Miopía infantil: ¿es posible frenar la miopía en niños?

Los expertos estiman que más del 40% de los niños de entre 5 a 19 años de edad son miopes, una prevalencia que se ha duplicado en los últimos 25 años. Aunque las explicaciones que rodean esta tendencia ascendente son variadas y parcialmente completas, el uso generalizado de dispositivos digitales, el aumento del tiempo dedicado a la lectura y reducir las horas que pasamos al aire libre se han considerado como los principales factores. Aun así, la causa definitiva sigue siendo incierta.

Cosas que debemos conocer sobre la miopía.

⚡La miopía es una epidemia silenciosa.

Se estima que la mitad de la población mundial será miope en el año 2050, una incidencia que supera con creces los niveles normales, lo que convierte a la miopía en una epidemia de la que la mayoría de la gente no ha oído hablar.

En el mundo urbano del este industrializado de Asia, entre el 80% y el 90% de los estudiantes que terminan la escuela secundaria son miopes, un aumento dramático con respecto a la incidencia de la miopía hace 50 años.

Pero la epidemia no se limita al este de Asia, la prevalencia de la miopía también está aumentando en otros países como por ejemplo en los Estados Unidos. En los próximos 30 años, el Instituto Nacional de Oftalmología de este país avisa que más de 40 millones de estadounidenses serán miopes.

En España el estudio ‘Prevalencia de la miopía entre los jóvenes en España, 2018’, elaborado por la Asociación Visión y Vida, indicaba que el 60 por ciento de estos jóvenes tiene miopía, una alteración ocular que es considera como una «pandemia».

La Organización Mundial de la Salud avisa que el 42% de las deficiencias de la visión en el mundo se deben a errores refractivos no corregidos, siendo la causa principal la miopía no corregida. Además, la miopía tiene impactos financieros, psicosociales y vocacionales

⚡La miopía no es tan inofensiva.

A pesar de existen métodos efectivos y ampliamente disponibles para tratar la miopía (gafas, lentes de contacto) existen riesgos asociados. Aunque el uso de lentes de contacto se considera generalmente sin riesgo, puede presentar complicaciones que van desde molestias leves hasta úlceras corneales que amenazan incluso la visión.

En una encuesta entre usuarios de lentes de contacto, aproximadamente un tercio desarrolló una complicación por el uso de lentes de contacto que requirió una visita médica.

La miopía puede ser difícil de reconocer entre niños menores de 3 años debido a que muchos de sus síntomas (por ejemplo, sostener objetos muy cerca, sentarse cerca del televisor) pueden ser comportamientos normales para su edad. La miopía puede pasarse por alto fácilmente en los exámenes rutinarios de la visión pediátrica debido a la falta de cooperación del niño o al hecho de que el técnico realice la prueba de manera incorrecta.

Los niños que desarrollan miopía a una edad temprana tienen más probabilidades de progresar y convertirse en miopía patológica, una forma severa de miopía que puede llegar a producir unos niveles altos de error refractivo, generalmente mayores de 5-6 dioptrías.

La miopía patológica es una amenaza importante para la visión porque está asociada con atrofia retiniana y neovascularización coroidal. La mácula puede verse afectada por esta degeneración, lo que lleva incluso a una pérdida irreversible de la visión. La miopía patológica también se asocia con un mayor riesgo de glaucoma y desprendimiento de retina. A medida que más niños se vuelven miopes, el riesgo de desarrollar estas complicaciones relacionadas con la miopía magna aumenta.

⚡Cómo combatimos la miopía infantil

⚡Animando a los niños a pasar más tiempo al aire libre.

Todo el tiempo que el niño pasa al aire libre lo protege del desarrollo de la miopía. Estar al aire libre significa menos tiempo bajo luz artificial y menos horas de actividades de riesgo, como abusar de dispositivos electrónicos.

