Ojo seco en Granada

¿Qué es el Ojo Seco?

El ojo seco es una de las enfermedades oftalmológicas más frecuentes en el mundo civilizado, se calcula que un 20% de la población lo sufre, tasa que sube al 75 % si los pacientes tienen más de 70 años. El ojo seco es una disfunción lagrimal que afecta a la calidad visual, produce molestias que pueden llegar a ser invalidantes y puede ocasionar lesiones oftalmológicas graves e irreversibles en sus formas más graves.

¿Por qué se produce el ojo seco?

El ojo seco aparece cuando la película lagrimal es insuficiente o de mala calidad para mantener una correcta lubrificación ocular.

¿Qué síntomas produce un ojo seco?

El ojo seco produce una sensación de disconfort visual, con sensación de cuerpo extraño, como si tuviéramos arenilla en el ojo, sensación de escozor, fotofobia, necesidad de permanecer con los ojos cerrados, pesadez ocular e incluso lagrimeo excesivo.

Tratamiento del Ojo Seco

El ojo seco es una enfermedad oftalmológica grave y muy limitante, por su cronicidad y continuidad en los síntomas, además como suele aparecer en la mediana edad, la duración de la enfermedad es muy alta, provocando gran frustración e impotencia en los pacientes afectados con ojo seco.

Técnicas Lipiflow y Lipiview

Hasta ahora, el tratamiento del ojo seco ha sido “paliativo”, se ha limitado a intentar paliar los síntomas oftalmológicos mediante el uso de lágrimas artificiales y tratamientos encaminados a eliminar la inflamación subclínica generada en el ojo por la ausencia de la lágrima y el tratamiento del parpado.

Ahora contamos en nuestra clínica oftalmológica con una nueva arma terapeútica contra el ojo seco que está llamada a revolucionar esta enfermedad mejorando de forma muy significativa la calidad de vida de los pacientes con ojo seco.

Lipiview es una nueva tecnología de diagnóstico oftalmológico que se centra en el análisis de la lágrima en su composición, y en el análisis de la afectación del ojo por la sequedad ocular.

Lipiflow es una tecnología para el tratamiento oftalmológico del ojo seco, por la vía de la mejora en el síndrome de disfunción de glándulas de Meibomio, una de las principales responsables del ojo seco.

Somos la primera Clínica Oftalmológica de Andalucía  que tiene disponible esta tecnología a disposición de sus pacientes.

Técnica Lipiview

Lipiview es un procedimiento oftalmológico no invasivo que obtiene mediante interferometría computerizada una imagen digital del estado de afectación de la superficie ocular por el ojo seco, analizando en primer lugar la capa lipídica de la lágrima del paciente en calidad, cantidad, y uniformidad, tiempo de ruptura lagrimal y calidad de la lágrima. Con toda esta información el Oftalmólogo es capaz de llegar a un diagnóstico exacto que facilite el tratamiento dirigido del ojo seco.

Es un procedimiento muy rápido e indoloro, que no precisa de anestesia alguna y en el que el paciente solo debe mirar a un punto fijo, obteniendo de este modo información vital para el tratamiento de su enfermedad.

Pulsación térmica (LipiFlow)

Lipiflow es una herramienta terapéutica muy eficaz para el tratamiento del ojo seco, en un porcentaje muy alto los pacientes que padecen ojo seco tienen asimismo una disfunción de las glándulas de Meibomio, que es una enfermedad que afecta a las glándulas de Meibomio, que son las responsables de aportar la capa lipídica a la lágrima. Cuando estas glándulas se obstruyen son las responsables del ojo seco, porque el paciente tendrá una lágrima “menos hidratante” y que se evaporará antes.

Lipiflow realiza un masaje con calor en el borde del párpado, produce que las glándulas de Meibomio comiencen de nuevo a poder segregar la capa lipídica adecuada a la lágrima, produciendo de este modo un ojo más hidratado y sano.

Lipiflow es un tratamiento no invasivo basado en pulsos termales en la zona palpebral que se realiza sin anestesia pues es indoloro, se realiza en unos quince minutos y ha demostrado una eficacia estadísticamente significativa de mejoría en los síntomas de ojo seco en múltiples ensayos clínicos Oftalmológicos.

