Vuelve a ver bien en VISIÓON Oftalmólogos
Es el momento de volver a ver sin gafas ni lentillas
Llámanos al
958 20 70 70
¿O prefieres que te llamemos?:
Descubre VISIÓON
Especialistas en Cirugía Ocular en Granada y Jaén
En VISIÓON Oftalmólogos cuidamos la salud ocular de toda la familia.
Especialistas en prevención, diagnóstico, tratamiento y cirugía ocular. En nuestra clínica oftalmológica de Granada y en la clínica oftalmológica de Jaén, damos solución a cualquier problema ocular. Contamos con los mejores profesionales y la tecnología más avanzada en nuestras consultas y quirófanos oftalmológicos.
Más de 60 años trabajando por la salud ocular a través de tres generaciones de Oftalmólogos. No dudes en pedir tu cita. ¡Nos vemos en VISIÓON Oftalmólogos!
tratamientos
Tratamientos oftalmológicos


confía en los mejores
¿Por qué confiar en VISIÓON Oftalmólogos?
- Más de 350.000 pacientes han confiado ya en VISIÓON Oftalmólogos
- Más de 1.600 testimonios publicados de pacientes reales
- 3 generaciones de oftalmólogos cuidando tu salud ocular
- 2 clínicas dotadas de la tecnología más avanzada, con quirófanos oftalmológicos
- Un cuadro médico completo para tus ojos
OPINIONES
Descubre las opiniones de pacientes operados en VISIÓON Oftalmólogos
Centros Visióon
Nuestras Clínicas
Contamos con dos clínicas oftalmológicas en Andalucía, una en Granada y otra en Jaén.
Primera consulta prequirúrgica gratuita
Cirugía miopía láser
795,00€
/ojo
*Consulta prequirúrgica gratuita
Blog VISIÓON Oftalmólogos
Últimas noticias
Descubre los últimos artículos publicados en nuestro blog.
Recuperación tras cirugía refractiva: comparativa de duraciones y fases de cicatrización
La recuperación tras una cirugía refractiva dura, en la mayoría de los casos, entre 24 horas y varios meses, dependiendo de la técnica empleada. Las primeras horas son las más críticas, pero la visión funcional se recupera con notable rapidez. Sin embargo, la cicatrización completa del tejido corneal es un proceso biológico que no puede acelerarse artificialmente y que varía de forma significativa según la técnica quirúrgica, la graduación previa del paciente y su respuesta individual. Entender esta diferencia —entre recuperación funcional y cicatrización completa— es lo que más confunde a quienes se plantean operarse la vista en Granada o en cualquier otra ciudad española.
Recuperación tras cirugía refractiva: comparativa de duraciones y fases de cicatrización
Por qué importa conocer los tiempos de recuperación antes de decidirse
La pregunta "¿cuánto tardo en recuperarme?" es la más frecuente en cualquier consulta de oftalmología refractiva. Y la respuesta honesta es que depende de qué técnica se utilice. No es lo mismo someterse a LASIK que a PRK o a la implantación de lentes fáquicas. Cada procedimiento tiene una curva de cicatrización distinta, unas restricciones postoperatorias diferentes y un umbral de molestias que varía de forma considerable.
¿Por qué es relevante para usted? Porque elegir una técnica sin considerar el impacto en su vida cotidiana —su trabajo, sus compromisos, su actividad física— puede convertir una buena decisión médica en una fuente de estrés innecesario. Un conductor de camión necesita saber si puede conducir al tercer día. Un deportista necesita saber cuándo puede volver al gimnasio. Un trabajador de oficina necesita saber si la pantalla del ordenador le dañará los ojos durante las primeras semanas.
Esta comparativa analiza las tres técnicas refractivas más habituales —LASIK, PRK/LASEK y lentes fáquicas (ICL)— desde el punto de vista de la duración y las fases de recuperación, con el objetivo de que usted pueda tomar una decisión informada.
