Conociendo el glaucoma por la Dra. Ana Quintero Palomino

El glaucoma es una enfermedad ocular grave que puede llevar a la ceguera si no es tratada. Es una de las principales causas de ceguera en nuestro medio.

El glaucoma es la primera causa de ceguera  irreversible a nivel mundial, estimándose que más de 110 millones de personas se verán afectadas por esta patología en 2040.

Se trata de una enfermedad ocular que afecta al nervio óptico de manera crónica y progresiva. Su principal factor de riesgo  es el aumento de la presión intraocular, que, poco a poco, va dañando al nervio óptico, la estructura encargada de enviar los estímulos eléctricos recogidos por la retina hasta el cerebro.

Existen dos tipos principales de glaucoma: el glaucoma crónico o de ángulo abierto (que afecta 70-90% de los individuos) y el glaucoma de ángulo cerrado.

También hay otras formas menos comunes de esta enfermedad ocular, como el glaucoma normotensivo, el congénito y el glaucoma secundario.

Clasificación:

Glaucoma crónico o de ángulo abierto

Es el tipo más frecuente de glaucoma y se produce cuando hay un fallo parcial en el sistema de drenaje del ojo ( similar a una cañería atascada). Este acúmulo de fluido provoca un aumento de la tensión ocular y subsiguiente daño del nervio óptico. Este tipo de glaucoma no cursa con molestias ni dolor y el efecto es tan gradual , que las personas que lo padecen no refieren cambios en la visión hasta que el daño es ya bastante grave.

A medida que la enfermedad progresa se desarrollan puntos ciegos en la visión periférica (lateral) de ambos ojos , que con el tiempo pueden llegar a afectar a la visión central (directa).

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Glaucoma de ángulo cerrado o “de ángulo estrecho”

Al igual que no hay dos personas con la misma nariz ni la misma boca, cada ojo es distinto. Existen personas cuyo iris (la parte coloreada que se contrae y dilata) se encuentra muy cerca del ángulo de drenaje del ojo, lo cual predispone al bloqueo del mismo y un aumento agudo o crónico de la presión intraocular (similar a cuando un plástico tapa el desagüe del lavabo).

Las personas en riesgo de desarrollar glaucoma agudo  de ángulo cerrado tampoco presentarán síntomas antes de un episodio. Los síntomas de un ataque pueden incluir visión borrosa, halos de luz, dolor de cabeza, náuseas y dolor ocular intenso con enrojecimiento. El glaucoma de ángulo cerrado puede causar ceguera si no se trata de inmediato.

Factores de riesgo

El glaucoma puede afectar a personas de todas las edades, desde los bebés hasta los adultos y ancianos. No obstante, existen ciertos factores que aumentan el riesgo de padecerlo y  ensombrecen su pronóstico. Estos son, entre otros:

  • Presión intraocular elevada
  • Mayores de 60 años
  • Parientes de personas con glaucoma
  • Personas de ascendencia africana, hispana y asiática
  • Diabetes
  • Miopia /hipermetropía elevada
  • Uso prolongado de esteroides
  • Hipertensión arterial, migrañas, problemas de circulación sanguínea
  • Antecedentes de traumatismo ocular o ciertos tipos de cirugía ocular

Las personas que presenten alguna de estas características se beneficiarán de un seguimiento estrecho por parte de su oftalmólogo con idea de prevenir y planificar de manera precoz posibles tratamientos que garanticen su buena salud visual.

Diagnóstico

Sólo mediante un examen oftalmológico completo lograremos diagnosticar  el glaucoma de manera precoz y segura.

Durante dicha exploración el médico realizará una serie de pruebas, tales como:

  • Medición de la presión intraocular ( tonometría) y espesor corneal (paquimetría)
  • Examen morfológico y estructural  del nervio óptico (retinografia y tomografía de coherencia óptica)
  • Inspección del ángulo de drenaje (gonioscopia)
  • Pruebas funcionales que demuestren la integridad de la via óptica (campo visual)

El glaucoma es un ladrón silencioso de visión , de hecho, la mitad de personas que sufren glaucoma no saben que lo padecen. La GRF ( Glaucoma Research Foundation) recomienda que las personas con mayor riesgo de desarrollar glaucoma se realicen exámenes para su despistaje a partir de los 35 años y el resto de personas a partir de los 40 años , repitiendo el proceso cada uno o dos años posteriormente.

Tratamiento

El daño visual causado por el glaucoma es irreversible, pero con un tratamiento eficaz y un seguimiento planificado, es posible ralentizar y prevenir la perdida visual, especialmente si la enfermedad se detecta en estadios precoces.

En general, el objetivo de nuestro tratamiento será disminuir la presión intraocular. Dependiendo del estadio y evolución de la enfermedad, optaremos por la medicación en gotas, fármacos orales, tratamiento láser, cirugía o una combinación de las mismas.

Dra. Ana Quintero Palomino – VISIÓON Oftalmólogos Granada