Lipiflow es un tratamiento Oftalmológico que  se realiza en consulta, no precisa de medicación para su administración y respeta la delicada superficie del ojo

Causas más frecuentes del ojo seco
  • Edad

    La causa más frecuente es la atrofia de la glándula lagrimal y la disfunción de las glándulas de Meibomio que se produce con el paso de los años.

  • Causas hormonales

    Por ejemplo en la menopausia aparecen cambios hormonales importantes que afectan a muchas de las funciones corporales, entre ellas la función protectora de los andrógenos sobre la superficie ocular, produciendo un ojo seco crónico en las mujeres menopáusicas.

  • Causas ambientales

    Situaciones que favorecen una excesiva evaporación de lágrima como altas temperaturas, situaciones de baja humedad (calefacciones/aire acondicionado) humo, viento producen una lágrima inestable que aumenta la probabilidad de sufrir un ojo seco.

  • Tratamientos farmacológicos

    Sustancias como el Roacután, los antidepresivos y en ocasiones los antihipertensivos sistémicos provocan un ojo seco secundario a fármacos. El alcohol y el tabaco también están relacionados.

  • Situaciones que disminuyen el ritmo de parpadeo normal

    Cuando nos concentramos en algo disminuimos el ritmo de parpadeo, por ejemplo con la lectura o el uso de ordenadores se incrementa la sintomatología de ojo seco.

  • Uso de lentes de contacto y enfermedades sistémicas

    Las lentillas disminuyen la sensibilidad corneal y afectan a las glándulas de Meibomio provocando un síndrome de ojo seco.

    Enfermedades sistémicas como la enfermedad de Sjögren y otras enfermedades autoinmunes se asocian con fuerza a un síndrome de ojo seco.

¿Qué hacer si tengo ojo seco y necesito operarme los ojos?

El ojo seco es una patología oftalmológica  cada vez más frecuente, y por tanto cada vez más pacientes que van a ser sometidos a una operación ocular presenta la enfermedad de ojo seco.

Vamos a intentar explicar a grandes rasgos que hacer en estas situaciones:

  • Paciente con cataratas y ojo seco

    Es una situación que nos encontramos en nuestra clínica oftalmológica con mucha frecuencia, pues en muchas ocasiones, con más frecuencia en mujeres, a partir de los 50 años aparece un ojo seco patológico, y a partir de esa edad es cuando aparecen las cataratas.

    Un paciente con ojo seco que va a ser intervenido de cataratas necesita un cuidado especial antes, durante y después de la operación ocular, por ejemplo debe evitar en la medida de lo posible todos los colirios con conservantes, que son muy tóxicos para la superficie ocular.

    Antes: el paciente debe ser sometido a los tratamientos preparatorios, para que el ojo seco del paciente se encuentre en las mejores condiciones posibles antes de la operación de cataratas, incluso en ocasiones, cuando el ojo seco se asocia a una disfunción de glándulas de Meibomio, es necesario realizar un tratamiento con Lipiflow antes de la intervención de cataratas.

    Durante: debemos ser especialmente cuidadosos con la superficie ocular del paciente durante la cirugía de cataratas, utilizando por ejemplo protectores del epitelio corneal con Ácido Hialurónico, y utilizando anestesia tópica, que evite el lagoftalmos por exposición que provocan anestesias como la retrobulbar o subtenoniana.

    Después: es de vital importancia no descuidar el ojo seco tras la operación de cataratas, el paciente debe evitar colirios con conservantes, continuar con su tratamiento lubrificante y acudir a su Oftalmólogo de confianza si nota empeoramiento en sus síntomas de ojo seco.

  • Paciente con Ojo Seco y Miopía

    Aunque mucho menos frecuente, por el uso de lentes de contacto de forma intensiva en ocasiones nos encontramos con pacientes jóvenes, interesados en operarse de miopía que sufren un ojo seco, que puede ser transitorio o crónico.

