Qué es
¿Qué es la cirugía refractiva?
La cirugía refractiva trata los diferentes defectos refractivos
La miopía, hipermetropía, astigmatismo y presbicia (vista cansada) son los principales defectos refractivos (alteraciones del sistema visual que precisan del uso de gafas o lentillas para conseguir una correcta agudeza visual).
La cirugía refractiva abarca todas las técnicas e intervenciones que tienen como objetivo eliminar los defectos refractivos y, consecuentemente, la dependencia de gafas y lentillas.
- Los procedimientos de cirugía refractiva se encuentran entre los más seguros y eficientes de la medicina moderna.
- Los índices de satisfacción de los pacientes son de los más altos entre todas las cirugías disponibles a día de hoy.
- La cirugía láser y la cirugía con lente intraocular son los principales procedimientos refractivos.
- Las intervenciones son indoloras, dura pocos minutos y utilizamos anestesia en gotas (colirio).
PREGUNTAS FRECUENTES
Preguntas frecuentes sobre Cirugía Refractiva
Te dejamos las preguntas más frecuentes de nuestros pacientes sobre Cirugía Refractiva
La cirugía refractiva es un procedimiento rápido y ambulatorio. La intervención suele durar pocos minutos por ojo, aunque el tiempo total en clínica es mayor porque incluye la preparación previa, la anestesia en gotas, la colocación del paciente y las indicaciones posteriores.
En la cirugía refractiva láser, la aplicación del láser suele durar solo unos segundos. En técnicas con lente intraocular, la duración puede variar según el tipo de lente, la graduación y las características del ojo.
La cirugía refractiva se realiza habitualmente con anestesia tópica mediante gotas, por lo que el paciente no siente dolor durante la intervención. Tras cirugía, pueden aparecer molestias leves, sensación de arenilla, lagrimeo o sensibilidad a la luz, especialmente durante las primeras horas o días.
La cirugía refractiva puede corregir miopía, hipermetropía y astigmatismo. En algunos pacientes también puede valorarse la corrección de la presbicia o vista cansada mediante técnicas específicas, según la edad, la graduación, el estado del cristalino y las necesidades visuales del paciente.
Para saber si una persona es candidata a cirugía refractiva es necesario realizar un estudio oftalmológico completo. No basta con conocer las dioptrías. El oftalmólogo debe valorar la estabilidad de la graduación, el grosor y la curvatura de la córnea, la superficie ocular, la presión intraocular, la retina y la salud general del ojo.
La cirugía refractiva láser modifica la curvatura de la córnea para mejorar el enfoque de la luz en la retina. La cirugía con lente intraocular corrige la graduación mediante una lente implantada dentro del ojo.
La elección entre láser o lente intraocular depende de factores como la graduación, el grosor corneal, la edad, la presencia de presbicia, la salud ocular y los criterios de seguridad indicados por el oftalmólogo.
La recuperación depende de la técnica utilizada y de la respuesta de cada paciente. En muchos casos, las actividades cotidianas pueden retomarse en poco tiempo, aunque es importante seguir las indicaciones del oftalmólogo sobre trabajo, deporte, maquillaje, piscina, conducción y uso de pantallas.
Durante los primeros días es habitual evitar frotarse los ojos y seguir el tratamiento con colirios pautado.
El objetivo de la cirugía refractiva es reducir al máximo la dependencia de gafas o lentillas, pero no siempre garantiza independencia absoluta en todas las situaciones. La evolución natural del ojo, la aparición de presbicia o futuras patologías oculares pueden influir con el paso del tiempo.
Por eso es importante realizar una valoración personalizada y tener expectativas realistas antes de la intervención.
Sí, muchos casos de astigmatismo pueden tratarse mediante cirugía refractiva, tanto si aparece solo como si está asociado a miopía o hipermetropía. La técnica más adecuada dependerá del tipo de astigmatismo, la graduación y la anatomía ocular.
Antes de indicar una cirugía refractiva se realiza un estudio oftalmológico completo. Este puede incluir medición de la graduación, estudio de la córnea, topografía o tomografía corneal, análisis de la superficie ocular, medición de la presión intraocular, valoración de la retina y exploración general del ojo.
Estas pruebas permiten confirmar si la cirugía es recomendable y qué técnica ofrece mayor seguridad para cada paciente.
En VISIÓON Oftalmólogos puedes solicitar una valoración para cirugía refractiva en nuestras clínicas de Granada y Jaén. El equipo médico estudiará tu caso de forma personalizada para determinar si puedes corregir tu miopía, hipermetropía o astigmatismo mediante cirugía láser o lente intraocular.
