aaa

Acción Solidaria. José Miguel, Odontólogo. En primera Línea, sin miedo por con respeto.

Acción Solidaria

Acción Solidaria. José Miguel, Odontólogo que cuenta su experiencia en primera línea.

Hola, me llamo Jose Miguel y soy Odontólogo.

Soy de esos dentistas que, pese a lo que pueda pensar mucha gente, aún siente su profesión como una necesidad sanitaria. Y durante esta “situación” que nos ha tocado vivir, había que demostrarlo.

Si bien es cierto que las clínicas dentales y los odontólogos han sido poco nombrados en los BOE publicados continuamente durante el estado de alarma, muchos de nosotros hemos tratado de estar al pie del cañón. No podíamos trabajar con normalidad, pero hemos convertido nuestras clínicas en pequeños centros sanitarios donde tratar urgencias bucodentales. De esta forma, deteniendo nuestra actividad habitual y centrándonos exclusivamente en tratar verdaderos problemas, hemos intentado, por una parte, descargar nuestro ya muy saturado sistema sanitario y, por otra parte, y para mí más importante, tratar de proteger la salud de nuestros pacientes evitando su exposición a las urgencias hospitalarias donde, por desgracia, el riesgo de contagio era mucho mayor.

Evidentemente, han sido numerosos los protocolos que ha habido que implantar. Considero que nuestra adaptación no ha sido especialmente difícil, ya que antes de esta pandemia las medidas de higiene, desinfección y esterilización que usábamos eran muy numerosas y sólo hemos tenido que añadir unas cuantas medidas más…Aunque quizá para mí la más incómoda sea la indumentaria que debemos utilizar ahora, que me aleja más de las personas en una situación ya de por sí incómoda como es el gabinete dental.

Y claro, la pregunta del millón, lo reconozco, he pasado miedo. No en mi consulta, donde en todo momento he sabido cómo y con qué estaba limpia cada superficie, material u objeto; sino en todo lo demás, especialmente haciendo la compra (uuuffff). Y no tanto por contagiarme personalmente, sino por el miedo a “llevármelo” a casa, poniendo en peligro a mi mujer y mis tres hijas, que han cumplido y soportado estoicamente este ya casi olvidado confinamiento.

Solo puedo decir que estoy tremendamente orgulloso de poder aportar mi granito de arena como profesional sanitario y que la mejor recompensa que recibo de mi trabajo es la gratitud, el cariño y, sobre todo en esta coyuntura, la confianza de los que realmente me importan, mis pacientes.

Ánimo y fuerza para todos los profesionales del sector sanitario y para todos los que de alguna forma contribuyen a combatir esta pandemia. Y gracias a VISIOON y su equipo de profesionales por el trato recibido, por su profesionalidad y por este pequeño reconocimiento que nos están dando a todos los que hemos arrimado el hombro durante el confinamiento.

Un saludo, Jose.