Tabla comparativa: duraciones de recuperación según técnica refractiva
| Criterio de comparación | LASIK | PRK / LASEK | Lentes fáquicas (ICL) |
|---|---|---|---|
| Recuperación visual inicial | 24-48 horas | 5-7 días | 24-72 horas |
| Incorporación al trabajo (oficina) | 2-3 días | 7-10 días | 3-5 días |
| Conducción permitida | 3-5 días (según revisión) | 10-14 días | 5-7 días |
| Actividad deportiva moderada | 2 semanas | 3-4 semanas | 2-3 semanas |
| Cicatrización corneal completa | 3-6 meses | 6-12 meses | No aplica (córnea intacta) |
| Molestias postoperatorias | Bajas (picor leve, visión borrosa) | Moderadas-altas (dolor, fotofobia) | Bajas-moderadas |
| Visitas de seguimiento | 1 día, 1 semana, 1 mes, 3 meses | 1 día, 3 días, 1 semana, 1 mes, 3 meses, 6 meses | 1 día, 1 semana, 1 mes, 3 meses |
Nota: Los rangos indicados corresponden a datos publicados por organismos de referencia como la Sociedad Española de Oftalmología y la American Academy of Ophthalmology. Los tiempos individuales pueden variar según el caso clínico.
Análisis detallado de cada técnica y sus fases de recuperación
LASIK: la recuperación más rápida, pero con matices importantes
El LASIK (Laser-Assisted In Situ Keratomileusis) es la técnica refractiva con mayor volumen de procedimientos realizados a nivel mundial. Su principal ventaja desde el punto de vista del postoperatorio es la velocidad de recuperación visual. La mayoría de los pacientes refieren una mejora significativa de la agudeza visual en las primeras 24 horas, y muchos pueden incorporarse a actividades básicas —incluyendo el trabajo de oficina— al segundo o tercer día.
¿Y qué pasa cuando uno lee esas cifras y espera volver a la normalidad absoluta en 48 horas? El problema real es que la recuperación "funcional" y la recuperación "total" no son lo mismo. El colgajo corneal creado durante el LASIK necesita varios meses para adherirse con plena solidez. Durante ese tiempo, el ojo es más vulnerable a traumatismos, frotamientos accidentales y algunos deportes de contacto. Los oftalmólogos suelen insistir en que el paciente evite frotarse los ojos durante al menos tres meses, aunque no sienta molestias.
Las fases del postoperatorio en LASIK siguen este patrón habitual:
- Primeras 4-6 horas: visión borrosa, sensación de cuerpo extraño, fotofobia leve. Se recomienda descanso y uso de las gotas prescritas.
- Día 1-3: mejora visual notable. Primera revisión médica obligatoria. El paciente puede leer, pero no debe conducir hasta que el médico lo autorice.
- Semana 1-4: estabilización progresiva de la visión. Algunas personas experimentan halos o deslumbramientos nocturnos que tienden a remitir.
- Mes 1-3: la mayoría de los síntomas residuales desaparecen. La córnea consolida su nueva forma.
- Mes 3-6: cicatrización completa del colgajo. La visión alcanza su resultado definitivo.
Pros del LASIK:
- Recuperación visual muy rápida (ventaja decisiva para profesionales activos)
- Molestias postoperatorias mínimas
- Procedimiento ambulatorio de corta duración
- Resultados predecibles en miopía, astigmatismo e hipermetropía de graduación moderada
Contras del LASIK:
- Requiere un grosor corneal suficiente (no apto para todos)
- El colgajo corneal permanece de por vida y puede suponer una limitación en deportes de contacto o artes marciales
- El ojo seco postoperatorio es un efecto secundario frecuente en las primeras semanas, especialmente en pacientes que ya tenían predisposición
PRK / LASEK: más molestias iniciales, pero sin colgajo corneal
La PRK (Queratectomía Fotorrefractiva) y su variante LASEK son técnicas más antiguas que el LASIK, pero en absoluto obsoletas. De hecho, en determinados perfiles de paciente —córneas finas, miopes con alta actividad física o deportistas de contacto— son preferibles precisamente porque no crean ningún colgajo.