Pasar tiempo al aire libre parece ser más beneficioso para prevenir que la miopía se desarrolle que para retrasar su progresión. La miopía se diagnostica normalmente entre los 8 y 12 años de edad, por lo que el momento más crítico es en niños menores de 8 años; pero, por innumerables razones, nunca es demasiado tarde para fomentar pasar tiempo al aire libre.

La cantidad de tiempo que se necesita al aire libre para lograr este efecto positivo no ha sido determinado. Un estudio descubrió que 14 horas semanales al aire libre redujeron la incidencia de la miopía del 60% al 20% en niños que tenían un riesgo genético de miopía. En otro estudio, los investigadores examinaron la incidencia de nuevos casos de miopía en niños de una escuela en la que el tiempo al aire libre aumentaba en 80 minutos por día, en comparación con otra escuela, en la que los niños pasaban su período de recreo en el aula. Los nuevos casos de miopía se redujeron en aproximadamente un 50% en un período de un año en los niños que pasaron el recreo al aire libre.

El proceso fisiológico por el cual la luz solar afecta el desarrollo de la miopía no está claro. Una hipótesis es que la luz solar provoca la liberación de dopamina en la retina, lo que normaliza la tasa de crecimiento acelerado de un ojo miope. Esta hipótesis se apoya en las diferencias estacionales en las tasas de progresión de la miopía, que son más lentas en el verano.

⚡Limitado el uso de dispositivos digitales, especialmente en los niños más pequeños.

El uso de dispositivos digitales y sus efectos potenciales en el desarrollo de la miopía es un área de gran preocupación para los padres y los oftalmólogos. La sociedad digital implica que hayamos introducido dispositivos digitales en la vida diaria de los niños a edades cada vez más tempranas y esto puede tener efectos en el desarrollo de su sistema visual. Estas posibles consecuencias aún no se conocen del todo.

Un estudio reciente descubrió que la mayoría de los niños de 2 años usaban móviles diariamente y que el 92,2% de los niños de 1 año habían usado un dispositivo móvil, por lo que la exposición a estos dispositivos es generalizada a pesar de que su impacto aún no se ha determinado.

Se cree que la miopía se produce por una combinación de influencias genéticas y ambientales. El uso de dispositivos digitales se puede considerar que es un factor de riesgo para el desarrollo de la miopía. Sin embargo, es demasiado pronto para saberlo.

⚡Asegúrese de que la miopía se corrija completamente.

La subcorrección, que algunos consideran beneficiosa, en realidad acelera la progresión de la miopía. Varias opciones ópticas y farmacéuticas sirven para ralentizar la progresión de la miopía en lugar de simplemente neutralizar sus efectos.

Se ha demostrado que la atropina en dosis bajas reduce drásticamente la progresión de la miopía, pero no se ha determinado la duración óptima de este tratamiento. También existen inquietudes acerca de los posibles efectos adversos a largo plazo de la atropina. Debido a que la  atropina causa dilatación de la pupila y visión borrosa de cerca, y aunque estos efectos se minimizan a dosis bajas, todavía pueden ser problemáticos.

La ortoqueratología, un método óptico para retrasar la progresión de la miopía, implica el uso de lentes de contacto permeables al gas durante la noche que aplastan la córnea, reduciendo así el poder general del ojo.

Otra vía de estudio para el control terapéutico de la miopía es la 7-metilxantina que está siendo estudiada en Dinamarca. La 7-metilaxantina afecta la liberación de neurotransmisores, incluyendo la dopamina. Un informe inicial indica que reduce sustancialmente la progresión de la miopía y el alargamiento excesivo del ojo. Pero aún se necesitan estudios adicionales para establecer su seguridad.

En un informe exhaustivo reciente del Interventions Myopia Institute, se llegó a la conclusión de que, aunque se están investigando tratamientos prometedores, en la actualidad no existe un tratamiento único que sea eficaz para prevenir o ralentizar la progresión de la miopía en los niños.