fresas.
Las legumbres. Todos los tipos de legumbres contienen zinc, un oligoelemento esencial que se encuentra en alta concentración en los ojos.
Salmón. Las investigaciones demuestran que las dietas ricas en ácidos grasos omega-3 procedentes del pescado de agua fría pueden ayudar a reducir el riesgo de desarrollar enfermedades oculares más adelante. Entre estos pescados se encuentran el salmón, el atún o las sardinas.
Verduras y frutas. Las zanahorias son ricas en betacaroteno, un nutriente que ayuda a la visión nocturna, al igual que otras frutas y verduras como las batatas, los albaricoques y el melón.
Por otra parte, una mala alimentación generalmente también se asocia con un aumento de la obesidad. Existen numerosos estudios científicos que analizaban y demostraban la relación de la obesidad con numerosas enfermedades y problemas de salud. Algunos tan conocidos como las enfermedades coronarias, la diabetes tipo 2, la hipertensión, la artrosis, la dislipidemia, problemas respiratorios, etc.
Un estudio de la Universidad de St Andrews y el Servicio Nacional de Salud del Reino Unido también ha resaltado el impacto negativo de la obesidad en la salud ocular.
Los datos de la investigación se han publicado recientemente en el Scottish Medical Journal y comprende los datos recogidos por los investigadores del departamento de oftalmología de NHS Fife, una de las 14 regiones en las que se divide el Servicio Escocés de Salud.
La elección de esta zona de Escocia responde a un motivo, es una de las regiones con mayores niveles de obesidad.
Para estudiar cómo afecta la obesidad a la pérdida de visión se recurrió al estudio de pacientes con hipertensión intracraneal idiopática. Una enfermedad que afecta especialmente a mujeres jóvenes con sobrepeso.
Todos los pacientes diagnosticados con hipertensión intracraneal idiopática tenían sobrepeso, con un IMC promedio de 36. El primer signo de problemas en la vista de las personas que sufren esta enfermedad es la pérdida de visión periférica. Posteriormente, la vista se vuelve borrosa, y la persona afectada puede incluso volverse ciega.
Cerca del 5% de los afectados pierde la vista parcialmente o por completo en uno o ambos ojos. Y los datos recogidos en el estudio de pacientes con obesidad indicaron que alrededor del 10 al 15% de los pacientes padecieron una discapacidad visual irreversible.
El tratamiento principal para esta enfermedad es recudir el sobrepeso y alcanzar un IMC normal. Sin embargo, existen pacientes que aún pueden desarrollar una pérdida de visión progresiva y permanente a pesar del tratamiento y la pérdida de peso.
Debemos recordar que el sedentarismo y una alimentación poco saludable están relacionadas con la obesidad que, a su vez, puede incidir directamente en problemas visuales de gravedad como la retinopatía diabética, una enfermedad producida por el daño de las células y los vasos sanguíneos de la retina.
Por eso, la importancia en las personas obesas de los controles oftalmológicos periódicos, con el fin de prevenir estas situaciones. E insistimos en la necesidad de plantearse una pérdida de peso por el bien de su visión.
El síndrome de Down es un trastorno genético causado por la presencia de una copia extra del cromosoma 21, o una parte del mismo, en vez de los dos habituales. Lo más característico son unos rasgos físicos peculiares y la presencia de un grado variable de discapacidad cognitiva.
Le debemos su nombre a John Langdon Down y sus investigaciones en el siglo XIX sobre estas alteraciones genéticas. Un trabajo que concluyó Jérôme Lejeune en el siglo XX al descubrir que el síndrome es una alteración de cromosoma 21.
Actualmente aún no conocemos las causas exactas de este exceso cromosómico, sólo que estadísticamente se relaciona más frecuentemente en mujeres gestantes con edades superiores a 35 años. La incidencia actual en Europa de nacimientos con síndrome de Down es de 11,2 por cada 10.000 alumbramientos.
Las personas con síndrome de Down tienen una probabilidad superior a la de la población general de padecer algunas enfermedades, generalmente problemas del corazón y del sistema digestivo o endocrino. Lo que es menos conocido es que en un gran porcentaje, las personas con síndrome de Down suelen presentar problemas visuales.
