Como cuidar nuestros ojos en verano: 6 recomendaciones

Con el verano pasamos muchas más horas activos y fuera de casa. Al igual que nos preocupamos de nuestra piel utilizando protector solar cuando estamos en la playa o piscina, también debemos proteger nuestra salud ocular y seguir unas pautas.

Cuidado con el sol.

Debemos evitar las largas exposiciones al sol y mirar directamente al sol, incluso si se utilizan gafas de sol. Las gafas de sol, siempre que estén homologadas y tengan todas las certificaciones de protección solar necesarias, debemos usarlas siempre que estemos expuesto al sol. Incluso niños y bebés.

No está de más el uso de sombreros con visera. Se ha calculado que hasta un 50% de la radiación solar que llega a nuestros ojos lo hace colándose por el espacio que separa las gafas de nuestra cara. Una visera es la mejor solución para evitar la incidencia vertical de los rayos solares.

Cuando la luz del sol ilumina el agua, la arena u otras superficies altamente reflectantes e incide en nuestros ojos de forma directa, puede producir una fotoqueratitis. Cuando los rayos ultravioleta (UV) del sol queman la superficie del ojo y sus síntomas son dolor, enrojecimiento, visión borrosa e incluso pérdida temporal de la visión.

Cuidado con el agua.

Debemos evitar el contacto directo de nuestros ojos con el agua del mar o de la piscina. Así evitaremos el contacto con agentes irritantes (cloro) y contaminantes (virus y bacterias).

Siempre utilizaremos gafas de bucear. En la piscina, los productos químicos utilizados para mantener el agua limpia, como el cloro, pueden afectar la película lagrimal que mantiene nuestros ojos húmedos y saludables.

Y una recomendación, después de nadar en la playa o en la piscina, salpicar los ojos cerrados con agua fresca inmediatamente después de salir del agua.

Cuidado con los aires acondicionados.

Pasar mucho tiempo en habitaciones con el aire acondicionado puesto puede generar un problema muy común como es el ojo seco. El aire acondicionado reseca los ojos y éste es un problema que puede llegar incluso a cronificarse. Para combatir la sequedad de la superficie del ojo podemos recurrir a las lágrimas artificiales, preferiblemente aquellas que no contienen conservantes, para mantener los ojos húmedos y frescos.

E incluso si los aparatos de aire acondicionado no han tenido el suficiente mantenimiento pueden favorecer la aparición de infecciones.

Cuidado con los juegos al aire libre

Con el verano multiplicamos las actividades peligrosas para nuestros ojos como jugar al tenis, juegos en la playa, cortar el césped… muy pocas veces se utilizan las necesarias gafas protectoras y no son raras las lesiones oculares por impacto de objetos que se producen durante estos días.

Recuerda que si notas algún cuerpo extraño en el ojo, por ejemplo arena de la playa, no hay que frotarse los ojos, sino lavarlos inmediatamente.

Cuidado con fumar

Si quieres tener un verano saludable, deja de fumar. El humo del cigarrillo empeora los síntomas del ojo seco y es un factor de riesgo para muchas enfermedades oculares, como cataratas o la degeneración macular.

Dejar de fumar reduce el riesgo de sufrir enfermedades oculares y otros problemas de salud importantes.

Otros consejos.

  • Consulta con tu oftalmólogo si estás siguiendo una medicación. Ciertos tratamientos con principios activos como las tetraciclinas, doxiciclinas, alopurinol, clorpromacina entre otros fármacos, hacen que se incremente la sensibilidad de los ojos y necesitemos extremar las medidas de precaución.
  • Al igual que debemos consultar con nuestro oftalmólogo las medidas a tomar al aire libre si padecemos alguna enfermedad ocular que se relacione con la radiación ultravioleta, como determinadas patologías retinianas o pterigion.
  • El sentido común, la prevención y la consulta a nuestro oftalmólogo ante cualquier duda son las sencillas reglas para disfrutar del buen tiempo.