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¿Es posible perder la vista por llevar una mala alimentación?

Hace unos meses conocimos el asombroso caso de un adolescente que había perdido la visión por una dieta de comida basura. ¿Esto es posible?

La realidad es que esto puede suceder, incluso en el mundo desarrollado en el que es muy fácil acceder a alimentos nutritivos y el enriquecimiento vitamínico de nuestros alimentos de uso cotidiano.

Pero puede ocurrir en pacientes que están desnutridos por factores como el alcoholismo crónico, son vegetarianos estrictos, se han sometido a una cirugía gastrointestinal o tienen un trastorno alimentario severo, como por ejemplo una anorexia nerviosa.

El joven que perdió la visión presentaba anemia macrocítica y bajo nivel de vitamina B 12 entre otras anomalías. Pese a esto, tenía un peso corporal normal y no había signos visibles de malnutrición. En el plazo de un año, sufrió pérdida de audición y problemas de visión.

Lamentablemente, el adolescente perdió la vista antes de que se revelara la verdadera causa de su problema, su alimentación estaba basada en patatas fritas, pan blanco y cerdo procesado. Los oftalmólogos que le revisaron posteriormente descubrieron que sufría deficiencia de B12, bajos niveles de vitamina D, cobre y selenio, altos niveles de zinc, reducción de la densidad ósea y una grave neuropatía óptica.

Una buena nutrición beneficia a todo el cuerpo, incluidos los ojos.

Nos debemos asegurar siempre de incluir estos cinco tipos de alimentos en la dieta para tener una visión saludable.

Verduras de hoja verde. La col rizada y las espinacas son ricas en luteína y zeaxantina. Otras verduras con cantidades significativas de luteína y zeaxantina incluyen la lechuga, las coles, el brócoli y los guisantes.

Cítricos. Las naranjas, las mandarinas, los pomelos y los limones tienen un alto contenido de vitamina C, un antioxidante fundamental para la salud de la vista.  Muchos otros alimentos con vitamina C son los melocotones, los pimientos rojos, los tomates y las fresas.

Las legumbres. Todos los tipos de legumbres contienen zinc, un oligoelemento esencial que se encuentra en alta concentración en los ojos.

Salmón. Las investigaciones demuestran que las dietas ricas en ácidos grasos omega-3 procedentes del pescado de agua fría pueden ayudar a reducir el riesgo de desarrollar enfermedades oculares más adelante. Entre estos pescados se encuentran el salmón, el atún o las sardinas.

Verduras y frutas. Las zanahorias son ricas en betacaroteno, un nutriente que ayuda a la visión nocturna, al igual que otras frutas y verduras como las batatas, los albaricoques y el melón.

Por otra parte, una mala alimentación generalmente también se asocia con un aumento de la obesidad. Existen numerosos estudios científicos que analizaban y demostraban la relación de la obesidad con numerosas enfermedades y problemas de salud. Algunos tan conocidos como las enfermedades coronarias, la diabetes tipo 2, la hipertensión, la artrosis, la dislipidemia, problemas respiratorios, etc.

Un estudio de la Universidad de St Andrews y el Servicio Nacional de Salud del Reino Unido también ha resaltado el impacto negativo de la obesidad en la salud ocular.

Los datos de la investigación se han publicado recientemente en el Scottish Medical Journal y comprende los datos recogidos por los investigadores del departamento de oftalmología de NHS Fife, una de las 14 regiones en las que se divide el Servicio Escocés de Salud.

La elección de esta zona de Escocia responde a un motivo, es una de las regiones con mayores niveles de obesidad.

Para estudiar cómo afecta la obesidad a la pérdida de visión se recurrió al estudio de pacientes con hipertensión intracraneal idiopática. Una enfermedad que afecta especialmente a mujeres jóvenes con sobrepeso.

Todos los pacientes diagnosticados con hipertensión intracraneal idiopática tenían sobrepeso, con un IMC promedio de 36. El primer signo de problemas en la vista de las personas que sufren esta enfermedad es la pérdida de visión periférica. Posteriormente, la vista se vuelve borrosa, y la persona afectada puede incluso volverse ciega.

Cerca del 5% de los afectados pierde la vista parcialmente o por completo en uno o ambos ojos. Y los datos recogidos en el estudio de pacientes con obesidad indicaron que alrededor del 10 al 15% de los pacientes padecieron una discapacidad visual irreversible.