Hay fuentes que hablan de que un 80% de las personas con síndrome de Down tienen problemas de visión, aunque la cifra más aceptada es de entre un 60 a 70% de estas personas presentan durante su vida algún trastorno de la visión susceptible de tratamiento o intervención.
Lo que es incuestionable es que las personas con síndrome de Down presentan una mayor incidencia de alteraciones oftalmológicas y de la calidad de visión si lo comparamos con el resto de la población.
El culpable de esta elevada proporción es nuevamente, una consecuencia de la alteración cromosómica. Esta alteración genética provoca que el desarrollo del sistema visual y oculomutor sea diferente. Se ha demostrado que la trisomía 21 tiene efectos sobre el ojo en desarrollo que afectan al adecuado desarrollo de la visión.
El astigmatismo, las cataratas congénitas o la miopía son las enfermedades más frecuentes entre las personas con síndrome de Down aunque también se pueden dar problemas de estrabismo, ambliopía, queratocono o conjuntivitis entre otras afecciones menos frecuentes.
La salud visual de una persona con síndrome de Down es de suma importancia debido a la gran trascendencia que tiene para ellos la esfera visual en la fase de aprendizaje. Una visión con alguna alteración puede afectar directamente al entorno educacional ya que podría disminuir a su capacidad de aprendizaje y de comunicación.
La salud visual de las personas con síndrome de Down está muy vinculada con su calidad de vida e incluso con su integración. La mayor parte de las alteraciones visuales que normalmente padecen pueden ser tratadas si se detectan precozmente.
Los avances en oftalmología y el diagnóstico temprano nos permiten actualmente tratar la mayoría de los problemas oculares que puedan presentar a lo largo de su vida. Por eso la importancia de las revisiones oftalmológicas periódicas.
Los exámenes visuales optométricos y oftalmológicos a pacientes con síndrome de Down se deben realizar de forma periódica para comprobar la correcta salud visual. Estas revisiones nos permitirán corregir de manera temprana cualquier déficit a nivel ocular garantizando que cualquier persona con síndrome de Down presenta una salud visual óptima y con total garantías para que cualquier problema visual no interfiera en su integración social.
Una persona no puede directamente escoger sus circunstancias, pero si puede escoger sus pensamientos e indirectamente -y con seguridad- darle forma a sus circunstancias. (James Allen)
Si quiere profundizar más sobre el tema le dejamos esta Guía Oftalmológica del síndrome de Down elaborada por la Sociedad Española de Oftalmología.
Aunque los materiales empleados en la fabricación de las lentillas cada vez son mejores, el uso de lentes de contacto limita el acceso de la córnea tanto a la lubricación de la lágrima como al necesario oxígeno.
Esto provoca que pasar mucho rato con las lentillas puestas puede producir muchas molestias y que los ojos se enrojezcan y nos piquen.
Un uso indebido de las lentillas es utilizarlas sin extremar las precauciones de higiene en su manipulación y conservación. Al que debemos sumar otro gran error, irse a dormir sin quitarse las lentillas, incluso aunque solo sea una siesta.
Dormir con las lentes de contacto puestas puede provocar infecciones de la córnea, como la queratitis microbiana o mayores problemas de salud ocular.
En la última edición del Annals of Emergency Medicine de Estados Unidos se recogen varios ejemplos de extrema gravedad desde casos de queratitis microbiana bacteriana y micótica, a úlcera corneal de un hombre con perforación en la córnea. Todos los casos tienen un mismo hilo conductor, un uso indebido de las lentillas no quitándolas para dormir.
Y no solo hablamos por las noches, incluso al hacer la siesta. El motivo es que al tener los ojos cerrados, se produce menos lágrimas, por lo que dormir con las lentes de contacto, aunque sea solo el rato de la siesta, hace que se queden pegadas al ojo debido a la deshidratación.
