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Blefaritis: qué es, causas y tratamiento
La blefaritis es una de las afecciones oculares más comunes, aunque muchas personas no saben exactamente qué es hasta que empiezan a notar molestias en los ojos. Picor, enrojecimiento en los párpados o sensación de arenilla son algunos de los síntomas que suelen acompañarla.
Aunque no suele ser una enfermedad grave, puede resultar muy molesta si no se trata adecuadamente. En este artículo, te explicamos de forma clara qué es la blefaritis, cuáles son sus causas más habituales y qué tratamientos existen para aliviarla y prevenirla.
¿Qué es la blefaritis?
La blefaritis es una inflamación del borde de los párpados, la zona donde nacen las pestañas. Esta inflamación puede afectar a uno o ambos ojos y, en muchos casos, tiende a volverse crónica, es decir, puede aparecer de forma recurrente.
Suele producirse cuando las glándulas sebáceas del párpado (glándulas de Meibomio) no funcionan correctamente. Estas glándulas producen una sustancia grasa que forma parte de la lágrima y ayuda a evitar que se evapore demasiado rápido. Cuando se obstruyen o se alteran, pueden provocar irritación, sequedad y acumulación de secreciones en el borde del párpado.
Aunque puede aparecer a cualquier edad, es más frecuente en adultos y en personas con piel grasa o con problemas dermatológicos como la dermatitis seborreica.
Síntomas más comunes de la blefaritis
Los síntomas de la blefaritis pueden variar de una persona a otra, pero los más frecuentes incluyen:
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Enrojecimiento e inflamación en el borde de los párpados
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Picor o escozor en los ojos
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Sensación de arenilla o cuerpo extraño
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Ojos secos o llorosos
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Costras o secreciones en la base de las pestañas, especialmente al despertar
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Sensibilidad a la luz
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Pestañas pegadas al levantarse
En algunos casos, la blefaritis también puede provocar caída de pestañas, irritación ocular persistente o infecciones repetidas, como los conocidos orzuelos.
Causas de la blefaritis
La blefaritis no tiene una única causa. De hecho, suele estar relacionada con varios factores que favorecen la inflamación del párpado.
Entre las causas más frecuentes se encuentran:
Alteración de las glándulas de Meibomio
Es una de las causas más comunes. Cuando estas glándulas se obstruyen o producen una secreción anormal, se altera la calidad de la lágrima y aparece irritación ocular.
Bacterias en el borde del párpado
Las bacterias que viven de forma natural en la piel pueden multiplicarse en el borde de los párpados y provocar inflamación o infecciones leves.
Problemas dermatológicos
Algunas enfermedades de la piel pueden favorecer la aparición de blefaritis, como:
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Dermatitis seborreica
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Rosácea
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Caspa en el cuero cabelludo o cejas
Uso prolongado de pantallas y sequedad ocular
Aunque no es una causa directa, el uso intensivo de pantallas puede empeorar los síntomas, ya que reduce el parpadeo y favorece la sequedad ocular.
Tratamiento de la blefaritis
El tratamiento de la blefaritis suele centrarse en controlar los síntomas y mantener una buena higiene palpebral, ya que en muchos casos se trata de una afección crónica que puede reaparecer.
Las principales medidas incluyen:
Higiene de los párpados
Es la base del tratamiento. Consiste en limpiar el borde de los párpados diariamente para eliminar secreciones y bacterias. Normalmente se recomienda:
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Aplicar compresas tibias durante unos minutos
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Realizar un masaje suave en los párpados
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Limpiar el borde palpebral con toallitas específicas o soluciones recomendadas por el especialista
Lágrimas artificiales
Las lágrimas artificiales ayudan a aliviar la sequedad y la irritación ocular, mejorando el confort visual.
Tratamiento médico
En algunos casos, el oftalmólogo puede recomendar:
-
Antibióticos tópicos en forma de pomada o colirio
-
Antiinflamatorios para reducir la inflamación
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Tratamientos específicos si existe rosácea u otra afección asociada
¿Se puede prevenir la blefaritis?
