El próximo 12 de agosto de 2026, España vivirá uno de los acontecimientos astronómicos más esperados de los últimos años: el primer eclipse total de Sol visible desde la península ibérica en más de un siglo.
La franja de totalidad atravesará buena parte del norte y el este del país, desde Galicia hasta Baleares. En otras zonas, como Granada y Jaén, el eclipse se observará de manera parcial. Además, se producirá al atardecer, con el Sol muy cerca del horizonte, por lo que será importante buscar un lugar abierto y con buena visibilidad hacia el oeste.
Será un momento espectacular, pero también una ocasión en la que debemos prestar especial atención a nuestros ojos.
¿Por qué es peligroso mirar directamente al eclipse?
Aunque el Sol parezca menos intenso al estar parcialmente cubierto por la Luna, su radiación continúa siendo capaz de dañar la retina, el tejido sensible a la luz situado en la parte posterior del ojo.
Mirarlo directamente, incluso durante unos segundos, puede provocar una lesión conocida como retinopatía solar. Esta alteración puede causar visión borrosa, sensibilidad a la luz, cambios en la percepción de los colores o la aparición de una mancha oscura en el centro de la visión. Además, los síntomas no siempre aparecen inmediatamente: pueden manifestarse varias horas después de la exposición.
El problema es que la retina no tiene receptores del dolor. Por tanto, una persona puede estar dañándose los ojos sin sentir ninguna molestia en ese momento.
Utiliza gafas específicas para eclipses
La forma correcta de mirar directamente al eclipse es utilizar gafas de observación solar que cumplan la norma internacional ISO 12312-2. Estas gafas están diseñadas específicamente para filtrar la radiación solar y son miles de veces más oscuras que unas gafas de sol normales.
Antes de utilizarlas, comprueba que no tengan arañazos, perforaciones, roturas o zonas deterioradas. También deben proceder de fabricantes o distribuidores fiables.
Las gafas de sol convencionales, aunque sean muy oscuras o estén polarizadas, no ofrecen protección suficiente. Tampoco son seguros los cristales ahumados, las radiografías, los filtros fotográficos, los negativos, los discos compactos ni otros remedios caseros.
Cuidado con móviles, cámaras y prismáticos
No debes mirar el eclipse a través de una cámara, unos prismáticos o un telescopio sin que el dispositivo tenga instalado un filtro solar específico en la parte frontal.
Estos aparatos concentran la luz y pueden provocar una lesión ocular grave de manera prácticamente inmediata. Tampoco deben utilizarse unas gafas de eclipse detrás del visor, ya que el calor concentrado podría dañar el filtro.
Una alternativa sencilla y segura es la observación indirecta mediante un proyector estenopeico, que permite proyectar la imagen del Sol sobre una superficie sin mirarlo directamente.
¿Se pueden quitar las gafas durante la totalidad?
Solo puede observarse el Sol sin protección durante los breves instantes de totalidad y únicamente desde lugares situados dentro de esa franja. En Granada, Jaén y cualquier otra zona donde el eclipse sea parcial, las gafas deben mantenerse puestas durante toda la observación.
Ante cualquier duda, lo más prudente es no retirar la protección.
¿Qué hacer si notas cambios en la visión?
Si después de observar el eclipse notas visión borrosa, manchas centrales, líneas deformadas, sensibilidad a la luz o alteraciones en los colores, solicita una revisión oftalmológica lo antes posible.
En VISIÓON Oftalmólogos recomendamos preparar con antelación la observación y utilizar únicamente métodos homologados. Disfrutar de este acontecimiento único es posible, pero siempre poniendo la salud visual en primer lugar.