El tratamiento principal para esta enfermedad es recudir el sobrepeso y alcanzar un IMC normal. Sin embargo, existen pacientes que aún pueden desarrollar una pérdida de visión progresiva y permanente a pesar del tratamiento y la pérdida de peso.

Debemos recordar que el sedentarismo y una alimentación poco saludable están relacionadas con la obesidad que, a su vez, puede incidir directamente en problemas visuales de gravedad como la retinopatía diabética, una enfermedad producida por el daño de las células y los vasos sanguíneos de la retina.

Por eso, la importancia en las personas obesas de los controles oftalmológicos periódicos, con el fin de prevenir estas situaciones. E insistimos en la necesidad de plantearse una pérdida de peso por el bien de su visión.

¿Tienen los niños con Síndrome de Down mayor incidencia de problemas de visión?

El síndrome de Down es un trastorno genético causado por la presencia de una copia extra del cromosoma 21, o una parte del mismo, en vez de los dos habituales. Lo más característico son unos rasgos físicos peculiares y la presencia de un grado variable de discapacidad cognitiva.

Le debemos su nombre a John Langdon Down y sus investigaciones en el siglo XIX sobre estas alteraciones genéticas. Un trabajo que concluyó Jérôme Lejeune en el siglo XX al descubrir que el síndrome es una alteración de cromosoma 21.

Actualmente aún no conocemos las causas exactas de este exceso cromosómico, sólo que estadísticamente se relaciona más frecuentemente en mujeres gestantes con edades superiores a 35 años. La incidencia actual en Europa de nacimientos con síndrome de Down es de 11,2 por cada 10.000 alumbramientos.

Las personas con síndrome de Down tienen una probabilidad superior a la de la población general de padecer algunas enfermedades, generalmente problemas del corazón y del sistema digestivo o endocrino. Lo que es menos conocido es que en un gran porcentaje, las personas con síndrome de Down suelen presentar problemas visuales.

Hay fuentes que hablan de que un 80% de las personas con síndrome de Down tienen problemas de visión, aunque la cifra más aceptada es de entre un 60 a 70% de estas personas presentan durante su vida algún trastorno de la visión susceptible de tratamiento o intervención.

Lo que es incuestionable es que las personas con síndrome de Down presentan una mayor incidencia de alteraciones oftalmológicas y de la calidad de visión si lo comparamos con el resto de la población.

El culpable de esta elevada proporción es nuevamente, una consecuencia de la alteración cromosómica. Esta alteración genética provoca que el desarrollo del sistema visual y oculomutor sea diferente. Se ha demostrado que la trisomía 21 tiene efectos sobre el ojo en desarrollo que afectan al adecuado desarrollo de la visión.

El astigmatismo, las cataratas congénitas o la miopía son las enfermedades más frecuentes entre las personas con síndrome de Down aunque también se pueden dar problemas de estrabismo, ambliopía, queratocono o conjuntivitis entre otras afecciones menos frecuentes.

La salud visual de una persona con síndrome de Down es de suma importancia debido a la gran trascendencia que tiene para ellos la esfera visual en la fase de aprendizaje. Una visión con alguna alteración puede afectar directamente al entorno educacional ya que podría disminuir a su capacidad de aprendizaje y de comunicación.

La salud visual de las personas con síndrome de Down está muy vinculada con su calidad de vida e incluso con su integración. La mayor parte de las alteraciones visuales que normalmente padecen pueden ser tratadas si se detectan precozmente.

Los avances en oftalmología y el diagnóstico temprano nos permiten actualmente tratar la mayoría de los problemas oculares que puedan presentar a lo largo de su vida. Por eso la importancia de las revisiones oftalmológicas periódicas.

Los exámenes visuales optométricos y oftalmológicos a pacientes con síndrome de Down se deben realizar de forma periódica para comprobar la correcta salud visual. Estas revisiones nos permitirán corregir de manera temprana cualquier déficit a nivel ocular garantizando que cualquier persona con síndrome de Down presenta una salud visual óptima y con total garantías para que cualquier problema visual no interfiera en su integración social.

Una persona no puede directamente escoger sus circunstancias, pero si puede escoger sus pensamientos e indirectamente -y con seguridad- darle forma a sus circunstancias. (James Allen)

Si quiere profundizar más sobre el tema le dejamos esta Guía Oftalmológica del síndrome de Down elaborada por la Sociedad Española de Oftalmología.

