¿Son los ojos un punto de entrada para el coronavirus?

Estos nuevos hallazgos se suman a las evidencias de que el ojo puede ser una fuente de transmisión e infección en portadores asintomáticos / sintomáticos. Por lo tanto, la protección ocular que protege contra las gotas y los aerosoles es prudente, especialmente para los oftalmólogos.

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La pandemia de coronavirus está generando una avalancha de publicaciones científicas en muy poco tiempo. Se están estudiando muchos aspectos de la enfermedad. Entre ellos se sigue investigando y discutiendo sobre el papel que juega el ojo humano en el contagio de la enfermedad.

Nuevos estudios están investigando si las células de la superficie ocular poseen los factores clave necesarios para la susceptibilidad celular al SARS-CoV-2, el virus que causa COVID-19.

En este último caso, los investigadores han analizado los ojos post mortem de personas fallecidas por la enfermedad y sus muestras quirúrgicas para determinar el papel jugado por el ACE2 (el receptor del SARS-CoV-2) y TMPRSS2, una proteasa asociada a la superficie celular que facilita la entrada viral después de la unión de la proteína con el ACE2.

Los resultados del estudio revelan que el tejido de la superficie ocular analizada con SARS-CoV-2 contiene tanto el receptor ACE2 como la proteasa TMPRSS2.

Este nuevo hallazgo indica que es necesaria la protección ocular para prevenir las infecciones por COVID-19.

Pero como en muchos estudios que se están realizando sobre el coranavirus una de sus grandes limitaciones es que se subscriben a una pequeña muestra de ojos post mortem analizados.

Pese a esto, los resultados preliminares sugieren que el ojo es susceptible a la infección por SARS-CoV-2. No existe una certeza al 100% si alguien puede enfermarse por la exposición al SARS-CoV-2 en sus ojos.

Sin embargo, sabemos por otros estudios que el SARS-CoV-2 puede estar presente en la superficie del ojo. Dado que el ojo tiene comunicación directa con los conductos nasales a través del conducto nasolagrimal, el virus tiene acceso al sistema respiratorio.

Estos nuevos hallazgos se suman a las evidencias de que el ojo puede ser una fuente de transmisión e infección en portadores asintomáticos / sintomáticos. Por lo tanto, la protección ocular que protege contra las gotas y los aerosoles es prudente, especialmente para los oftalmólogos.

Lo resultados indican que las células de la superficie ocular, incluida la conjuntiva, son susceptibles a la infección por SARS-CoV-2 y, por lo tanto, podrían servir como un portal de entrada y un reservorio para la transmisión de este virus de persona a persona.

Esto resalta la importancia de las prácticas de seguridad, incluidas las máscaras faciales y las precauciones de contacto ocular para prevenir la propagación de la enfermedad COVID-19.