    En estos pacientes es muy importante el correcto diagnóstico preoperatorio de ojo seco, para ello es imprescindible el uso de Test funcionales como Lipiview con meibografía y test de Schirmer, la evaluación del estado de las glándulas  de Meibomio y el examen minucioso de la superficie ocular del paciente.

    En la mayoría de los casos es suficiente con el abandono de las lentes de contacto y un tratamiento Oftalmológico simple para revertir el ojo seco transitorio en usuarios de lentes de contacto, pero en casos más graves es necesario el tratamiento con Lipiflow si el  ojo seco va asociado a disfunción de glándulas de Meibomio, incluso en ocasiones es necesario contraindicar la cirugía láser ocular y es preciso el uso de lentes intraoculares para corregir miopía, astigmatismo o hipermetropía mediante ICL.

Preguntas Frecuentes sobre el Ojo Seco
  • ¿Qué es el ojo seco?

    El ojo seco es una enfermedad con consecuencias en la salud y en el estilo de vida si no es tratada.

    Existen dos tipos principales de Ojo Seco- evaporativa (que está asociada a la deficiencia en la capa lipídica de la lágrima) y la deficiencia acuosa (asociado con la deficiencia en la capa acuosa de la lágrima). LipiFlow trata el Ojo seco evaporativo, que es la causa más común de los síntomas de ojo seco. Como parte de nuestra evaluación de ojo seco, el oftalmólogo utiliza diferentes tests e identifica la causa principal de los síntomas de ojo seco y recomienda el mejor tratamiento para cada paciente.

  • ¿Qué son las glándulas de Meibomio?

    Las glándulas de Meibomio son glándulas de los párpados que segregan lípidos. Puede contribuir a los síntomas de ojo seco. Si éstas no producen los lípidos suficientes o están bloqueados, puede contribuir a los síntomas de ojo seco.

  • ¿Qué es LipiView?

    LipiView es una nueva técnica que permite al oftalmólogo evaluar la capa lipídica de sus ojos. En función de los resultados el doctor podrá pautarle un tratamiento personalizado, basándose en una evaluación completa de la causa del ojo seco.

    La recomendación del doctor para el tratamiento estará basada en una evaluación completa de la causa del ojo seco.

  • ¿Qué es LipiFlow?

    LipiFlow es un tratamiento innovador para el ojo seco de tipo evaporativo. LipiFlow es un masaje térmico sobre el párpado que aplica un calor consistente y cómodo a sus párpados.

    Además, proporciona una suave presión pulsátil a los párpados para eliminar mediante un masaje el bloqueo de las glándulas de meibomio. Su oftalmólogo puede ofrecerle más información si éste es el tratamiento apropiado para sus síntomas de ojo seco.

  • ¿Qué ocurre durante el proceso LipiFlow?

    El activador LipiFlow se inserta debajo del pápado inferior y del superior protegiendo así la córnea mientras se realiza el tratamiento en los párpados.

    Este procedimiento tarda unos 12 minutos.

  • ¿Funciona LipiFlow?

    En un estudio clínico, el 79% de los pacientes mejoran en general los síntomas (en un rango del 10% al 100%) durante 4 semanas con el tratamiento LipiFlow solamente.

    Los resultados varían dependiendo de factores que el doctor le comentará durante la evaluación del ojo seco anterior al tratamiento.

    El número de visitas que necesite dependerá de la respuesta al tratamiento de su ojo  y en general de su satisfacción.

  • ¿Cuánto duran los beneficios de este tratamiento?

    Los resultados del tratamiento LipiFlow varían en función de la persona. Puede tardar semanas para notar el efecto total del alivio de los síntomas.

    El doctor le explicará el beneficio que tiene este tratamiento para sus síntomas de ojo seco después de la evaluación completa en la clínica VISIÓON.

  • ¿Es el único tratamiento (LipiFlow) para mi ojo seco?

    Existen diferentes opciones de tratamiento que el doctor le comentará. LipiFlow es una de las opciones.

    Tras su evaluación, el doctor le recomendará las opciones de tratamiento que él o ella considera que es la mejor ayuda para sus síntomas.