La visión teñida de azul, efecto secundario de las pastillas contra la disfunción

Uno de los efectos secundarios de la famosa marca de pastillas vendidas para tratar la disfunción eréctil y la hipertensión arterial pulmonar, más curioso es el de la visión azul.

Algunas personas que han tomado las conocidas pastillas azules han experimentado como su visión se teñía de azul, en la mayoría de los casos este curioso efecto desaparece transcurrido unas horas.

Un efecto secundario que saltó a los medios de comunicación en 2008 cuando un ingeniero inglés de 58 años llamado John Pettigrew experimentó cómo su visión se volvió azul durante varias semanas debido a un exceso de euforia en la toma de las pastillas.

Ahora, este medicamento ha vuelto a la actualidad tras conocerse el caso de un joven tratado por el prestigioso Hospital Monte Sinaí de Nueva York. El joven acudió a urgencias del hospital tras una sobredosis de consumo de las pastillas para la disfunción sexual compradas en internet y tras ver angustiado como su visión se tiño de rojo.

El joven está siendo tratado por los oftalmólogos del hospital y lo preocupante del caso es que la visión del joven no ha vuelto a la normalidad transcurrido días después. En este caso en concreto el paciente había excedido enormemente en la dosis recomendada para la toma de este medicamento que es de 30 a 50 mg cómo máximo.

Estas pastillas han revolucionado la vida sexual de muchos hombres con disfunción eréctil al inhibir la enzima fosfodiesterasa-5 y conseguir la vasodilatación en esta zona favoreciendo el flujo de sangre y las erecciones de mayor duración y calidad.

La parte negativa son los efectos secundarios que se producen al inhibir también la enzima fosfodiesterasa-6, una enzima que juega un papel destacado en la células fotorreceptoras del ojo. Esto puede generar en algunos casos una distorsión de la visión, que funciona cómo si aplicamos un filtro de color a nuestra visión.

Es un efecto no muy estudiado y según los especialistas se produce en un 3% de los hombres que toman estos medicamentos. Un porcentaje que aumenta si excedemos de la dosis recomendada. Por ejemplo si se toma el doble de la dosis recomendada, unos 100mg, este efecto se produce en el 50% de las ocasiones. Además, el efecto se intensifica si el paciente ya tiene alguna enfermedad ocular previa.

El código secreto de los colirios

Hay un producto que se utiliza diariamente por millones de personas en todo el mundo y realmente la mayoría de ellas no saben qué es exactamente el producto que están utilizando.

Hablamos del colirio. La mayoría de las personas piensan que el colirio es un medicamento universal que cura todos los tipos de enfermedades oftalmológicas. Y cuando se pregunta a un paciente siempre se suele recibir la misma respuesta: “Me he aplicado un colirio” Y para un oftalmólogo es cómo para un médico decirle que “Me he tomado una pastilla”; ¿Qué tipo de pastilla? Pues la cosa cambia entre una aspirina u otro medicamento e igualmente con los colirios.

Lo primero que debemos es dejar claro que el contenido del colirio es un medicamento. Un medicamento igual que puede ser cualquier otro que se comercializa en otro formato, pero que al estar destinado al ojo, se presenta en forma de medicamento líquido para poder ser administrado en forma de gotas.

Así que debemos tener presente que colirio no es el medicamento en sí, es sencillamente una forma de administración de medicamentos, por lo que pueden haber y las hay, muchas clases de colirios.

En líneas generales y de forma técnica, el colirio principalmente es un preparado farmacéutico que consiste en disoluciones o suspensiones estériles de una o varias sustancias químicas en un vehículo acuoso u oleoso, destinadas a su instilación, que es lo mismo que aplicación, en el ojo.

Características de los colirios

Así que estos preparados farmacéuticos pueden ser muy distintos según la fórmula farmacéutica que contengan. Las características que definen a un buen colirio vienen determinadas por varias propiedades que son propias de la delicada zona a tratar, nuestros ojos.

