Cuidado, los factores ambientales desempeñan un papel fundamental en el desarrollo de miopía

11 DE febrero, 2016

Parece ser que los factores ambientales y genéticos desempeñan un papel fundamental en la miopía.

Las cifras son escandalosas pero se estima en más de 2.000 millones las personas que padecen miopía actualmente en el mundo. Y las previsiones son aún peores, en unas pocas décadas, la mitad de la población mundial, es decir 5.000 millones de personas, serán miopes.

Estos datos son especialmente alarmantes, no sólo por la molestia de llevar gafas o lentillas, sino porque las personas miopes y especialmente las personas con miopía magna o con un gran número de dioptrías, tienen un elevado riesgo de padecer cataratas, degeneración macular o alguna patología visual que incluso les lleve a la ceguera. Esto es debido a que por la miopía, la curvatura de la córnea somete a una presión más elevada a las estructuras del ojo.

Parece ser que los factores ambientales y genéticos desempeñan un papel fundamental en la miopía. La comprensión de cómo influyen estos factores es esencial para la prevención y tratamiento de esta enfermedad ocular.

En determinados círculos oftalmológicos y de análisis sanitario ya se habla del fenómeno del “boom de la miopía”. Algo normal al examinar las cifras de algunos países asiáticos como Corea del Sur, Japón o Singapur en los que la miopía entre escolares alcanza el 90% y hace unas décadas no pasaba del 25%.

Los científicos están haciendo progresos en la comprensión de la miopía pero las tasas de miopía crecen cada año y en algunos países como China las patologías visuales relacionadas con la miopía son ya la segunda causa de ceguera en adultos.

Diferentes estudios oftalmológicos ya han establecido una relación entre la miopía y algunos factores ambientales desarrollados en la infancia cómo ver la televisión o jugar a videojuegos con la luz inadecuada o pasar muchas horas seguidas estudiando.

Por ejemplo un reciente estudio realizado en Australia ha demostrado que las tasas de miopía entre los australianos son mucho menores que en otros países occidentales. El motivo seguramente pase por un comportamiento social de los australianos más propenso a las actividades al aire libre. Aunque esto también tiene su parte negativa debido a los efectos nocivos de la excesiva exposición a la radiación de los rayos UV.

Por otro lado, el componente genético en la miopía puede ofrecer a los científicos muchas respuestas. Diferentes estudios han determinado que los rasgos oftalmológicos demostraron ser especialmente hereditarios, más que cualquier otro rasgo genético.

Se han identificado varios genes asociados con la miopía y ya se está trabajando en esta vía para conseguir una solución genética que prevenga la miopía.

Pero hasta que encontremos una solución a la miopía, la mejor manera de mantener a raya la miopía es fomentar las actividades al aire libre y las revisiones oftalmológicas anuales.

 

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