La diferencia fundamental en el postoperatorio es el dolor y la duración de la recuperación inicial. En PRK, el láser actúa directamente sobre la superficie corneal tras retirar el epitelio. Ese epitelio debe regenerarse durante los primeros días, lo que genera molestias significativas: escozor, lagrimeo, fotofobia y dolor de intensidad moderada durante los primeros 3-5 días. Los oftalmólogos colocan una lente de contacto terapéutica durante la primera semana para proteger la superficie y reducir las molestias.
La recuperación visual es notablemente más lenta. Es habitual que el paciente perciba una visión borrosa o fluctuante durante las primeras semanas, y que el resultado visual definitivo tarde entre tres y seis meses en estabilizarse completamente, con revisiones más frecuentes que en el LASIK.
Las fases del postoperatorio en PRK/LASEK:
- Días 1-5: fase epitelial. La superficie corneal se está regenerando. Dolor moderado, fotofobia intensa. Uso de analgésicos orales y lente protectora.
- Días 5-14: retirada de la lente terapéutica. La visión empieza a aclararse pero sigue siendo variable. El paciente no debe conducir.
- Semanas 2-8: mejora progresiva. Pueden aparecer halos y deslumbramientos nocturnos transitorios.
- Mes 2-6: estabilización. En algunas personas, especialmente con miopías altas, la visión definitiva puede tardar hasta seis meses.
- Mes 6-12: cicatrización epitelial completa. Revisión final para confirmar el resultado.
Pros de PRK/LASEK:
- No hay colgajo corneal: apto para pacientes con córneas más finas o con vida activa de alto impacto
- Sin riesgo de complicaciones asociadas al colgajo (dislocación, arrugas)
- Técnica consolidada con décadas de seguimiento clínico
Contras de PRK/LASEK:
- Período de dolor postoperatorio significativo (los primeros días son duros)
- Incorporación laboral y social más tardía
- Visitas de seguimiento más frecuentes y prolongadas
- Riesgo de haze corneal (opacificación superficial) en casos de alta graduación, aunque es manejable con tratamiento
Lentes fáquicas (ICL): sin tocar la córnea, recuperación intermedia
Las lentes fáquicas, como la ICL (Implantable Collamer Lens), no actúan sobre la córnea: se implantan en el interior del ojo, entre el cristalino natural y el iris. Esto las convierte en la opción de elección para pacientes con miopía alta o magna, y para aquellos cuya córnea no reúne las condiciones necesarias para el LASIK o la PRK.
Desde el punto de vista de la recuperación, ofrecen una velocidad intermedia. La visión mejora con rapidez —habitualmente en las primeras 48-72 horas—, pero el postoperatorio requiere precauciones específicas derivadas de la naturaleza del procedimiento: el ojo es más sensible a las infecciones durante los primeros días y las revisiones deben ser estrictas para verificar la presión intraocular y la posición de la lente.
Piénsalo así: es una intervención que no toca la córnea, pero que entra en la cámara anterior del ojo. Las restricciones en la primera semana son más rigurosas que en el LASIK, aunque las molestias sean comparables.
Pros de las lentes fáquicas:
- Apta para miopías que el láser no puede corregir
- La córnea no se modifica (reversible en teoría, aunque no es una decisión que se tome a la ligera)
- Resultados ópticos de alta calidad, especialmente en correcciones elevadas
Contras de las lentes fáquicas:
- Procedimiento intraocullar: mayor riesgo quirúrgico inherente que el láser corneal
- Revisiones de presión intraocular de por vida
- No apta para pacientes con cámara anterior estrecha o ciertas patologías del ángulo
Factores individuales que modifican el tiempo de recuperación
No todas las personas se recuperan al mismo ritmo. Más allá de la técnica elegida, existen variables individuales que el equipo médico debe evaluar antes de la cirugía:
- Graduación previa: a mayor miopía, mayor ablación o mayor potencia de la lente, y por tanto mayor tiempo hasta la estabilización.
