EL LÁSER EN OFTALMOLOGÍA

El láser supuso un gran avance en medicina, en muchas especialidades supuso una significativa mejora en la calidad  y precisión de los tratamientos, pero en Oftalmología supuso una auténtica revolución, pues a muchas estructuras del ojo podemos acceder con un láser, con gran control sobre el efecto del mismo pues el eje visual es transparente y permite visualizar la mayor parte de la anatomía del ojo, pudiendo tratarlo de este modo con láser.

 

El uso del láser en la cirugía Oftalmológica permite el tratamiento de muchos pacientes que no tendrían tratamiento sin esta tecnología, casi sin dolor, y sin necesidad de hospitalización, por lo que hoy en día muchas operaciones en una clínica Oftalmológica pueden realizarse de forma ambulatoria, sin necesidad de ingreso hospitalario, al mismo tiempo que el paciente puede volver a hacer vida normal en poco tiempo.

El láser en Oftalmología se emplea en múltiples enfermedades oculares como son el  glaucoma, las  cataratas, alteraciones de la retina en pacientes diabéticos, así como en cirugía refractiva (miopía, hipermetropía y astigmatismo).

¿Qué aporta el láser en la cirugía ocular?

Láser corresponde a las siglas en inglés de “light amplification by stimulated emission of radiation; amplificación de luz por emisión estimulada de radiación”. El láser es una tecnología que concentra los rayos de luz en potentes haces de diferentes longitudes de onda, que se concentran en un solo punto. Dependiendo del tipo y la intensidad del láser cambiará la funcionalidad del mismo y su distinta aplicación en enfermedades Oftalmológicas.

¿Qué ventajas tiene usar un láser oftalmológico?

El láser ha aportado a la Oftalmología un aumento sin igual en la precisión, seguridad, reproductibilidad y eficacia de los tratamientos Oftalmológicos que usan esta tecnología, enfermedades que antes del láser Ocular no tenían tratamiento ahora pueden ser tratadas por un especialista con grandes márgenes de seguridad y precisión dentro del ojo.

¿Qué láseres pueden usarse en Oftalmología?

Los Oftalmólogos  usamos distintos tipos de láser, y elegimos cada uno según la patología a tratar. Los láseres Oftalmológicos se nombran según el gas que les da energía,  por ejemplo, el láser que usa el gas argón, y que emite un haz de luz verde o azul verdosa, puede preferirse para tratar un tipo de trastorno ocular, mientras que el que usa el gas argón, y que emite un haz de luz roja o amarilla, puede preferirse para tratar otra patología.

laser-excimer

TIPOS DE LÁSER

Láser Excímer, que se usa en la cirugía refractiva

El láser más famoso y popular en Oftalmología es el láser Excímer, que se usa  en la cirugía refractiva y también en pacientes que sufren alguna enfermedad en la córnea, es  el láser que moldea o esculpe la córnea

La cirugía refractiva láser consiste en la aplicación de un haz láser en la córnea, que es la capa del ojo más externa y que tiene una función visual, al actuar  como la primera lente del ojo y  también una función estructural, ya que es la capa del ojo  que recubre el iris del ojo y la pupila.

En la cirugía refractiva láser, el láser por excelencia es el Excímer. El láser Excímer moldea la córnea para cambiar la curvatura de la córnea corrigiendo de esta forma  el problema de visión que presente el paciente. El láser en este caso talla la córnea y modifica su curvatura eliminando una cantidad determinada de tejido. Lo hace de manera precisa, según los parámetros que ha establecido el Oftalmólogo, con el fin de eliminar los defectos visuales como la miopía, la hipermetropía o el astigmatismo. El tejido ablacionado desaparece como gas. El láser excímer no emite calor ni altera el tejido adyacente: sencillamente y sin dolor, hace desaparecer el tejido exactamente donde se apunta el haz. Cada pulso del haz de luz elimina una cantidad microscópica de tejido corneal.

