Confirmado: La luz azul de los móviles no afecta a los ojos ni provoca ceguera

La Sociedad Española de Oftalmología se ha pronunciado varias veces sobre este tema bastante polémico y su posición es muy clara.

Cada cierto tiempo y movido seguramente por intereses comerciales se publican en los medios de comunicación noticias relacionadas con los posibles efectos de la luz azul en el ojo.  Hablamos por ejemplo de un supuesto estudio científico que recogido en diferentes medios está generando una cierta alarma en la opinión pública sobre los posibles efectos de la luz azul en el ojo.

La Sociedad Española de Oftalmología considera que la luz azul que emiten las pantallas de los móviles no es perjudicial al no existir ningún estudio científico riguroso que demuestre los efectos negativos de esta luz.

También se hace eco de un artículo escrito por la Dra. Celia Vimont y revisado por el Dr. Rahul Khurana que concluye que las molestias que algunos experimentan después de estar mirando demasiado tiempo las pantallas se deben probablemente al cansancio ocular digital.

Casi todos parpadeamos menos cuando estamos viendo las pantallas, produciendo cansancio y sequedad de los ojos. La exposición a la luz azul proveniente de las pantallas es mucho menor que la cantidad de luz azul proveniente del sol a la que estamos expuestos.

Por eso, la Sociedad Española de Oftalmología considera que los estudios publicados son alarmistas y no pueden ser tomados como recomendaciones reales.

Por ejemplo hablamos de un estudio de la Universidad de Toledo en los EE. UU recogido por varios medios y que lleva el alarmista título de que los ordenadores y móviles dañan la visión y pueden acelerar la ceguera.

La noticia informa que la exposición prolongada a la luz azul desencadena la generación de moléculas tóxicas en las células fotorreceptoras del ojo que pueden causar degeneración macular, una enfermedad incurable que afecta a la visión.

La Sociedad Española de Oftalmología considera que este estudio comete varios errores, como que algunas células fueron expuestas a la luz azul, cuando esas células en el cuerpo humano no están en contacto con este tipo de luz.

La luz azul sólo incide superficialmente en la piel y en los ojos, no puede tener ningún efecto en ninguna parte profunda del cuerpo.

El nivel (luminosidad ponderada) de la emisión de luz azul de las fuentes de iluminación modernas, incluidas las pantallas de ordenador, tablets y teléfonos móviles, es aproximadamente 100 veces más bajo que el nivel de riesgo ocular especificado en las pautas de ICNIRP, la Comisión Internacional de Protección de Radiación no Ionizante.

Por lo tanto, se ha determinado que el riesgo de daño retiniano atribuido a la luz azul emitida por los dispositivos digitales y las fuentes de luz domésticas es mínimo, incluso en condiciones de visión extremas a largo plazo.

Lo que es cierto es que la excesiva dependencia y uso del móvil no es muy beneficioso para nuestros ojos.

Sí que está demostrado que el uso excesivo del móvil es el causante del síndrome de fatiga visual, ojos secos o blefaritis. Que su uso antes de dormir puede provocar insomnio y alteraciones en el sueño.

Si de verdad se tiene una preocupación sobre el uso prolongado de móviles la mejor solución es acudir a un oftalmólogo, es el único que puede indicarle sobre sus cuidados y estilo de vida respecto a este tema.