Aunque no siempre se puede evitar, sí es posible reducir el riesgo de brotes siguiendo algunas recomendaciones:
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Mantener una buena higiene de los párpados
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Desmaquillar correctamente los ojos
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Evitar frotarse los ojos con frecuencia
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Controlar problemas de piel como la caspa o la rosácea
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Realizar revisiones oftalmológicas periódicas
Cuándo acudir al oftalmólogo
Si notas molestias persistentes en los ojos, enrojecimiento en los párpados o secreciones frecuentes, es recomendable acudir a un especialista.
En Visióon, nuestro equipo de oftalmólogos puede evaluar tu caso, identificar la causa de la blefaritis y recomendar el tratamiento más adecuado para aliviar los síntomas y mejorar la salud de tus ojos.
Cuidar la salud ocular no solo mejora tu comodidad diaria, también ayuda a prevenir problemas mayores en el futuro. Si tienes dudas o síntomas, una revisión a tiempo puede marcar la diferencia.
Biometría ocular: qué es, tipos y para qué sirve
La biometría ocular es una prueba diagnóstica fundamental en oftalmología que permite medir con gran precisión las dimensiones y características internas del ojo. Estos datos son esenciales para planificar cirugías, especialmente la de cataratas y la implantación de lentes intraoculares, así como para estudiar determinados problemas refractivos.
¿Qué es la biometría ocular?
La biometría ocular es una exploración que mide distintos parámetros anatómicos del ojo, entre ellos:
- Longitud axial (distancia entre la córnea y la retina).
- Curvatura corneal.
- Profundidad de la cámara anterior.
- Espesor del cristalino.
- Diámetro blanco-blanco (de un extremo de la córnea al otro).
Estos valores permiten al oftalmólogo calcular con exactitud la potencia de la lente intraocular que se implantará en una cirugía de cataratas o refractiva, logrando así el mejor resultado visual posible.
Tipos de biometría ocular
Existen diferentes técnicas para realizar esta prueba, que han evolucionado notablemente en los últimos años:
1. Biometría ultrasónica
Es la técnica más tradicional. Utiliza ultrasonidos para medir la longitud axial del ojo. Puede realizarse mediante:
2. Técnica de contacto.
La sonda toca suavemente la superficie del ojo (con anestesia tópica).
3. Técnica por inmersión
No hay contacto directo con la córnea, lo que mejora la precisión.
Aunque sigue siendo útil en determinados casos, ha sido en gran parte reemplazada por métodos ópticos más avanzados.
4. Biometría óptica
Es la técnica más moderna y precisa. Utiliza interferometría óptica o láser para obtener las mediciones sin necesidad de contacto con el ojo.
Sus principales ventajas son:
- Mayor precisión.
- Procedimiento rápido y cómodo.
- No requiere anestesia.
- Menor margen de error en el cálculo de la lente intraocular.
Actualmente, es la opción preferida en la mayoría de centros oftalmológicos de referencia.
¿Para qué sirve la biometría ocular?
La biometría ocular tiene múltiples aplicaciones en la práctica clínica:
1. Cálculo de lentes intraoculares en cirugía de catarata
Es su uso más frecuente. Permite personalizar la lente intraocular según las características anatómicas del paciente, mejorando los resultados visuales y reduciendo la dependencia de gafas tras la intervención.
2. Cirugía refractiva
En procedimientos como la implantación de lentes fáquicas o cirugías para corregir miopía, hipermetropía o astigmatismo, la biometría ayuda a planificar el tratamiento con precisión.
3. Control y estudio de la miopía
Medir la longitud axial es clave para monitorizar la progresión de la miopía, especialmente en niños y adolescentes.
4. Evaluación previa a otras cirugías oculares
También puede formar parte del estudio preoperatorio en distintas intervenciones oftalmológicas.