  • Un colirio deberá ser estéril. Ya que en casos en los que la córnea esté dañada, el tejido subyacente puede ser colonizado por bacterias y a las bacterias les encantan los ambientes líquidos cómo un frasco de colirio. Por eso es vital que el principio activo vaya acompañado de una serie de conservantes que mantengan el mayor tiempo posible estéril la solución. Para mejorar la esterilidad de los colirios cada vez son más habituales los envases monodosis. Por si no lo sabías, un envase de colirios usado no se puede conservar una vez abierto y se recomienda desecharlos de dos a tres semanas después de abrirlos.
  • Un colirio deberá mantener un correcto punto isotónico. Técnicamente a una solución 0,9 % m/v de NaCl (cloruro de sodio).
  • Un colirio deberá mantener un pH cercano al de la lágrima, es decir entre 7.4 y 7.7.
  • Un colirio deberá ser viscoso. Una propiedad vital para garantizar la correcta adherencia del producto y el contacto del principio activo con la mucosa conjuntival.
Tipos de colirios

Si se cumplen las propiedades anteriores ya podemos hablar de que es un colirio. Con el desarrollo de la oftalmología en la actualidad existen multitud de tipos de colirios, aunque los más conocidos los podemos delimitar en cuatro grandes tipos:

  • Los colirios antibióticos
  • Los colirios antiinflamatorios
  • Las lágrimas artificiales, con una composición muy similar a la de la lágrimas
  • Las gotas humectantes, cuyo fin es aumentar la permanencia de la lágrima en el ojo, disminuyendo su evaporación y haciendo que su función lubricante y humectante esta sea más eficaz.

Pero hay muchos más, hay colirios antiinfecciosos, antihistamínicos o especializados en alguna enfermedad ocular concreta, como el glaucoma.

Y un dato curioso que seguramente muy pocas personas saben. Los tapones de los envases de los colirios en las clínicas oftalmológicas como VISIÓON Oftalmólogos, tienen un código específico. Los colirios con el tapón rojo son para dilatar la pupila, los colirios con el tapón verde son para contraer la pupila y los colirios con el tapón amarillo son gotas anestésicas. Un código secreto de oftalmólogos que os hemos desvelado 😉

Los riesgos de dormir con lentillas

Aunque los materiales empleados en la fabricación de las lentillas cada vez son mejores, el uso de lentes de contacto limita el acceso de la córnea tanto a la lubricación de la lágrima como al necesario oxígeno.

Esto provoca que pasar mucho rato con las lentillas puestas puede producir muchas molestias y que los ojos se enrojezcan y nos piquen.

Un uso indebido de las lentillas es utilizarlas sin extremar las precauciones de higiene en su manipulación y conservación. Al que debemos sumar otro gran error, irse a dormir sin quitarse las lentillas, incluso aunque solo sea una siesta.

Dormir con las lentes de contacto puestas puede provocar infecciones de la córnea, como la queratitis microbiana o mayores problemas de salud ocular.

En la última edición del Annals of Emergency Medicine de Estados Unidos se recogen varios ejemplos de extrema gravedad desde casos de queratitis microbiana bacteriana y micótica, a úlcera corneal de un hombre con perforación en la córnea. Todos los casos tienen un mismo hilo conductor, un uso indebido de las lentillas no quitándolas para dormir.

Y no solo hablamos por las noches, incluso al hacer la siesta. El motivo es que al tener los ojos cerrados, se produce menos lágrimas, por lo que dormir con las lentes de contacto, aunque sea solo el rato de la siesta, hace que se queden pegadas al ojo debido a la deshidratación.

Esta sensación es muy molesta y puede dañar al ojo. Si pasa esto debemos recurrir a las lágrimas artificiales para volver a hidratar el ojo y las lentillas y retirarlas para que descase nuestro ojo.

La publicación especializada Ophthalmology publicó un estudio hace algunos años que determinaba que las probabilidades de padecer queratitis se incrementaba en casi 7 veces si se dormía de forma ocasional con las lentillas puestas.

Aunque las lentes de contacto son una forma segura y eficaz de corregir problemas refractivos su uso inadecuado y la falta de higiene suponen un riesgo de infección de la córnea.

Los factores de riesgo más habituales son la falta de higiene, su uso más allá de las recomendaciones del fabricante, dormir con las lentillas puestas, uso de lentillas o líquidos caducados, su conservación en agua del grifo, su uso en la playa o en piscinas, etc.

Recuerda que si quieres despreocuparte de todos estos factores de riesgo una opción totalmente segura, económica y eficaz es la operación ocular láser con la que descubrirás una nueva vida sin los problemas derivados del uso diario de gafas o lentillas. Llámanos y pide tu cita prequirúrgica al 958 20 70 70. ¡Nos vemos en VISIÓON Oftalmólogos!

Optografía

Los años finales del siglo XIX y principios del XX estuvieron llenos de estrafalarias teorías pseudocientíficas, una de las más interesantes para la oftalmología es la optografía.