  • ¿Cumplo los requisitos para el tratamiento LipiFlow?

    El doctor determinará si cumple los requisitos para LipiFlow tras su evaluación en VISIÓON.

    Durante su visita se le harán los exámenes necesarios para asegurar que es un candidato apropiado para este tratamiento y en caso afirmativo se le explicarán todos los riesgos y beneficios del mismo.

La importancia de la capa lipídica de la lágrima

El ojo seco es una enfermedad oftalmológica multifactorial, pero en ocasiones nos encontramos pacientes con ojo seco, que refieren que tienen mucha lágrima. ¿A qué puede deberse eso?

Te lo contamos

Ojo seco y tapones lagrimales

Existen muchos tipos de ojo seco, entre los tipos de ojo seco está el hiposecretor, que consiste en que la glándula lagrimal tiene una secreción de lágrima por debajo de la normalidad, por lo tanto el paciente no tiene la suficiente lágrima para hidratar el ojo, sufriendo de este modo un ojo seco muy molesto con síntomas oftalmológicos como la sensación de cuerpo extraño, cansancio ocular, fotofobia, escozor…

Existe un tratamiento oftalmológico específico para estos casos de ojo seco, y son la inserción en el punto lagrimal de un tapón lagrimal, que pueden ser permanentes o temporales. El mecanismo de funcionamiento de estos dispositivos Oftalmológicos es muy sencillo, impiden el paso de la lágrima hacia el sistema de drenaje lagrimal del ojo, haciendo que la lágrima del paciente, que en estos casos es muy escasa, permanezca en el ojo el máximo tiempo posible.

El implante de tapones lagrimales es muy sencillo y lo realizamos en consulta bajo anestesia tópica (en gotas), es indoloro y se realiza en unos 5 minutos. Si no hay incidencias el tapón permanece en el lagrimal para siempre, pues no se deteriora y el efecto sobre la lágrima del paciente es definitivo.

Además, el uso de tapones lagrimales en nuestra clínica oftalmológica puede combinarse con otros tratamientos para ojo seco como Lipiflow, Blephex o tratamiento médico.

Síndrome de ojo seco, un desafío para el médico y para el paciente

En 1933, un oftalmólogo sueco, Henrick Sjögren presentaba en su tesis doctoral una serie de 19 pacientes afectados por sequedad de ojos, boca y dolores articulares que había recopilado junto a su esposa María, también oftalmóloga.

Curiosamente, su tesis no fue aprobada por el tribunal y sólo años después tras ser traducida al inglés, el estudio presentado obtuvo el reconocimiento merecido.

Hoy el Síndrome de Sjögren es la causa de sólo una pequeña parte de todos los casos de Síndrome de Ojo Seco, una enfermedad que en mayor o menor grado afecta hasta un 30% de la población en los países industrializados.

Esta patología se ha convertido en un auténtico desafío tanto para el oftalmólogo como para el paciente. Su elevada prevalencia, su carácter crónico y progresivo, la dificultad en el diagnóstico causal y sobre todo la respuesta escasa al tratamiento han hecho de ella un problema de salud que menoscaba la calidad de vida de los millones de personas que la sufren.

En los últimos años, esta patología ha sufrido una revisión intensa por grupos de trabajo como el DEWS (Dry Eye Work Shop) de la TFOS (Tear Film Ocular Surface Society) y se ha avanzado enormemente en la comprensión de la fisiopatogenia de una enfermedad tremendamente compleja.

¿En qué consiste el síndrome de ojo seco?

Es una enfermedad crónica multifactorial y compleja que va alterando la superficie ocular, es decir, la parte del sistema visual que está en contacto directo con el medio ambiente: la córnea, la conjuntiva, los párpados y las glándulas accesorias y que produce molestias y alteraciones visuales pudiendo llegar en los casos más graves a la pérdida severa de visión.

Afecta a un porcentaje importante de la población y su incidencia ha ido creciendo en las últimas décadas precisando de un diagnóstico y tratamiento personalizados.
No tiene porqué existir un déficit de lágrima, puede ser sólo una alteración de la composición de la misma, y suele cursar siempre con un mayor o menor grado de inflamación de la superficie ocular. La compleja inervación de dicha superficie juega un papel determinante en la evolución y la clínica de esta enfermedad.