Esta sensación es muy molesta y puede dañar al ojo. Si pasa esto debemos recurrir a las lágrimas artificiales para volver a hidratar el ojo y las lentillas y retirarlas para que descase nuestro ojo.
La publicación especializada Ophthalmology publicó un estudio hace algunos años que determinaba que las probabilidades de padecer queratitis se incrementaba en casi 7 veces si se dormía de forma ocasional con las lentillas puestas.
Aunque las lentes de contacto son una forma segura y eficaz de corregir problemas refractivos su uso inadecuado y la falta de higiene suponen un riesgo de infección de la córnea.
Los factores de riesgo más habituales son la falta de higiene, su uso más allá de las recomendaciones del fabricante, dormir con las lentillas puestas, uso de lentillas o líquidos caducados, su conservación en agua del grifo, su uso en la playa o en piscinas, etc.
Recuerda que si quieres despreocuparte de todos estos factores de riesgo una opción totalmente segura, económica y eficaz es la operación ocular láser con la que descubrirás una nueva vida sin los problemas derivados del uso diario de gafas o lentillas. Llámanos y pide tu cita prequirúrgica al 958 20 70 70. ¡Nos vemos en VISIÓON Oftalmólogos!
Los ácidos grasos omega-3 son un grupo de ácidos grasos poliinsaturados que se encuentran en alta proporción en los tejidos de ciertos pescados y mariscos y en algunos vegetales como las nueces. El Omega-3 está dentro de los llamados ácidos esenciales y el cuerpo humano debe adquirirlo a través de la alimentación.
El Omega-3 tiene muchos beneficios para la salud en general y tradicionalmente se ha considerado beneficioso para cuidar la salud de nuestros ojos. Principalmente los ácidos grasos esenciales Omega-3 nos ayudan a prevenir enfermedades tan graves como la Degeneración Macular Asociada a la Edad.
Esta afección es la causa más frecuente de disminución severa de la visión en el mundo occidental y afecta principalmente a personas mayores de 50 años.
La enfermedad causa lesiones en la zona central de la retina llamada mácula. Ésta es la responsable de la visión precisa, necesaria para leer, conducir o ver la televisión.
Existen estudios que relacionan la toma de Omega-3 con una mejor salud de las células de la retina por lo que se concluye que un suplemento de estos ácidos grasos es beneficioso para la prevención y la progresión de esta enfermedad.
La controversia la encontramos en el papel que juegan los suplementos de Omega-3 para tratar el Ojo Seco.
El ojo seco es una de las enfermedades oftalmológicas más frecuentes en el mundo civilizado, se calcula que un 20% de la población lo sufre, tasa que sube al 75 % si los pacientes tienen más de 70 años. El ojo seco es una disfunción lagrimal que afecta a la calidad visual, produce molestias que pueden llegar a ser invalidantes y puede ocasionar lesiones oftalmológicas graves e irreversibles en sus formas más graves.
¿Por qué se produce el ojo seco?
El ojo seco aparece cuando la película lagrimal es insuficiente o de mala calidad para mantener una correcta lubrificación ocular.
Hasta ahora se creía que el consumo habitual de ácidos grasos Omega-3 beneficiaba a la producción de lágrima, haciéndola más abundante y de mayor calidad y evitando que se evapore con mucha facilidad.
Por eso se recomienda para las personas que sufren el síndrome del ojo seco la toma de suplementos de Omega-3 o una dieta rica en alimentos que lo contienen.
Esta recomendación procede de varios estudios que demostraban con datos empíricos como la toma de capsulas de ácidos grasos omega 3 produce una mejoría de los síntomas de ojo seco y la disminución de la evaporación lagrimal y mejora del índice Nelson. (Oral omega-3 fatty acids treatment in computer vision syndrome related dry eye – Short-term consumption of oral omega-3 and dry eye syndrome.)
Pero hablamos de controversia debido a un reciente estudio publicado este mismo mes en el New England Journal of Medicine y presentado en la Reunión Anual de la Sociedad Estadounidense de Cataratas y Cirugía Refractiva, que tira por los suelos todo lo anterior.