- Edad: los pacientes jóvenes tienden a regenerar el epitelio corneal más rápidamente.
- Ojo seco preexistente: si el paciente ya sufría sequedad ocular antes de la intervención, el postoperatorio puede ser más prolongado e incómodo. Esta es una de las patologías que también trata la clínica oftalmológica Visioon, que entre sus áreas de atención incluye expresamente el ojo seco.
- Ocupación y estilo de vida: los pacientes que trabajan en ambientes con mucho polvo, pantallas intensas o exposición solar deben extremar las precauciones.
- Cumplimiento del tratamiento: el uso correcto de las gotas prescritas —antibióticos, antiinflamatorios, lágrimas artificiales— influye de forma directa en la velocidad y calidad de la cicatrización.
Cuidados postoperatorios: lo que nadie te cuenta
Esta sección existe porque la información genérica sobre cirugía refractiva suele quedarse en los titulares. Los cuidados postoperatorios son tan importantes como la técnica en sí. Incumplirlos puede comprometer el resultado.
Los cuidados esenciales tras cualquier cirugía refractiva incluyen:
- Respetar estrictamente la pauta de colirios (nunca saltarse una dosis ni alargar el tratamiento sin indicación médica)
- No frotarse los ojos bajo ningún concepto, especialmente tras LASIK
- Usar gafas de sol de calidad —con filtro UV certificado— durante los primeros meses
- Evitar el agua de la piscina, el mar y los jacuzzis durante al menos cuatro semanas
- No maquillarse los ojos ni usar cremas en la zona periocular hasta que el médico lo autorice
- Dormir con los protectores oculares indicados durante los primeros días, especialmente para prevenir el frotamiento involuntario nocturno
- Mantener todas las citas de seguimiento programadas, aunque la visión parezca perfecta
La mayoría de las complicaciones postoperatorias evitables —infecciones, desplazamiento del colgajo en LASIK, regresión de la corrección— están directamente relacionadas con el incumplimiento de estas instrucciones.
Conclusión con recomendación según su perfil
¿Cuál es la mejor opción según su perfil?
- Si busca la recuperación más rápida y tiene la córnea con el grosor adecuado: el LASIK es la técnica que le permitirá reincorporarse antes a su vida laboral y social. Es la opción más frecuente para profesionales con agenda apretada.
- Si practica deportes de contacto, artes marciales o tiene la córnea fina: la PRK/LASEK o las lentes fáquicas son más seguras a largo plazo, aunque impliquen un postoperatorio más exigente.
- Si tiene una miopía alta o magna y el láser no puede corregirla: la lente fáquica (ICL) es la alternativa con mayor calidad óptica disponible.
Lo que marca la diferencia real no es solo la técnica: es el seguimiento postoperatorio. Una clínica con protocolos de revisión rigurosos y acceso directo al oftalmólogo ante cualquier incidencia puede resolver en horas lo que en otro entorno se convierte en una complicación mayor. En ese sentido, clínicas como Visioon, con presencia en Granada y Jaén y un equipo de oftalmólogos especializados, ofrecen una estructura de seguimiento que merece ser valorada cuando se comparan opciones para operarse la vista en Granada.
La recomendación práctica: acuda a una consulta de diagnóstico antes de decidir. El estudio preoperatorio —topografía corneal, paquimetría, aberrometría, evaluación de la presión intraocular— determinará qué técnica es apta para su ojo concreto, con independencia de lo que haya leído.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo tarda en estabilizarse la visión tras una cirugía refractiva?
