Como padres, nada nos importa más que la salud y el bienestar de nuestros hijos. Por eso, cuando notamos algo inusual en sus ojos, como que uno parece desviarse o no se alinea con el otro, es normal que nos salten todas las alarmas. Si estás aquí porque has notado esto en tu bebé, lo primero que debes saber es que no estás solo. El estrabismo es una condición más común de lo que parece y tiene solución.
¿Qué es el estrabismo en bebés?
El estrabismo es una alteración en la alineación de los ojos. En vez de moverse al mismo tiempo y sentido, como lo hacen normalmente, uno de los ojos puede desviarse hacia dentro, hacia fuera, arriba o abajo. Esta desviación puede ocurrir todo el tiempo o aparecer solo en ciertos momentos, como cuando el bebé está cansado.
En los primeros meses de vida, es normal que los ojos de un recién nacido se crucen ocasionalmente. Su sistema visual aún está en desarrollo. Pero si esta desviación persiste más allá de los 4 a 6 meses de edad, es importante consultar con un especialista.
Causas del estrabismo en bebés
El estrabismo puede tener distintas causas. Algunas de las más comunes incluyen:
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Factores hereditarios: si tú o alguien en tu familia tuvo estrabismo en la infancia, hay más probabilidad de que tu bebé también lo tenga.
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Problemas en los músculos o nervios que controlan el movimiento ocular.
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Condiciones médicas asociadas, como parálisis cerebral o síndrome de Down.
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Errores refractivos: cuando el ojo necesita hacer un esfuerzo excesivo para enfocar, lo que puede provocar una desviación.
A veces, no hay una causa evidente, y aun así puede desarrollarse.
¿Cuáles son los síntomas del estrabismo en bebés?
El signo más evidente es que los ojos no están alineados, pero también puedes notar:
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Que el bebé inclina o gira la cabeza para enfocar.
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Dificultad para fijar la vista en objetos.
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Movimientos oculares inusuales.
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En bebés más grandes, que cierran un ojo al mirar algo o se tropiezan más de lo normal.
Si percibes alguno de estos signos, lo mejor es consultar con un oftalmólogo pediátrico. Un diagnóstico temprano puede marcar una gran diferencia.
Tratamiento del estrabismo en bebés
La buena noticia es que el estrabismo tiene tratamiento, y cuanto antes se comience, mejores serán los resultados. Dependiendo del tipo y la causa, el especialista puede recomendar:
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Gafas: si el estrabismo se debe a un problema de enfoque.
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Parche ocular: se coloca sobre el ojo fuerte para estimular al ojo más débil y ayudar a que ambos trabajen juntos.
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Ejercicios visuales: para fortalecer los músculos oculares.
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Cirugía: en algunos casos, se requiere intervención para ajustar los músculos que controlan el movimiento del ojo.
Cada niño es único, por lo que el tratamiento será personalizado. La clave está en el seguimiento constante y en confiar en el equipo médico.
Mensaje para los padres
Notar algo fuera de lo común en tu bebé puede ser angustiante. Pero no estás solo, y lo más importante es que hay soluciones. El estrabismo, cuando se detecta y trata a tiempo, no solo puede corregirse, sino que puede evitar complicaciones visuales de cara al futuro.
Escucha tu intuición. Si algo no te parece normal, habla con tu pediatra. Tu atención y amor son el primer paso hacia el bienestar de tu hijo.
En VISIÓON Oftalmólogos, entendemos lo importante que es la salud visual de tu bebé y lo tranquilizador que es contar con un equipo de especialistas de confianza. Si tienes dudas sobre el desarrollo visual de tu hijo o quieres realizar una revisión, estamos aquí para ayudarte.



