1.100 millones de personas viven con discapacidad visual al no poder acceder a la atención oftalmológica

Este informe es la culminación del trabajo de 73 expertos de una veintena de países y es una llamada de atención. Para los autores del estudio no puede ser correcto que tantas personas no tengan acceso a la atención oftalmológica cuando la mayoría de los tratamientos son asequibles en los países industrializados.

Hace pocos días hemos conocido los resultados del importante estudio internacional sobre la salud ocular mundial publicado en la revista científica ‘The Lancet Global Health’.

Este informe se fundamenta en la iniciativa mundial para la eliminación de la ceguera evitable en el mundo con el nombre de «VISIÓN 2020: El derecho a la vista».

La publicación del Informe mundial sobre la visión cuenta con el respaldo de la 73a Asamblea Mundial de la Salud sobre la atención ocular integrada centrada en las personas (2020).

El informe recalca que las personas con una mala salud visual tienen un riesgo de mortalidad 2,6 veces mayor que las personas sin pérdida de visión. Por desgracia, en todo el mundo, actualmente hay 1.100 millones de personas que viven con discapacidad visual porque no tienen acceso a servicios de atención oftalmológica.

El informe establece también que en el 90% de los casos la pérdida de visión podría evitarse.

También se ha calculado que el coste económico que esto supone le cuesta a la economía global 411.000 millones de dólares por año en pérdidas de productividad.

Este informe es la culminación del trabajo de 73 expertos de una veintena de países y es una llamada de atención. Para los autores del estudio no puede ser correcto que tantas personas no tengan acceso a la atención oftalmológica cuando la mayoría de los tratamientos son asequibles en los países industrializados.

Si no tomamos medidas en 2050, los problemas de visión afectarán a unos 1.800 millones de personas, la mayoría residentes en países subdesarrollados de Asia y de la región de África subsahariana.

Un coste humano y económico superior al coste de tratar la mayoría de las afecciones oftalmológicas. Mejorar la salud ocular tiene beneficios inmediatos y sustanciales para la prosperidad económica y social de las personas y los países.

Existen intervenciones para la gran mayoría de las personas con problemas de visión no tratados. De hecho, más del 90% de las personas con discapacidad visual tienen cataratas o simplemente necesitan gafas, ambos tratamientos muy rentables. Sin embargo, muchas poblaciones no tienen acceso a una atención oftalmológica asequible y de buena calidad. Como resultado, muchas personas que viven con problemas de visión lo hacen innecesariamente.

Al priorizar la salud ocular mediante una mayor inversión y la reestructuración de los sistemas de salud, podemos mejorar rápidamente las vidas y los medios de vida en todo el mundo.

Las cifras son alarmantes, unos 596 millones de personas vivían el año pasado con alguna alteración no tratada de la visión a distancia, como cataratas, glaucoma o complicaciones oculares relacionadas con la diabetes, mientras que otros 510 millones eran incapaces de ver con nitidez al no tener acceso a unas gafas.

Informe completo en este enlace.