¿Qué es la disfunción de glándulas de Meibomio (DGM)?

Las glándulas de Meibomio, situadas en los bordes de los párpados superiores e inferiores, producen e inyectan un aceite a la lágrima con cada parpadeo. Esta fina película de aceite evita que la lágrima se evapore e incrementa la lubricación y la comodidad.

Los síntomas del ojo seco pueden incluir sequedad, sensación de arenilla, quemazón, cansancio ocular y malestar. El aceite que producen las glándulas de Meibomio se vuelve cada vez más turbio y se espesa hasta alcanzar una consistencia pastosa.

El ojo seco provoca un incremento de la sensibilidad ante factores medioambientales como el viento, la temperatura y la humedad. Asimismo, se pueden percibir cambios que interfieren en la capacidad visual normal.

A menudo, las personas interpretan que se debe a un efecto habitual del proceso de envejecimiento, si bien, de hecho, el síndrome de ojo seco puede tener consecuencias significativas, como la pérdida de productividad y una reducción de calidad de vida.

¿Qué es la disfunción de glándulas de Meibomio (DGM)?

Las glándulas de Meibomio, situadas en los bordes de los párpados superiores e inferiores, producen e inyectan un aceite a la lágrima con cada parpadeo. Esta fina película de aceite evita que la lágrima se evapore e incrementa la lubricación y la comodidad.

El tratamiento de pulsación térmica utiliza calor y presión para desobstruir las glándulas de Meibomio.

Al aplicar el calor directamente en las glándulas sobre la superficie interna del párpado, este llega al contenido de las glándulas de forma rápida y eficiente, licuando cualquier obstrucción y haciendo que dicho contenido sea más sencillo de eliminar de la propia glándula. En la superficie externa del párpado se aplica presión en pulsos desde el extremo de las glándulas.

Esta acción desplaza la obstrucción hacia la apertura de la glándula y evacúa el contenido.

¿Por qué es importante?

Cuando la disfunción de glándulas de Meibomio no se trata, la obstrucción de las glándulas impide la liberación de lípidos en la película lacrimal, impactando negativamente en la salud de la superficie ocular. Los cambios a largo plazo dan lugar a una menor regulación de la producción de aceite y a la pérdida de la función de las glándulas, lo que puede provocar finalmente que se atrofien, perdiendo su función.

Unas glándulas de Meibomio completamente atrofiadas provocan malestar crónico y progresiva degradación de la visión, impactando significativamente en la calidad de vida.

Y realizar cataratas o cirugía refractiva sin tratar primero la DGM puede evitar que logre la calidad de visión deseada y puede desencadenar y empeorar los síntomas del ojo seco.

Mantener las glándulas de Meibomio en un estado y un funcionamiento normales resulta de vital importancia para el cuidado a largo plazo de la salud de la superficie ocular y para conservar una buena visión.

Técnicas Lipiflow y Lipiview

Hasta ahora, el tratamiento del ojo seco ha sido “paliativo”, se ha limitado a intentar paliar los síntomas oftalmológicos mediante el uso de lágrimas artificiales y tratamientos encaminados a eliminar la inflamación subclínica generada en el ojo por la ausencia de la lágrima y el tratamiento del parpado.

Ahora contamos en nuestra clínica oftalmológica con una nueva arma terapeútica contra el ojo seco que está llamada a revolucionar esta enfermedad mejorando de forma muy significativa la calidad de vida de los pacientes con ojo seco.

Lipiview es una nueva tecnología de diagnóstico oftalmológico que se centra en el análisis de la lágrima en su composición, y en el análisis de la afectación del ojo por la sequedad ocular.

Lipiflow es una tecnología para el tratamiento oftalmológico del ojo seco, por la vía de la mejora en el síndrome de disfunción de glándulas de Meibomio, una de las principales responsables del ojo seco.

Somos la primera Clínica Oftalmológica de Andalucía  que tiene disponible esta tecnología a disposición de sus pacientes.