La optografía es sencillamente la creencia de que los ojos guardan la última imagen que recibimos en el instante mismo de nuestra muerte y que puede recuperarse manipulando la retina del fallecido.

Las imágenes obtenidas recibían el nombre de optogramas y aunque parezca extraño se conservan varios optogramas de estos años en los que la biología y la fotografía avanzaban a grandes pasos.

Trabajos de Wilhelm Kühne

La base científica de esta teoría la encontramos en los trabajos del fisiólogo alemán Wilhelm Kühne, que se inspiró en el descubrimiento de la rodopsina, llamada púrpura visual, debido a su color y a que se encontró por primera vez en la retina de las ranas. La rodopsina es una proteína transmembranal que se encuentra en los discos de los bastones de la retina y Kühne descubrió que, en circunstancias ideales, la rodopsina podía «fijarse» como un negativo fotográfico.

Kühne experimentó con animales, especialmente con conejos y consiguió así un optograma de la retina de un conejo en el que aparentemente vemos una imagen de la ventana con barrotes que fue lo último que estaba viendo el pobre conejo al ser decapitado para realizar el experimento.

Al llevar el experimento a humanos Kühne se encontró con el problema de que el tamaño de la fóvea, el área de la retina donde se enfocan los rayos luminosos y se encuentra especialmente capacitada para la visión del color, es muy pequeño.

Experimentos en humanos

Aun así, Kühne experimentó con la retina del condenado a muerte Erhard Gustav Reif y consiguió el único optograma humano conocido, lamentablemente no se ha conservado. Kühne mostró a sus colegas una imagen en la retina izquierda, el contorno de la imagen se parecía a una hoja de guillotina pero curiosamente Reif tenía los ojos vendados en el momento de su decapitación.

De este famoso optograma solo nos queda una ilustración en “Observaciones para anatomía y fisiología de la retina” del propio Kühne.

Tras la publicación de los trabajo de Kühne en 1880 la imaginación victoriana se disparó en los casos de asesinato en los que se hallaba el cadáver de la víctima de un crimen con los ojos abiertos y se contaba con pocas pistas.

Optografía forense

Incluso los investigadores policiales a fines del siglo XIX comenzaron a considerar la optografía como una técnica de investigación en casos de asesinato. Uno de los casos que se conocen ocurrió en Berlín en 1877, cuando la policía fotografió los ojos de Frau von Sabatzky, asesinado misteriosamente, ante la posibilidad de que la imagen ayudara a resolver el crimen.

En 1888, el famoso oficial de policía de Londres, Walter Dew, intentó realizar una optografía con las retinas de Mary Jane Kelly, una de las víctimas del asesino Jack el Destripador.

La popularidad de la optografía fue tal que durante muchos años los asesinos destrozaban las retinas de sus víctimas ante la posibilidad de que guardasen su imagen.

Reacción de los oftalmólogos

Pronto los oftalmólogos de la época presentaron sus dudas ante esta teoría y por ejemplo un ayudante del propio Kühne y traductor al inglés de sus trabajos llamado WC Ayres descartó la teoría de que la optografía en un ojo humano podría producir una imagen utilizable para fines forenses.

En un artículo de 1881 en el New York Medical Journal, Ayres declaró que era imposible realizar un optograma en el que se viera la cara de un hombre o el entorno de una persona asesinada, incluso en las circunstancias más favorables.

Pese a todo, en 1924 un profesor de la Universidad de Colonia, fotografió las retinas de dos de las víctimas del acusado de asesinato Fritz Angerstein y entregó al tribunal dos optogramas con imágenes del rostro de Angerstein y un hacha utilizada en el crimen.

Angerstein fue juzgado, condenado y ejecutado, con las imágenes optográficas incluidas entre otras pruebas en el caso. Parece ser que el asesino confesó sus crímenes al enterarse de la existencia de los optogramas.

Su última oportunidad de éxito

El último caso para reactivar esta teoría lo realizó en 1975 el oftalmólogo de la Universidad de Heidelberg, Evangelos Alexandridis. Aplicó las técnicas científicas modernas, conocimiento y equipo de último generación y produjo con éxito una serie de imágenes de alto contraste de los ojos de los conejos al morir, pero concluyó negativamente que esta técnica tuviera cualquier utilidad forense.