Depende de la técnica. Tras LASIK, la visión se estabiliza en la mayoría de los casos entre el primer y el tercer mes, aunque la cicatrización corneal completa se produce a los seis meses. Tras PRK, la estabilización puede tardar entre tres y seis meses, y en algunos casos hasta doce meses en miopías altas. Las lentes fáquicas ofrecen una estabilización más rápida, en torno al primer mes, dado que no modifican la córnea.
¿Puedo trabajar al día siguiente de operarme con LASIK?
En términos generales, muchos pacientes con trabajos de oficina se reincorporan al segundo o tercer día tras LASIK. No obstante, esto siempre debe confirmarlo el médico en la revisión del día siguiente a la intervención, ya que depende de la agudeza visual alcanzada y de la tolerancia individual a la luz de pantalla. En trabajos que requieran conducción, maquinaria o precisión visual elevada, los plazos son más conservadores.
¿La cirugía refractiva es para siempre o hay que repetirla?
En la mayor parte de los casos, el resultado es permanente. Sin embargo, la graduación puede variar a lo largo de la vida por factores como el envejecimiento del cristalino (presbicia), que no es corregible por el láser refractivo estándar. En miopías muy altas, puede existir una ligera regresión a lo largo de los años. Si hay una regresión significativa y la córnea lo permite, puede valorarse un retratamiento. Por eso las revisiones periódicas a largo plazo son recomendables.
¿Qué diferencia hay entre la cirugía refractiva y la cirugía de cataratas?
Son intervenciones muy distintas con objetivos diferentes. La cirugía refractiva —LASIK, PRK, lentes fáquicas— corrige defectos de refracción (miopía, astigmatismo, hipermetropía) en ojos sanos. La cirugía de cataratas extrae el cristalino opacificado y lo sustituye por una lente intraocular artificial. Visioon trata ambas patologías, lo que le permite atender a pacientes en distintas etapas de su vida visual. El postoperatorio de cataratas tiene sus propias fases, distintas a las de la cirugía refractiva, aunque también implica restricciones durante las primeras semanas.
¿Puedo hacer deporte después de operarme la vista?
El deporte de baja intensidad —caminar, ciclismo estático— suele permitirse a partir de la segunda semana tras LASIK. El deporte de contacto, las piscinas y las actividades con riesgo de impacto ocular se retrasan generalmente hasta el mes o los dos meses, y en PRK los plazos son más conservadores. Siempre es el oftalmólogo quien autoriza la reincorporación deportiva tras evaluar el estado de la cicatrización en la revisión correspondiente.
Resumen y conclusiones clave
- La recuperación tras cirugía refractiva tiene dos fases distintas: la recuperación funcional (días) y la cicatrización completa (meses).
- LASIK ofrece la recuperación funcional más rápida; PRK, la más lenta pero sin colgajo corneal; ICL, una opción intermedia para miopías altas.
- El cumplimiento de los cuidados postoperatorios —colirios, protección solar, evitar frotarse los ojos— determina en gran medida la calidad del resultado final.
- Ninguna técnica es universalmente superior: la idónea depende de la anatomía ocular, la graduación y el estilo de vida del paciente.
- La selección de una clínica con protocolo de seguimiento postoperatorio estructurado y acceso rápido al especialista es tan relevante como la técnica elegida.
Para cualquier consulta sobre cirugía refractiva en Granada o Jaén, puede contactar con Visioon en el teléfono 958 20 70 70.
Córnea fina: ¿puedo operarme de miopía?
La córnea fina es uno de los motivos más habituales por los que una persona con miopía no es candidata a la cirugía láser convencional. Pero eso no significa renunciar a vivir sin gafas: hoy existen técnicas pensadas precisamente para estos casos. Te explicamos qué implica tener la córnea fina y qué opciones tienes para operarte.
¿Qué es tener la córnea fina?
La córnea es la capa transparente que cubre la parte delantera del ojo. Su grosor medio en el centro ronda las 540 micras, algo más de medio milímetro. Hablamos de córnea fina cuando está por debajo de unas 500 micras, aunque no existe un límite único: el oftalmólogo valora el grosor junto con la forma de la córnea y la graduación que hay que corregir.
