La estrecha relación entre el lavado de manos y la salud ocular

Desde VISIÓON os recomendamos lavaros las manos con frecuencia y no tocarse ni frotarse los ojos ya que los dedos sucios son los principales transmisores de virus y bacterias.

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Estas semanas de alerta sanitaria uno de los grandes protagonistas ha sido el lavado de manos. Hemos leído y hasta visto en los telediarios, cómo lavarse las manos frecuentemente es una de las mejores maneras de evitar enfermarse y contagiar enfermedades.

El motivo es que el contacto con otras personas, superficies y objetos a lo largo del día hace que se acumulen gérmenes en las manos. Puedes infectarte con estos microorganismos al tocarte los ojos, la nariz o la boca, o transmitirlos a otras personas. Si bien es imposible que las manos estén libres de gérmenes, lavarse las manos con frecuencia puede ayudar a limitar la transferencia de bacterias, virus y otros microbios.

Lavarse las manos es una medida fácil y asequible de higiene y es especialmente importante para cuidar nuestra salud ocular.

Muchas afecciones oculares, como las infecciones bacterianas, virales o por hongos, son causadas por microorganismos que se encuentran en nuestras manos y que entra en nuestros ojos por esta vía. Muchas infecciones oculares son contagiosas y se pueden contraer después de tocar involuntariamente un objeto y luego frotarnos los ojos, una costumbre que siempre debemos evitar.

Cuando deberías lavarte las manos.

  • Antes y después de preparar la comida o manipular alimentos.
  • Antes y después de tratar heridas o cuidar a una persona enferma.
  • Antes de quitarte o ponerte tus lentes de contacto.
  • Después de tocar un animal o los desechos de un animal.
  • Después de ir al baño o de cambiar el pañal de un bebé.
  • Después de sonarte la nariz, estornudar o toser.

Cómo debemos lavarnos las manos correctamente

  • Mójate las manos con agua corriente tibia o fría. Aplica el jabón y haz bastante espuma, no hace falta usar jabón especial antibacteriano, es igual de eficaz el jabón normal y algunas bacterias pueden ser resistentes al jabón antibacteriano.
  • Frotar las manos enteras, de palma a palma, durante al menos 20 segundos. No olvides las muñecas, el dorso de las manos, debajo de las uñas y entre los dedos.
  • Enjuágate bien y sécate con una toalla limpia, usa esta misma toalla para cerrar el grifo.

Las manos limpias son muy importantes para quitarte las lentes de contacto antes de irnos a dormir. ¿Sabías que la calidad y cantidad de horas de sueño también puede afectar al funcionamiento de tus ojos?

Y muy importante, no se debe dormir con las lentillas puestas o podrían privar a las córneas de oxígeno, fomentando el crecimiento de bacterias. Al quitarse las lentes de contacto hay que asegurarse de colocarlas en un estuche limpio con una solución estéril.

Y al igual que nos lavamos las manos, también debemos lavarnos la cara. Especialmente en el caso de usar algún tipo de maquillaje. El maquillaje puede obstruir las glándulas alrededor de los ojos.

Estos pequeños pasos pueden llevarnos un tiempo, pero te ahorrarán muchas posibles molestias al día siguiente.

Y recuerda, si experimentas alguna molestia en los ojos, llame a su oftalmólogo y pida una cita. La buena higiene y el bienestar comienzan en casa, pero el cuidado debe dejarse a los profesionales. Lavarse las manos ofrece grandes recompensas en términos de prevención de enfermedades. Adoptar este hábito puede jugar un papel importante en la protección de tu salud.

Lavarse las manos con jabón es una de las formas más simples, eficaces y económicas de prevenir un gran número de enfermedades. Debemos lavarnos las manos con jabón de manera regular y de la forma correcta para prevenir muchas enfermedades de origen vírico.

No podemos destruir los gérmenes con los que convivimos y que transportamos en nuestras manos y en nuestro cuerpo. Tan es así que se calcula que existen más de 3.000 gérmenes por centímetro cuadrado. Muchos virus pueden sobrevivir cerca de media hora en la superficie de los objetos y bastará que nos llevemos las manos a los ojos para sufrir alguna infección ocular con los molestos síntomas que conllevan.

Si nos tocamos los ojos con las manos sucias o nos ponemos las lentillas sin lavarnos las manos podemos ocasionar una infección ocular como una conjuntivitis bacteriana, blefaritis y queratitis entre otras afecciones. Una vez aparecida una afección se debe consultar con un oftalmólogo y no recurrir a remedios caseros ni mucho menos, automedicarse.

Entre las afecciones más normales encontramos la conjuntivitis bacteriana y viral. La conjuntivitis se produce por la inflamación del tejido protector del ojo y encargado parcialmente del proceso de lubricación del ojo.

La conjuntivitis es muy contagiosa y presenta unos síntomas muy molestos como los ojos rojos, lagrimeo o ardor e hinchazón de párpados, entre otros.

La blefaritis por su parte es la infección del borde de los párpados y entre sus síntomas encontramos una fuerte sensación arenoso en los ojo y ardor en la zona de las pestañas. Es una afección fácil de prevenir con una adecuada higiene ocular y de manos.

Otra de las patologías más comunes dentro de las infecciones oculares por una mala higiene es la queratitis bacteriana. En este caso es una infección de la córnea que se caracteriza por un excesivo lagrimeo, ojos rojos, ardor y fotofobia entre otros.