Gran parte de los casos de ojo seco tienen su origen en un exceso de evaporación por una pérdida de la capa lipídica de la lágrima ocasionada por una disfunción de las Glándulas de Meibomio (DGM) que se localizan en el borde de los párpados.

¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad?

  • Sensación de sequedad
  • Enrojecimiento
  • Alteraciones en la visión, con fluctuaciones de la misma.
  • Sensación de cuerpo extraño
  • Lagrimeo
  • Fotofobia
  • Infecciones de repetición pudiendo producirse úlceras corneales en los casos más graves

Esta enfermedad se caracteriza por tener una clínica muy variable y por existir una incongruencia, en muchos casos, entre la intensidad de los síntomas que refiere el paciente y los signos que observa su médico. Pudiendo existir casos con enfermedad avanzada que están casi asintomáticos y al contrario, casos sin apenas signos pero con una sintomatología muy intensa.

¿Cuáles son los principales factores de riesgo?

Edad mayor de 50 años: La superficie ocular sufre la exposición continua a un ambiente hostil desde que nacemos y con el tiempo va perdiendo la capacidad para mantenerse inalterable a las agresiones que recibe del medio. Con la edad se producen alteraciones en la inervación de la superficie ocular, en la arquitectura de los párpados, en las vías de drenaje de la lágrima, en la producción y composición de la misma y en la de las glándulas de Meibomio que son esenciales en la producción de los lípidos de la película lagrimal.

Hormonal: Es frecuente que la enfermedad se inicie o empeore con la adolescencia o la menopausia. Los andrógenos parecen tener un efecto protector siendo por tanto más susceptible el sexo femenino.

Fármacos: Antidepresivos, anticonceptivos, antihistamínicos, ansiolíticos y terapia hormonal sustitutiva.

Factores ambientales: Polución, baja humedad, aires acondicionados y calefacciones.

Enfermedades autoinmunes y del tejido conectivo: Artritis reumatoide, Síndrome de Sjögren, Fibromialgia.

Uso de ordenadores y pantallas: Al disminuir la tasa de parpadeo.

Uso de lentes de contacto: Alteran la inervación corneal y producen cambios en la superficie ocular y las glándulas de Meibomio.

Enfermedades que alteran la inervación ocular: Neurotróficas por defecto de inervación o Neuropáticas por anomalías en la inervación que hacen que la sensación de dolor o malestar esté aumentada sin aparente causa clínica.

¿Cómo se realiza el diagnóstico?

Una parte importante del diagnóstico viene dado por la información que nos da el paciente. Existen pequeñas encuestas como el OSDI que sirven tanto para el diagnóstico como para ver la respuesta al tratamiento:

TEST OSDI

¿Ha experimentado alguna de las siguientes alteraciones durante la última semana?

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¿Ha tenido problemas en los ojos que le han limitado o impedido realizar alguna de las siguientes acciones durante la última semana?

 

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¿Ha sentido incomodidad en los ojos en alguna de las siguientes situaciones durante la última semana?

 

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Calcular puntuación OSDI: Suma total de puntos multiplicado por 25 y dividido por el número de preguntas contestadas: 0-13 Normal 13-22 leve /moderado 23/50 moderado/ grave

El oftalmólogo dispone de abundantes pruebas a realizar en la consulta para estudiar tanto la cantidad como la calidad de la película lagrimal, el estado de las glándulas de Meibomio, la osmolaridad de la lágrima, las lesiones en la superficie ocular y el grado de inflamación.

Ninguna de ellas es diagnóstica por si sola pero usadas en conjunto no sólo sirven para llegar al diagnóstico sino para ver qué tipo y grado de enfermedad sufre el paciente y para monitorizar su evolución y respuesta al tratamiento.

¿Cuáles son las opciones terapéuticas?

Si bien a día de hoy no existe un tratamiento que erradique esta enfermedad es cierto que en los últimos años se ha avanzado bastante en la comprensión y en el manejo de esta enfermedad.