No todos los pacientes con defectos refractivos pueden ser operados mediante láser. Por ejemplo, pacientes con miopías o hipermetropías muy elevadas, córneas excesivamente curvadas, que recuerdan la forma de un cono (queratocono) o espesores de córnea insuficientes, en estos casos algunos pacientes con buenos candidatos a la cirugía con lentes intraoculares ICL, o en otros casos no son buenos candidatos a cirugía ocular y deben continuar con sus gafas o lentillas.

Láser Argón en el tratamiento de patologías de la retina

El láser de Argón se aplica normalmente en la retina y su efecto es similar a una quemadura o una cauterización. Se recurre a ellos por su capacidad para provocar un efecto térmico que permite fotocoagular zonas de la retina enfermas o débiles, bien para destruir el tejido de la retina enfermo y que no afecte a otras zonas sanas de la retina como en los pacientes diabéticos o bien para sellar zonas de la retina muy adelgazadas como en los casos de los pacientes con altas miopía evitando así un desprendimiento de retina en muchos casos.

 

Los desgarros de la retina suelen producirse en pacientes con miopía o que han sufrido recientemente un desprendimiento de vítreo posterior, y esto puede ocasioinar un  desprendimiento de la retina, pueden tratarse mediante fotocoagulación láser usando el láser Argón. Los síntomas de desgarros de la retina suelen iniciarse de manera repentina en forma de centelleos o moscas votantes en un ojo. La agudeza visual puede disminuir o no estar afectada. No todos los desgarros de retina pueden tratarse con el láser: si la retina se ha desprendido, no puede usarse coagulación con láser oftálmico y normalmente se debe realizar una operación quirúrgica.

El láser de YAG para glaucoma y catarata secundaria

El láser de Neodimio-YAG es un disruptor de la materia. Emite dos haces convergentes de luz tan potentes que, al cruzarse, destruyen la estructura molecular de la materia y vaporizan sus partículas sin producir calor alguno, evitando de este modo inflamaciones intraoculares y glaucomas. Actúa de modo tan selectivo que este haz de luz láser se emplea como si de un bisturí se tratase, cortando los tejidos más sensibles, incluso cerca de estructuras como la retina.

 

El láser YAG se emplea en la capsulotomía láser, un procedimiento que sirve para eliminar una “catarata secundaria”. Esta “catarata secundaria” puede producirse solo en algunos casos, algún tiempo después de la operación de cataratas. En la operación de cataratas e vacía el cristalino pero se respeta su càpsula, para alojar en su interior una lente intraocular. Esta cápsula puede opacificarse con el tiempo y hacer necesaria la capsulotomía mediante láser YAG. El YAG tiene también otras aplicaciones:

 

En la iridotomía, en la que se abre un pequeño orificio en el iris en casos de glaucoma de ángulo cerrado o cuando se han de implantar lentes intraoculares detrás del iris. Así, en el tratamiento del glaucoma, el láser de Neodimio-YAG, permite practicar unos cortes precisos que resuelven el problema, evitando el aumento de la presión intraocular que, de otro modo, afectaría al nervio óptico y degeneraría en una ceguera de carácter irreversible. También se recurre a la cirugía con láser oftálmico en algunos casos de glaucoma de ángulo abierto (el tipo de glaucoma más frecuente), en el que el uso de medicamentos no ha sido suficientemente eficaz como para controlar la presión ocular. La intervención láser del glaucoma crónico se llama trabeculoplastia con láser.

MANTENIMIENTO DEL LÁSER

En nuestra clínica Oftalmológica ponemos en marcha el láser a diario. Los láseres tienen un sistema de auto checking que se inicia cada vez que el láser se arranca, dando un repaso a todo el mecanismo del láser, de éste modo el láser no deja funcionar si no está en plenas condiciones.

Aunque no se realicen operaciones todos los días, es importante encenderlo cada día para agitar el gas que usa el láser. Solo de este modo podemos garantizar que el gas se encuentra en la concentración adecuada para ofrecer los mejores resultados.