¿Por qué importa el grosor para operarse?
La cirugía láser corrige la miopía retirando una pequeña cantidad de tejido corneal para cambiar su curvatura. Cuanto mayor es la graduación, más tejido hay que retirar. Para que la córnea siga siendo resistente y estable a largo plazo, debe quedar un grosor mínimo de seguridad tras la intervención.
Si la córnea es fina y la miopía es alta, puede no haber margen suficiente para el láser. Operar sin ese margen aumenta el riesgo de ectasia, un debilitamiento que deforma la córnea. Por eso este parámetro se mide siempre con precisión antes de indicar cualquier cirugía.
Córnea fina o queratocono: una diferencia clave
A veces, una córnea fina es el primer signo de un queratocono, una enfermedad en la que la córnea se adelgaza y se abomba progresivamente. En estos casos la cirugía láser está contraindicada. Por eso, además del grosor, analizamos la forma de la córnea con una tomografía corneal: detectar un queratocono incipiente es tan importante como medir las micras.
Opciones para operarse de miopía con la córnea fina
Si tu córnea es sana pero fina, tienes alternativas eficaces:
- Láser de superficie (PRK). El láser actúa directamente sobre la superficie de la córnea, sin crear un flap, por lo que conserva más tejido. Está indicado en córneas algo finas con miopías bajas. La recuperación es más lenta que con otras técnicas láser, pero el resultado es igual de bueno.
- Lentes intraoculares ICL. Es una lente que se implanta dentro del ojo, delante del cristalino, sin modificar el grosor de la córnea. Por eso el grosor corneal deja de ser un problema. Es la opción de elección en miopías altas o córneas muy finas, y además es reversible. Te lo contamos en ¿Qué son las lentes intraoculares ICL? En VISIÓON hemos superado las 1.000 lentes ICL implantadas.
- Cirugía con lente intraocular a partir de los 45. Si ya ha aparecido la vista cansada, se puede sustituir el cristalino por una lente que corrige la miopía y la presbicia a la vez. Más información en nuestro tratamiento de la presbicia.
¿Cómo sé qué opción es la mía?
Solo un estudio completo puede responderlo. En VISIÓON medimos el grosor y la forma de tu córnea con tomografía, comprobamos que tu graduación sea estable y revisamos la superficie ocular, la presión intraocular y la retina. Con esos datos te recomendamos la técnica más segura para tu caso.
Consulta tu caso en VISIÓON Granada y Jaén
Si en algún momento te dijeron que no podías operarte por tener la córnea fina, merece la pena una segunda valoración. Descubre nuestra cirugía refractiva y pide cita en nuestras clínicas de Granada o Jaén.
La córnea fina es uno de los motivos más habituales por los que una persona con miopía no es candidata a la cirugía láser convencional. Pero eso no significa renunciar a vivir sin gafas: hoy existen técnicas pensadas precisamente para estos casos. Te explicamos qué implica tener la córnea fina y qué opciones tienes para operarte.
¿Qué es tener la córnea fina?
La córnea es la capa transparente que cubre la parte delantera del ojo. Su grosor medio en el centro ronda las 540 micras, algo más de medio milímetro. Hablamos de córnea fina cuando está por debajo de unas 500 micras, aunque no existe un límite único: el oftalmólogo valora el grosor junto con la forma de la córnea y la graduación que hay que corregir.
¿Por qué importa el grosor para operarse?
La cirugía láser corrige la miopía retirando una pequeña cantidad de tejido corneal para cambiar su curvatura. Cuanto mayor es la graduación, más tejido hay que retirar. Para que la córnea siga siendo resistente y estable a largo plazo, debe quedar un grosor mínimo de seguridad tras la intervención.