Existen diferentes opciones que son usadas dependiendo del tipo y gravedad del cuadro:

Medidas higiénicas: uso de humidificadores, bajar pantalla de ordenador, evitar corrientes de aire, aumentar el parpadeo de manera consciente cuando se lea, se usen ordenadores, al ver la televisión, etc.

Higiene palpebral: Previa aplicación de calor, 43º C durante 5-10 minutos, se realiza masaje y limpieza del borde palpebral mejorando de esta forma la capa lipídica de la lágrima.

Lagrimas artificiales: sirven de lubricante. En los casos evaporativos se prefieren las que tienen componente lipídico. En ningún caso pueden sustituir las funciones de la película lagrimal, cuya complejidad es inaccesible para la tecnología actual. Valga como ejemplo que en la lágrima humana existen más de 400 proteínas distintas.
Antinflamatorios: Se usan como terapia de choque o de forma crónica en los casos donde la inflamación juega un papel fundamental.

Colirio de suero autólogo: Aporta factores de crecimiento y favorece la regeneración del epitelio corneal. Precisa extracciones periódicas de sangre del paciente y en casos de enfermedades autoinmunes puede favorecer la inflamación

Tratamientos de la Disfunción de las Glándulas de Meibomio: Limpieza e higiene local, tratamiento con Luz pulsada IPL en el borde paplpebral, Lipiflow o masaje mecanizado de las glándulas.

Complementos alimenticios con acidos grasos esenciales.

Lentes de contacto terapéuticas y de apoyo escleral.

Muchos de estos tratamientos pueden mejorar la calidad de vida del paciente pero no son tratamientos curativos puesto que para revertir el proceso, en la mayoría de los casos necesitaríamos revertir la alteración de la superficie ocular y el envejecimiento de la misma. Pero cada día se avanza un poco en esta labor y puede que en un futuro más o menos lejano encontremos la forma de devolver el equilibrio a tan complejo sistema.

¿Cómo saber si tengo ojo seco?

El ojo seco es una patología más cada día más frecuente, que afecta a más personas e incluso a una edad más temprana, siendo una enfermedad ocular por la que muchos pacientes consultan en nuestra clínica oftalmológica.

Síntomas de ojo seco:

Ojos cansados.

Sensación de cuerpo extraño en los ojos: el paciente nota como si tuviese arena en los ojos.

Picor: el ojo seco suele ir acompañado de clínica inflamatoria, por lo que es muy típico que el paciente refiera picor ocular.

Sensación de calor o ardor: es otro síntoma muy típico de ojo seco, es producido asimismo por la inflamación secundaria.

Epífora o lagrimeo: es un efecto que puede considerarse paradójico, si el paciente tiene una lágrima de poca calidad, el ojo cree que no hay lágrima, informa de ello y la glándula lagrimal aumenta la producción de lágrima, apareciendo el molesto lagrimeo.

Fotofobia: el ojo seco puede producir queratitis, que siempre llevan consigo la molesta fotofobia, al paciente le molestará mucho cualquier tipo de luz.

Es importante distinguir entre si estos síntomas empeoran o mejoran a lo largo del día, y cómo de frecuentes son, cuantas horas al día y cuantos días a la semana sufre el paciente síntomas de ojo seco, esto proporciona al oftalmólogo mucha y valiosa información sobre la clínica que sufre el paciente de ojo seco.

Diagnóstico oftalmológico:

En la parte de diagnóstico oftalmológico, son de vital importancia para un correcto diagnóstico de ojo seco la realización de:

Tinciones oculares: el fundamental realizar exploración con Fluoresceína y verde de Lisamina, colorantes que reflejan daños en la superficie ocular del ojo seco.

Test de Schirmer I o II: un test sencillo e indoloro que objetiva la cantidad de lágrima que tiene el paciente.

Lipiview: es la última tecnología en diagnóstico de ojo seco, es el primer equipo diagnóstico que analiza la dinámica del parpadeo del paciente y la capa lipídica de la lágrima.

Exploración con lámpara de hendidura.

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