Según los investigadores que han trabajado durante tres años en 27 hospitales de los Estados Unidos, los suplementos de omega-3 no son significativamente mejores que el placebo para reducir los síntomas del ojo seco.
El estudio contó con la participación de más de 500 pacientes de ojo seco, divididos entre pacientes que tomaban una dosis diaria de un suplemento de omega-3 o un placebo de aceite de oliva, pero no hubo diferencias significativas en el grado de mejora de los síntomas entre los grupos.
La discusión está servida y faltan nuevos estudios que ratifiquen esta conclusión, pero lo que sí que está claro es que los ácidos grasos omega 3 son beneficios para nuestro organismo, más allá de su papel en la mejora del ojo seco.
Una nueva técnica para rastrear las complicaciones oculares de las inyecciones de relleno facial
El uso del dópler a color podrá usarse en el futuro para seguir los posibles tratamientos o evolución de esta afección ocular tan devastadora por culpa de las inyecciones de relleno facial.
El Departamento de Oftalmología de la Universidad de Medicina de Shanghai ha publicado en Ophthalmic Plastic and Reconstructive Surgery, un interesante estudio sobre la forma evaluar las oclusiones arteriales causadas por inyecciones faciales de grasa propia o de ácido hialurónico.
Las inyecciones faciales con ácido hialurónico o grasa del propio paciente se utilizan en medicina estética para combatir las arrugas y líneas de expresión. Pero en ocasiones por una realización errónea de las inyecciones, éstas pueden producir oclusiones de la arteria retiniana afectando los parámetros del flujo sanguíneo retrobulbar.
Es decir, los rellenos pueden llegar accidentalmente a los pequeños vasos sanguíneos de la cara, y seguir su camino a la arteria del ojo bloqueando el suministro de sangre de la retina. Es una complicación muy rara pero que puede ocasionar una pérdida de visión permanente.
La oclusión arterial retiniana es una enfermedad ocular muy grave y se produce por un fallo en el riego sanguíneo que provoca una pérdida importante de visión sin dolor. Los investigadores estudiaron diez casos de pacientes con oclusiones arteriales causadas por inyecciones faciales de grasa propia o ácido hialurónico. Los pacientes fueron evaluados dentro de las 72 horas de la inyección.
El ecodópler, es una variedad de la ecografía tradicional, basada en el empleo del ultrasonido, en la que aprovechando el efecto Doppler, es posible visualizar en imágenes las ondas de velocidad del flujo que atraviesa ciertas estructuras del cuerpo, por lo general los vasos sanguíneos, y que son inaccesibles a la visión directa.
En oftalmología, se utiliza habitualmente para explorar vasos orbitarios como la arteria oftálmica, la arteria central de la retina, las arterias ciliares posteriores cortas y las venas central de la retina y supraorbitaria.
El dópler a color asigna unidades de color, dependiendo de la velocidad y dirección del flujo sanguíneo y se utilizó en estos pacientes para medir la velocidad sistólica máxima y la velocidad diastólica final de las arterias oftálmicas, retiniana central y ciliar posterior.
La significación clínica de este estudio es importante ya que permite constatar que la imagen doppler color en casos de afecciones oculares por rellenos faciales muestra cambios en el flujo sanguíneo que son consistentes con los hallazgos clínicos.
El uso del dópler a color podrá usarse en el futuro para seguir los posibles tratamientos o evolución de esta afección ocular tan devastadora por culpa de las inyecciones de relleno facial.
Una de las limitaciones de esta técnica es que la ubicación exacta de la embolia no se puede identificar con las imágenes que ofrece actualmente el dópler color.
El estudio también ha constatado que puede producirse una mejora posterior en el flujo sanguíneo, así como una mejora en la oftalmoplejía, pero no se asocia con ninguna mejora en la visión.
Hace unos años un artículo publicado en Livescience.com ya alertaba sobre el peligro de una mala práctica con materiales de relleno en la frente y/o alrededor de los ojos para el rejuvenecimiento facial ya que pueden llegar a causar daños irreversibles en la vista y la importancia de elegir siempre un buen profesional.