Factores de riesgo para el desarrollo precoz de cataratas

Con el paso de los años nuestro organismo envejece y con él, nuestro cristalino. El cristalino es la lente natural que utiliza el ojo y al envejecer, va perdiendo su transparencia. Este proceso natural y muy común, se le conoce como cataratas.

Actualmente las cataratas es la principal causa de pérdida de visión entre las personas mayores de 65 años. Los primeros síntomas cómo la pérdida de agudeza visual, la fotofobia y cambios en la graduación óptica empiezan a aparecer a partir de los 50 años y evolucionan a medida que cumplimos años.

La edad es el principal factor de riesgo hasta el extremo de que el 90% de los mayores de 65 años tiene signos oftalmológicos de cataratas aunque ellos mismos no perciban esos síntomas y el 50% de los pacientes con edades entre los 75 y 80 años sufren perdida visual debido a esta afección visual.

La mayoría de los casos de cataratas se desarrollan asociadas a la edad, es algo común y totalmente normal. Pero empieza a ser preocupante un hecho que se está empezando a estudiar y analizar, cada día está disminuyendo la edad de la aparición de cataratas.

Por motivos que aún se desconocen los pacientes desarrollan cataratas a edades más precoces.

La causa más frecuente de las cataratas es el proceso natural de envejecimiento. Existen otros factores que puedes acelerar el proceso:

  • La ingesta continuada de alcohol y el tabaquismo: Las personas alcohólicas y los fumadores empedernidos tienen muchas más probabilidades de sufrir de cataratas a edades más tempranas.  Estos productos nocivos aceleran el metabolismo oxidativo, que afecta al ojo como órgano diana en forma de cataratas.
  • La obesidad y la hipertensión: Son otros dos factores muy bien conocidos y estudiados.
  • Tener antecedentes familiares: Presentar en la familia antecedente de cataratas precoces es un factor de riesgo.
  • La exposición solar: Las personas que a lo largo de su vida han abusado de la exposición al sol y de los rayos UVA desarrollan cataratas con edades más precoces.
  • Diabetes: El estrés oxidativo en los diabéticos es mayor por lo que su cristalino acelera su opacificación desarrollando cataratas mucho antes.
  • Enfermos de cáncer: Los enfermos de cáncer que ha sido tratados con radioterapia tienen un riesgo más elevado de presentar cataratas antes de tiempo.

Independiente de la edad, cuando una persona sospecha de la existencia de un problema visual debe acudir a su oftalmólogo. El especialista determinará si es un caso de cataratas.

Las pruebas habituales si hay sospecha de cataratas es realizar una exploración oftalmológica completa, que incluye pruebas de agudeza visual, la exploración del polo anterior del ojo, la dilatación de la pupila mediante gotas y la exploración del cristalino, retina y nervio óptico.

Problemas visuales en diabéticos

Muchas personas saben que la diabetes causa problemas en los ojos de extrema gravedad y que incluso pueden resultar en una perdida permanente de la visión. La realidad es que las personas diabéticas tienen un riesgo mucho mayor de ceguera. Pero esto no tiene que alarmarnos, la mayoría de las personas con diabetes no llegan a tener complicaciones serias en los ojos y con revisiones periódicas y el seguimiento de un oftalmólogo se puede evitar que los problemas se vuelvan serios.

Lo que está claro es que si eres diabético existen muy buenas razones para seguir las instrucciones médicas relacionadas con la dieta y el control de azúcar en la sangre.

Las personas con diabetes son 40% más propensas a tener glaucoma que las personas sin diabetes. Y son frecuentes los trastornos de la retina causados por la diabetes que reciben el nombre de retinopatía diabética.

Otra de las afecciones comunes entre las personas diabéticas son las cataratas. Este problema es un 60% más común entre las personas con diabetes

Las cataratas y la diabetes

En el caso de diabéticos, las cataratas se presentan en pacientes de menor edad y avanzan con mayor celeridad.

La catarata se produce cuando la lente del ojo que es transparente, se vuelve opaca y no deja pasar la luz. Al no pasar la luz, esta no se refleja en la retina y la visión se vuelve borrosa y distorsionada.

Este proceso se acelera en personas con diabetes incluso entre personas jóvenes. Entre las persona no diabéticas las cataratas se asocian a la progresión de la edad o en casos muy determinados relacionados con enfermedades específicas o factores muy delimitados.

¿Cuál es la relación entre diabetes y cataratas?

