Los problemas oftalmológicos aumentan por el uso de la mascarilla

Especialistas señalan el incremento de consultas por ojo seco y blefaritis, así como un repunte de operaciones quirúrgicas, principalmente para evitar el empleo de lentillas o gafas – Artículo publicado IDEAL de Granada 26.04.2021 El uso de la mascarilla como medida de prevención para controlar la pandemia de coronavirus ha propiciado un aumento significativo de […]

Especialistas señalan el incremento de consultas por ojo seco y blefaritis, así como un repunte de operaciones quirúrgicas, principalmente para evitar el empleo de lentillas o gafas – Artículo publicado IDEAL de Granada 26.04.2021

El uso de la mascarilla como medida de prevención para controlar la pandemia de coronavirus ha propiciado un aumento significativo de los problemas oftalmológicos. Lo subrayan especialistas de la disciplina, que han observado cómo se ha incrementado durante el último año el flujo de pacientes que presentan cuestiones vinculadas al tapabocas e, incluso, un repunte de las intervenciones quirúrgicas asociadas también a dicho complemento protector. 

La casuística es variada, pero los oftalmólogos puntualizan que lo más habitual son cuadros englobados en lo que se denomina síndrome del ojo seco, o su empeoramiento en usuarios previamente afectados, y blefaritis, la inflamación de los párpados.

El doctor Ignacio López-Marín, oftalmólogo en la clínica Visioon, en Granada, sostiene que se pueden identificar dos grandes grupos de pacientes con patologías relacionadas con el uso de la mascarilla. «Los primeros y los más importantes son los pacientes con ojo seco, que se han descompensado. El problema que hay con la mascarilla es que todo el aire, lógicamente, sube hacia arriba y, entonces, va directamente hacia los ojos. Es una especie de ventilador pequeñito que va enfocado hacia los ojos», detalla. 

Los hay que presentan un empeoramiento de su caso y quienes no padecían este problema y, a causa de la mascarilla, lo han desarrollado. De hecho, según explica López-Marín, su situación se ha descrito con el acrónimo MADE (Mask Associated Dry Eye, que en castellano significa ‘ojo seco asociado a la mascarilla‘). «Son pacientes que nunca han tenido esta patología, pero que ahora, con su uso –el del tapabocas–, están empezando a mostrar síntomas», aclara. 

El otro gran grupo de afectados que han diferenciado en la clínica Visioon lo conforman quienes han presentado otros problemas asociados. «Hemos tenido bastantes pacientes que se han dado en el ojo con la mascarilla, porque está relativamente cerca, y han tenido traumatismos con su borde, con el que se han golpeado y se han hecho erosiones corneales o heridas», especifica el doctor López-Marín. 

Con menor relevancia, señala el aumento de situaciones de aparición de orzuelos y blefaritis, una circunstancia que también destaca Antonio Gascón, oftalmólogo de Vithas Granada. «Como consecuencia de que ha aumentado la humedad de toda la zona del ojo, se ha alterado toda la flora bacteriana de las pestañas y hay más casos de blefaritis, que es el problema de base que genera un aumento de grasa; cuando se tapona la glándula, se acumula y, si se infecta, aparecen orzuelos». 

El doctor Gascón subraya, además, otra incidencia de la que en Vithas han notificado un incremento, vinculada a cuestiones dermatológicas. «Como consecuencia del roce de la mascarilla, tenemos muchos pacientes que están sufriendo una alteración de la piel y, claro, por continuidad y proximidad, en especial si el usuario tiene problemas de piel atópica o dermatitis de contacto, esa inflamación se extiende al párpado», precisa. 

No se debe a un mal ajuste 

Estos son los problemas más graves relacionados con el uso de la mascarilla, que, no obstante, no están realmente vinculados con su empleo erróneo o un mal ajuste, según subrayan los dos especialistas. «No es por la mala praxis, sino simplemente porque hemos alterado las condiciones normales y el organismo no está preparado para esta situación nueva», justifica Gascón, con especial énfasis en las causas que originan la blefaritis.

Sí se ha detectado un mayor nexo con los pacientes que usan lentes de contacto. «La gente que usa lentillas tiene más riesgo de padecer un ojo seco. Son más propensos, pero también hay gente que tiene un ojo seco por causas hormonales o por otros motivos y la mascarilla se lo ha empeorado», subraya López-Marín. 

La principal consecuencia de este aumento de problemas oculares es un incremento proporcional de las intervenciones quirúrgicas. «Ha habido un aumento en la incidencia de la cirugía oftalmológica por la covid», reconoce López-Marín, que, de nuevo, señala dos causas diferentes. 

«Primero, porque hay muchos pacientes que utilizan gafas y se les complica el uso de la mascarilla. Algunos no toleran las lentillas y han tenido que recurrir a la cirugía láser. También los hay que presentan un ojo seco muy grave y han necesitado algún tipo de intervención por haber empeorado por la mascarilla».

Artículo publicado en el IDEAL de Granada el 26 de abril de 2021.

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