La oftalmología y las pseudociencias

Uno de los últimos casos que más nos ha llamado la atención ya que nos afecta directamente, es el de los “terapeutas”, que sin tener que acudir a un oftalmólogo, aseguran que con su método de “yoga ocular” pueden solucionar los problemas de miopía, astigmatismo o presbicia.

Por desgracia Internet está lleno de anuncios de productos y tratamientos milagrosos para adelgazar sin esfuerzo, conseguir unos abdominales de escándalo o unos ojos azules gracias a un colirio milagroso. En todos estos casos estaremos no solo perdiendo nuestro dinero, también poniendo en riesgo nuestra salud.

Uno de los últimos casos que más nos ha llamado la atención ya que nos afecta directamente, es el de los “terapeutas”, que sin tener que acudir a un oftalmólogo, aseguran que con su método de “yoga ocular” pueden solucionar los problemas de miopía, astigmatismo o presbicia.

Solo hay que hacer una sencilla búsqueda en Google sobre “yoga ocular” para que nos aparezcan centros, cursos y monitores de esta técnica que promete terminar con los problemas refractivos más habituales simplemente haciendo ejercicios con los ojos.

Según leemos en la web de uno de los principales terapeutas de esta técnica, el “yoga ocular” es un método natural mediante el cual es posible la recuperación visual como resultado de trabajar de un modo consciente 5 puntos fuertes. Estos puntos fuertes son; relajación, sensibilidad, ejercicios muy sencillos y energía.

Una combinación casi mágica que según sus defensores permite que las personas que la practiquen terminen “prescindiendo de las gafas gracias a sus ejercicios o volviendo a usar un par de los que se tienen guardados en el cajón con una graduación menor”.

Según los defensores de estas técnicas solo con realizar un curso se puede pasar de 2 dioptrías a tener un 100% de agudeza visual. Incluso aseguran que es una terapia aconsejada para los niños, “para los niños es muy fácil recuperar su vista”. Incluso en los vídeos promocionales de estos cursos se afirma que mediante esta técnica se evitan operaciones o problemas futuros “como el glaucoma”.

La principal base científica que aportan los defensores de esta técnica es un estudio publicado en la revista “Medicina Naturista” de la Sociedad Europea de Medicina Naturista Clásica Sección Española que afirma que “La práctica de yoga ocular es susceptible de mejorar la agudeza visual a distancias lejanas en personas con diferentes grados de miopía”. Un estudio realizado por dos partidarios del “yoga ocular”.

El principal problema para la salud ocular de las personas que caigan en las redes de estos “terapeutas” es que los defectos refractivos sin corregir pueden crecer más rápidamente y los efectos pueden ser irreversibles. Y especialmente preocupante en niños y adolescentes que no son tratados correctamente por un oftalmólogo.

Incluso se está estudiando que no corregir correctamente un problema refractivo puede provocar problemas de ambliopía bilateral y el efecto rebote que tiene sobre la miopía el hecho de no corregirla adecuadamente.

El origen del “yoga ocular” se encuentra en los trabajos del estadounidense William H. Bates (1860-1931) que ideó el llamado método Bates que atribuye casi todos los problemas de la vista a la tensión habitual de los ojos, y menciona que las gafas son perjudiciales e innecesarias. Bates fue expulsado de la Asociación Norteamericana de Optometristas, por no poder demostrarse de manera científica estos resultados positivos en la mejora visual.

yoga-ocular Bates metodo ocularAlgunas personas que han realizado estos cursos de “yoga ocular” aseguran que tienen una sensación temporal de mejora. Un sensación que fácilmente se puede atribuir al efecto placebo de asistir a unos curso con una duración de cuatro meses con un precio por hora de curso que puede llegar a los 60 – 70 €. También influye el efecto de memoria de realizar los mismos test de agudeza visual durante meses y principalmente, la curva de adaptación de nuestro cerebro a su nuevo entorno de información visual que recibe de borrosidad y el y aprendizaje perceptual que realiza.

En algunas de estos cursos de “yoga ocular” incluso se realizan actividades que pueden llegar a ser perjudiciales para la salud ocular como el uso continuado de las llamadas gafas estenopeicas, que las recomiendan para mejorar la agudeza visual sin tener en cuenta que su uso continuado es perjudicial.

O la recomendación muy peligrosa de mirar directamente al sol al amanecer o al atardecer, una práctica muy peligrosa por el peligro de maculopatías.

El mejor remedio ante estas pseudociencias es aplicar el sentido común, confiar en los verdadero profesionales que son los optometristas y oftalmólogos y no dejarse caer en las redes de estos falsos terapeutas que pueden poner en peligro nuestra economía y lo que es más importante, la salud ocular.

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