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Emilio, Asesor Financiero nos cuenta su Experiencia

Acción Solidaria

Emilio. Asesor Financiero nos cuenta su experiencia «Trabajando en Primera Línea » Intentando que nuestros clientes nos sientan más cerca que nunca

Un trabajo en la sombra

Hola, me llamo Emilio y trabajo como Asesor Financiero en una sucursal bancaria.

Mi trabajo durante el Estado de Alarma ha consistido principalmente en ayudar a nuestros clientes a hacer más llevadera, al menos en el aspecto económico, una situación tan difícil como la que hemos vivido, y ante la cual seguimos luchando todavía.

Hemos tenido que redoblar esfuerzos para adaptar nuestros métodos de trabajo en un tiempo récord de forma que podamos garantizar nuestra propia salud, la de nuestros clientes y la sociedad en su conjunto.

La tecnología nos permite hoy día poder hacer prácticamente cualquier gestión bancaria desde casa o cualquier otro lugar, de forma cómoda y segura, evitando desplazamientos y riesgos innecesarios que confluye en un beneficio común. Por ello, aunque no hemos dejado de prestar servicio en nuestras oficinas, el teletrabajo y la gestión a distancia han tomado una gran relevancia en nuestro modelo de relación con el cliente.

Esa distancia física la hemos intentado contrarrestar intentando que los clientes nos sientan más cerca que nunca. Han sido innumerables horas de charla telefónica comentando las preocupaciones y los efectos que ha tenido esta pandemia en cada hogar, cada familia, cada persona.

En ocasiones me he sentido más psicólogo que asesor financiero, y es que aunque no lo creáis ambos conceptos están estrechamente relacionados, pues la psicología influye mucho en nuestras decisiones financieras.

Es frecuente a la hora de invertir, sobre todo en momentos de incertidumbre económica como los vividos, que tomemos decisiones erróneas basadas en el miedo, alejadas de toda racionalidad, que nos dificultan o impiden conseguir los objetivos financieros previamente planificados. Es nuestra labor como asesores intentar evitar que nuestros cliente cometan estos errores ayudándoles a gestionar esas emociones, intentando que actúen de forma racional y manteniendo una correcta disciplina inversora.

Para todos los que han sufrido las consecuencias económicas de la pandemia hemos tramitado moratorias de hasta 12 meses para préstamos e hipotecas, así como anticipos de las prestaciones del SEPE y otras medidas.

Hemos proporcionado liquidez a miles de autónomos y empresas, a través de las líneas ICO y otras soluciones de financiación para que puedan continuar su actividad tras el Estado de Alarma, apostando por una recuperación económica más rápida y el mantenimiento del empleo.

La entidad donde trabajo ha donado más de 35 millones de euros en equipamiento médico, material sanitario y ayudas a la investigación de la lucha contra el coronavirus.

En definitiva, con mi trabajo intento mitigar los efectos económicos que esta crisis sanitaria está provocando en la sociedad. Que en las charlas con mis clientes entre las preocupaciones que me transmitan no estén las económicas, y si lo están, poder ofrecerles una solución.

Muchos de ustedes quizás conozcan algunas de estas medidas, aprobadas por el Gobierno en Real Decreto Ley y convenientemente anunciadas a bombo y platillo, de cuyos trámites burocráticos prefiero no hablar….otras son iniciativas de las propias entidades.

De lo que no he escuchado hablar en ningún medio de comunicación es de QUIÉN ha tramitado esas ayudas. Muchos profesionales del sector financiero no hemos tenido descanso hasta conseguir que esas ayudas llegasen hasta nuestros clientes, pero por alguna razón, “no vende” hacer buena prensa de los bancos.

Somos un servicio esencial pero rara vez se nos menciona entre ellos, no gozamos de reconocimiento público, nadie nos aplaude ni nos han llamado héroes (tampoco creo que lo seamos). Tan solo acaparamos los titulares cuando las noticias son negativas, es por ello que he decidido titular este relato como “Un trabajo en la sombra”.

Solo puedo decir que estoy tremendamente orgulloso de poder aportar mi granito de arena para salir de esta crisis, de ser parte de la solución, y pese a no gozar de un reconocimiento público la mejor recompensa de mi trabajo es la gratitud y confianza de los que realmente me importan. MIS CLIENTES.

Ánimo y fuerza para todos los profesionales del sector financiero y para todos los que de alguna forma contribuyen a combatir esta pandemia. Juntos venceremos al virus.

Salud
Fdo. Emilio.