La relación entre cataratas y diabetes tiene que ver con el exceso de azúcar o glucosa. La clave está en la forma en la que la lente ocular toma sus nutrientes del humor acuoso. Esta sustancia que es un fluido que encontramos en el frontal del ojo, se encarga de suministrar oxígeno y glucosa.

Pero cuando la glucosa, que es una fuente energética de azúcar para las células, no está bien regulada como sucede en los casos de diabetes no diagnosticados ni tratados, los niveles de esta sustancia se disparan.

Los altos niveles de glucosa producen la inflamación de la lente afectando a la visión. Además, la lente convierte la glucosa en sorbitol y cuando hay un exceso de sorbitol en la lente se produce de forma paulatina la opacidad de la lente produciendo cataratas.

¿Cómo puedo prevenir la aparición de cataratas?

Si eres diabético la mejor forma de prevenir la aparición de cataratas es mantener el azúcar muy controlado y ocupa periódicamente a revisiones oftalmológicas. El oftalmólogo puede detectar cambios problemáticos en los ojos y determinar un tratamiento mucho antes de que se presentes los primeros síntomas.

¿Cuánto cuesta curar la ceguera?

Curar la ceguera no debería tener precio y debería ser un derecho de cualquier hombre independientemente de su país de nacimiento o del dinero de su cuenta corriente.

Pero por desgracia no es así. Y tampoco vamos a entrar en que el 80% de los cerca de 40 millones de personas invidentes se podría prevenir o curar.

Solo queremos informar del debate que se ha abierto tras conocerse que Spark Therapeutics cobrará 850.000 dólares por su nueva terapia que puede curar la ceguera en determinados casos.

Esta empresa farmacéutica norteamericana cobrará 425.000 dólares por cada ojo tratado con el medicamento Luxturna. Este medicamento es la primera terapia génica que ha aprobado la Administración de Alimentos y Medicamentos de EEUU.

Un precio de escándalo que se suma a la terapia génica de 594.000 euros creada por la empresa GlaxoSmithKline para curar a los niños burbuja o en nuestro país el eculizumab, comercializado bajo la marca Soliris por una compañía estadounidense, que se emplea contra determinadas patologías renales. El laboratorio lo vende a 20.000 euros la dosis y el tratamiento por paciente supera los 300.000 euros al año, es el más caro de España.

Luxturna no es un medicamento milagroso ni válido para todos los tipos de ceguera, está diseñado para un tipo relativamente raro de ceguera hereditaria.
Independientemente del precio, el concepto es revolucionario, las terapias génicas están diseñadas para una aplicación única que hace frente a la enfermedad de raíz, reparando el ADN defectuoso para que el cuerpo pueda restaurarlo por sí mismo.

En este caso, el medicamento es capaz de insertar una copia funcional del gen que le falta al paciente directamente en el ojo, desde donde estimula al cuerpo a producir una proteína esencial para la vista.
Las terapias génicas pueden suponer toda una revolución e incluso devolver la vista a muchas personas invidentes si se continúan con las actuales líneas de investigación. El problema es el elevado coste de estas investigaciones que realizan las empresas farmacéuticas de forma privada.

La escalofriante moda de los ojos tatuados

En España solo se conocen tres casos, aunque no sería descabellado pensar que hay más cosas de personas que quieren permanecer en el anonimato.

Hablamos de casos de españoles que se han teñido el globo ocular de colores tan llamativos como el verde, naranja o fucsia. Incluso una de estas personas ha optado por teñirse cada ojo de un color diferente.

El culpable de esta atrocidad oftalmológica es Óscar Márquez, uno de los artistas corporales extremos más reconocidos de Europa. Un personaje que difícilmente pasa desapercibido al llevar implantes de silicona que asemejan cuernos y dilataciones de 40 milímetros en las orejas.

Este tatuador de origen venezolano y afincado en Gran Canaria es el único profesional que realiza en España la técnica llamada eyeball tattoo.

La técnica consiste en inyectar tinta en las escleróticas, la parte blanca del globo ocular y durante el procedimiento los globos oculares se inflaman y la persona tiene que usar colirios y gafas de sol debido a la irritación.

Esta técnica es irreversible.

El primer español con los ojos tatuados fue un valenciano que se sometió a esta técnica en 2015.

Esta técnica no está regulada en España y los pacientes se tienen que intervenir en otros países. El coste está sobre los 2.000€ por los dos ojos.