Si la córnea es fina y la miopía es alta, puede no haber margen suficiente para el láser. Operar sin ese margen aumenta el riesgo de ectasia, un debilitamiento que deforma la córnea. Por eso este parámetro se mide siempre con precisión antes de indicar cualquier cirugía.
Córnea fina o queratocono: una diferencia clave
A veces, una córnea fina es el primer signo de un queratocono, una enfermedad en la que la córnea se adelgaza y se abomba progresivamente. En estos casos la cirugía láser está contraindicada. Por eso, además del grosor, analizamos la forma de la córnea con una tomografía corneal: detectar un queratocono incipiente es tan importante como medir las micras.
Opciones para operarse de miopía con la córnea fina
Si tu córnea es sana pero fina, tienes alternativas eficaces:
- Láser de superficie (PRK). El láser actúa directamente sobre la superficie de la córnea, sin crear un flap, por lo que conserva más tejido. Está indicado en córneas algo finas con miopías bajas. La recuperación es más lenta que con otras técnicas láser, pero el resultado es igual de bueno.
- Lentes intraoculares ICL. Es una lente que se implanta dentro del ojo, delante del cristalino, sin modificar el grosor de la córnea. Por eso el grosor corneal deja de ser un problema. Es la opción de elección en miopías altas o córneas muy finas, y además es reversible. Te lo contamos en ¿Qué son las lentes intraoculares ICL? En VISIÓON hemos superado las 1.000 lentes ICL implantadas.
- Cirugía con lente intraocular a partir de los 45. Si ya ha aparecido la vista cansada, se puede sustituir el cristalino por una lente que corrige la miopía y la presbicia a la vez. Más información en nuestro tratamiento de la presbicia.
¿Cómo sé qué opción es la mía?
Solo un estudio completo puede responderlo. En VISIÓON medimos el grosor y la forma de tu córnea con tomografía, comprobamos que tu graduación sea estable y revisamos la superficie ocular, la presión intraocular y la retina. Con esos datos te recomendamos la técnica más segura para tu caso.
Consulta tu caso en VISIÓON Granada y Jaén
Si en algún momento te dijeron que no podías operarte por tener la córnea fina, merece la pena una segunda valoración. Descubre nuestra cirugía refractiva y pide cita en nuestras clínicas de Granada o Jaén.
¿Por qué vemos peor de cerca a partir de los 40?
Alejar el móvil para leer un mensaje, necesitar más luz para ver las letras pequeñas o notar que cuesta enfocar un texto cercano son situaciones muy habituales a partir de cierta edad.
Generalmente, estos cambios comienzan alrededor de los 40-45 años y están relacionados con la presbicia, también conocida como vista cansada. Se trata de un proceso natural asociado al envejecimiento del ojo y no de una enfermedad.
¿Qué ocurre en nuestros ojos?
Dentro del ojo se encuentra el cristalino, una lente natural que cambia ligeramente de forma para permitirnos enfocar objetos situados a diferentes distancias.
Cuando somos jóvenes, el cristalino es flexible y puede modificar fácilmente su forma. Esto permite pasar rápidamente de mirar algo lejano a leer un texto situado a pocos centímetros.
Con el paso de los años, el cristalino pierde progresivamente parte de esa elasticidad. Como consecuencia, al ojo le resulta cada vez más difícil enfocar correctamente los objetos cercanos.
Este proceso es lo que conocemos como presbicia.
¿Por qué alejamos el móvil para leer?
Cuando comienza la presbicia, una de las primeras reacciones suele ser alejar aquello que estamos intentando leer.
Al aumentar la distancia entre los ojos y el texto, resulta más sencillo conseguir que la imagen quede enfocada. Por eso muchas personas empiezan a notar que necesitan estirar los brazos para leer el móvil, una etiqueta o un menú.
Con el tiempo, alejar los objetos puede dejar de ser suficiente y puede ser necesario utilizar algún tipo de corrección visual.
