Debía haberlo hecho 10 años antes, no tiene precio detalles como desvelarte y ver la hora sin dar 20 manotazos en la mesita, no tener que cambiar de gafas cuando sales o entras de un establecimiento y pintarte viendo lo que haces. Una maravilla. Y si a esto le añades la amabilidad y atención de todos los trabajadores de la Clínica Visióon Oftalmólogos ya rematamos. Encantadísima.