La técnica es extremadamente peligrosa debido a que la tinta utilizada, un pigmento a base de agua fabricada específicamente para tatuar los ojos, que se inyecta entre la esclera y la conjuntiva, dos membranas del globo ocular, debe ser la cantidad exacta.

Un error en la composición o en la cantidad de tinta podría generar un problema de extremada gravedad para el ojo de la persona. Es el caso de la modelo canadiense Catt Gallinger, la tinta no estaba bien diluida y le inyectaron más cantidad de la imprescindible. El resultado: perdió parcialmente la visión.

Se supone que el primero en experimentar con esta peligrosa técnica fue el tatuador australiano Luna Cobra hace 13 años.

La técnica saltó a Sudamérica y posteriormente a los Estados Unidos, hasta el punto de que varias asociaciones de oftalmología condenaron esta técnica por el claro riesgo de infección, inflamación e incluso ceguera.

La controversia sobre el Omega-3 en el tratamiento del ojo seco

Los ácidos grasos omega-3 son un grupo de ácidos grasos poliinsaturados que se encuentran en alta proporción en los tejidos de ciertos pescados y mariscos y en algunos vegetales como las nueces. El Omega-3 está dentro de los llamados ácidos esenciales y el cuerpo humano debe adquirirlo a través de la alimentación.

El Omega-3 tiene muchos beneficios para la salud en general y tradicionalmente se ha considerado beneficioso para cuidar la salud de nuestros ojos. Principalmente los ácidos grasos esenciales Omega-3 nos ayudan a prevenir enfermedades tan graves como la Degeneración Macular Asociada a la Edad.

Esta afección es la causa más frecuente de disminución severa de la visión en el mundo occidental y afecta principalmente a personas mayores de 50 años.

La enfermedad causa lesiones en la zona central de la retina llamada mácula. Ésta es la responsable de la visión precisa, necesaria para leer, conducir o ver la televisión.

Existen estudios que relacionan la toma de Omega-3 con una mejor salud de las células de la retina por lo que se concluye que un suplemento de estos ácidos grasos es beneficioso para la prevención y la progresión de esta enfermedad.

La controversia la encontramos en el papel que juegan los suplementos de Omega-3 para tratar el Ojo Seco.

El ojo seco es una de las enfermedades oftalmológicas más frecuentes en el mundo civilizado, se calcula que un 20% de la población lo sufre, tasa que sube al 75 % si los pacientes tienen más de 70 años. El ojo seco es una disfunción lagrimal que afecta a la calidad visual, produce molestias que pueden llegar a ser invalidantes y puede ocasionar lesiones oftalmológicas graves e irreversibles en sus formas más graves.

¿Por qué se produce el ojo seco?

El ojo seco aparece cuando la película lagrimal es insuficiente o de mala calidad para mantener una correcta lubrificación ocular.

Hasta ahora se creía que el consumo habitual de ácidos grasos Omega-3 beneficiaba a la producción de lágrima, haciéndola más abundante y de mayor calidad y evitando que se evapore con mucha facilidad.

Por eso se recomienda para las personas que sufren el síndrome del ojo seco la toma de suplementos de Omega-3 o una dieta rica en alimentos que lo contienen.

Esta recomendación procede de varios estudios que demostraban con datos empíricos como la toma de capsulas de ácidos grasos omega 3 produce una mejoría de los síntomas de ojo seco y la disminución de la evaporación lagrimal y mejora del índice Nelson. (Oral omega-3 fatty acids treatment in computer vision syndrome related dry eyeShort-term consumption of oral omega-3 and dry eye syndrome.)

Pero hablamos de controversia debido a un reciente estudio publicado este mismo mes en el New England Journal of Medicine y presentado en la Reunión Anual de la Sociedad Estadounidense de Cataratas y Cirugía Refractiva, que tira por los suelos todo lo anterior.

Según los investigadores que han trabajado durante tres años en 27 hospitales de los Estados Unidos, los suplementos de omega-3 no son significativamente mejores que el placebo para reducir los síntomas del ojo seco.

El estudio contó con la participación de más de 500 pacientes de ojo seco, divididos entre pacientes que tomaban una dosis diaria de un suplemento de omega-3 o un placebo de aceite de oliva, pero no hubo diferencias significativas en el grado de mejora de los síntomas entre los grupos.

La discusión está servida y faltan nuevos estudios que ratifiquen esta conclusión, pero lo que sí que está claro es que los ácidos grasos omega 3 son beneficios para nuestro organismo, más allá de su papel en la mejora del ojo seco.

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