Otros síntomas frecuentes de la presbicia
Además de la dificultad para leer de cerca, pueden aparecer otras molestias como visión borrosa a corta distancia, necesidad de aumentar el tamaño de las letras del móvil, mayor necesidad de iluminación o cansancio ocular después de leer durante un tiempo.
En algunas personas también pueden aparecer dolores de cabeza asociados al esfuerzo visual.
La evolución suele ser progresiva, por lo que los cambios pueden pasar desapercibidos al principio.
¿Tiene solución la presbicia?
Existen diferentes alternativas para corregir la vista cansada. Las gafas de cerca o las lentes progresivas son algunas de las soluciones más habituales, pero también existen opciones quirúrgicas para determinados pacientes.
En la operación de presbicia pueden utilizarse lentes intraoculares diseñadas para proporcionar visión a distintas distancias. La elección del tratamiento depende de factores como la edad, la graduación, el estado del cristalino y las necesidades visuales de cada persona.
Por eso, cuando empiezan a aparecer dificultades para enfocar de cerca, es recomendable realizar una revisión oftalmológica. En VISIÓON podemos valorar la salud ocular de cada paciente y determinar qué solución puede adaptarse mejor a sus necesidades.
Alejar el móvil para leer un mensaje, necesitar más luz para ver las letras pequeñas o notar que cuesta enfocar un texto cercano son situaciones muy habituales a partir de cierta edad.
Generalmente, estos cambios comienzan alrededor de los 40-45 años y están relacionados con la presbicia, también conocida como vista cansada. Se trata de un proceso natural asociado al envejecimiento del ojo y no de una enfermedad.
¿Qué ocurre en nuestros ojos?
Dentro del ojo se encuentra el cristalino, una lente natural que cambia ligeramente de forma para permitirnos enfocar objetos situados a diferentes distancias.
Cuando somos jóvenes, el cristalino es flexible y puede modificar fácilmente su forma. Esto permite pasar rápidamente de mirar algo lejano a leer un texto situado a pocos centímetros.
Con el paso de los años, el cristalino pierde progresivamente parte de esa elasticidad. Como consecuencia, al ojo le resulta cada vez más difícil enfocar correctamente los objetos cercanos.
Este proceso es lo que conocemos como presbicia.
¿Por qué alejamos el móvil para leer?
Cuando comienza la presbicia, una de las primeras reacciones suele ser alejar aquello que estamos intentando leer.
Al aumentar la distancia entre los ojos y el texto, resulta más sencillo conseguir que la imagen quede enfocada. Por eso muchas personas empiezan a notar que necesitan estirar los brazos para leer el móvil, una etiqueta o un menú.
Con el tiempo, alejar los objetos puede dejar de ser suficiente y puede ser necesario utilizar algún tipo de corrección visual.
Otros síntomas frecuentes de la presbicia
Además de la dificultad para leer de cerca, pueden aparecer otras molestias como visión borrosa a corta distancia, necesidad de aumentar el tamaño de las letras del móvil, mayor necesidad de iluminación o cansancio ocular después de leer durante un tiempo.
En algunas personas también pueden aparecer dolores de cabeza asociados al esfuerzo visual.
La evolución suele ser progresiva, por lo que los cambios pueden pasar desapercibidos al principio.
¿Tiene solución la presbicia?
Existen diferentes alternativas para corregir la vista cansada. Las gafas de cerca o las lentes progresivas son algunas de las soluciones más habituales, pero también existen opciones quirúrgicas para determinados pacientes.
En la operación de presbicia pueden utilizarse lentes intraoculares diseñadas para proporcionar visión a distintas distancias. La elección del tratamiento depende de factores como la edad, la graduación, el estado del cristalino y las necesidades visuales de cada persona.
Por eso, cuando empiezan a aparecer dificultades para enfocar de cerca, es recomendable realizar una revisión oftalmológica. En VISIÓON podemos valorar la salud ocular de cada paciente y determinar qué solución puede adaptarse mejor a sus necesidades.
