El problema del uso de lentillas en los meses de frío

15 DE diciembre, 2016

Cada estación del año tiene sus problemas y particularidades que debemos tener en cuenta para tener unos ojos sanos y en buena forma.

Las lentillas todavía es una opción que mucha gente utiliza para solucionar sus problemas de visión. Cada estación del año tiene sus problemas y particularidades que debemos tener en cuenta para tener unos ojos sanos.

Con la llegada del frío otoñal los ambientes fríos pueden irritar los ojos, algo que debemos tener en cuenta especialmente si usamos lentillas.

Por otra parte, la sequedad de los interiores con potentes calefacciones puede afectar a nuestra salud ocular. Las calefacciones, especialmente las de aire caliente, pueden llegar a secar tanto el ambiente que producen incluso una sensación de quemazón, picor o de que un cuerpo extraño ha entrado en las lentillas.

Los días de mayor frío producen un efecto colateral indeseable para nuestra salud ocular, pasamos muchas más horas en lugares cerrados y los niveles de humedad se reducen especialmente en los hogares y lugares de trabajo con la calefacción encendida y las ventanas cerradas. Los días con mucho viento también contribuyen a resecar los ojos.

Los días de frío hay que luchar contra las bajas temperaturas, la sequedad y el viento cuando estamos al aire libre, y con el calor seco cuando estamos en nuestra casa.

La excesiva calefacción puede producir un efecto de sequedad en los ojos que padecemos todos, pero es mayor si llevamos lentillas.

Consejos para el uso de lentillas en invierno.

El principal consejo es mantener las lentillas siempre hidratadas. Si no podemos combatir con la sequedad de los ambientes interiores recurriendo a un humidificador, no queda otro remedio que acudir a humedecer nuestras lentillas con un lubricante o gotas especiales de forma periódica.

En invierno debes cambiar de lentillas con mayor regularidad, reduciendo el periodo de uso de las mismas ya que las lentillas nuevas tienen una mejor oxigenación al no tener acumulación de proteínas.

No descartes el uso de las gafas de sol también en invierno. Las gafas nos ayudan a impedir que el viento frío nos seque los ojos. De paso nos protegerá de los rayos UV perjudiciales que también están presentes incluso los días grises de otoño e invierno.

Además las gafas sirven para protegernos de partículas en suspensión como el polvo o la tierra que circula por el aire y los días de fuerte viento pueden golpear la superficie de nuestros ojos.

Y son obligatorias si practicas algún deporte de invierno sobre nieve, utiliza siempre unas gafas de sol homologadas para la práctica de deportes de invierno y mucho cuidado con el uso de las lentillas sin gafas de sol aunque lleven protección ultravioleta ya que no siempre nos blindan la protección necesaria.

Y recuerda que si quieres olvidarte definitivamente y para siempre de los problemas e incomodidades derivadas del uso de lentillas en VISIÓON cuentas con el mejor equipo humano y técnico para conseguirlo.

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