¿Es una prueba dolorosa?
No. La biometría ocular es una prueba rápida, segura e indolora. En el caso de la biometría óptica, ni siquiera hay contacto con el ojo. El paciente simplemente debe fijar la mirada en un punto durante unos segundos mientras el equipo realiza las mediciones.
La importancia de una medición precisa
En oftalmología, milímetros (o incluso micras) marcan la diferencia. Un pequeño error en la medición puede afectar al resultado visual final, especialmente en cirugía de cataratas o en la implantación de lentes premium.
Por eso es fundamental realizar esta prueba en una clínica especializada, con tecnología de última generación y profesionales experimentados que interpreten correctamente los datos.
Conclusión
La biometría ocular es una prueba esencial para garantizar diagnósticos precisos y cirugías personalizadas. Gracias a los avances tecnológicos, hoy es un procedimiento rápido, cómodo y altamente fiable.
Si estás valorando una cirugía ocular o necesitas una evaluación completa de tu salud visual, acudir a un centro especializado como Visióon te permitirá contar con un estudio detallado y adaptado a tus necesidades, con la máxima seguridad y precisión.
Picor de ojos: Causas y soluciones
El picor de ojos es una molestia muy común y, aunque a veces es algo puntual, cuando se repite suele tener una causa detrás. La más frecuente es la alergia (polen, ácaros, pelo de animales o polvo), que puede venir acompañada de lagrimeo, estornudos o congestión.
Otra causa muy típica es el ojo seco. Sí, aunque suene raro: cuando el ojo no se lubrica bien, se irrita y aparece picor, sensación de arenilla, escozor o visión algo borrosa que mejora al parpadear. También influye el uso de pantallas, porque parpadeamos menos y el ojo se reseca más.
Además, el picor puede aparecer por irritantes (humo, cloro de piscina, aire acondicionado, contaminación), por blefaritis (inflamación del borde de los párpados) o por el uso de lentes de contacto si hay sequedad, depósitos o mala adaptación. En algunos casos, incluso ciertos cosméticos o desmaquillantes pueden provocar reacción.
Qué hacer en casa si el picor es leve
Si notas picor de forma puntual y no hay señales de alarma, estos gestos suelen ayudar:
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No te frotes los ojos. Aunque alivie un segundo, empeora la irritación y puede inflamar más la zona.
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Lávate las manos y enjuaga los ojos con suero fisiológico si sospechas que hay polvo o algún irritante.
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Aplica compresas frías (limpias) unos minutos para calmar la sensación, especialmente si hay componente alérgico.
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Si usas pantallas, haz descansos: regla 20-20-20 (cada 20 min, mira 20 segundos a 20 pies/6 metros).
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Mantén una buena higiene palpebral si notas costritas o párpados rojos (con productos específicos recomendados por un profesional).
Errores típicos que empeoran el picor (y conviene evitar)
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Usar colirios “al azar” (especialmente vasoconstrictores para “quitar el rojo”) sin saber la causa. A veces enmascaran el problema y lo empeoran.
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Compartir gotas o usar tratamientos antiguos que quedaron por casa.
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Abusar de la calefacción/aire sin darte cuenta de cómo reseca el ambiente.
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Dormir poco o pasar muchas horas con pantallas sin descansos: el ojo lo nota.
Cuándo conviene acudir a un profesional
Si el picor aparece con frecuencia, dura varios días, o se acompaña de enrojecimiento intenso, dolor, secreción, sensibilidad a la luz, visión borrosa, hinchazón importante o si llevas lentes de contacto, lo mejor es acudir a un profesional. En VISIÓON pueden valorar la causa real (alergia, ojo seco, blefaritis, irritación…) y recomendarte el tratamiento más adecuado para tu caso, evitando “soluciones rápidas” que a veces acaban cronificando la molestia.
Tu ojo no debería “picar por norma”. Si se repite, merece la pena revisarlo y quedarte tranquilo con un diagnóstico claro.
