Con la llegada de la pandemia, tener que llevar las gafas y la mascarilla fue el detonante para decidirme a operarme, ya que había momentos en que las gafas se empañaban y era imposible ver.
Me informé en otras clínicas sobre el procedimiento y me decidí por la clínica VISIÓON por el precio, que me pareció muy competitivo.
Como digo, me operé en plena pandemia, y a pesar de las circunstancias, siempre me sentí muy seguro y con muy buena atención por parte del personal.
Me ha cambiado la vida.