Septiembre, época de cambios, época de conjuntivitis

La conjuntivitis es la infección ocular más frecuente en los niños y las de origen bacteriano o vírico pueden ser muy contagiosa. Es muy normal en ambientes cerrados como las guarderías debido al estrecho contacto que mantienen los niños.

¿Qué es la conjuntivitis?

La conjuntivitis es una infección ocular tan común que la mayoría de la población la ha padecido o la padecerá al menos una vez en su vida.

Es una de las afecciones oculares más frecuentes entre niños y adultos. Y aunque en la mayoría de las veces es tratable y no revisa gravedad es una de las afecciones más molestas.

Estrictamente hablando, llamamos conjuntivitis a la inflamación de la capa conjuntiva, una membrana mucosa que recubre el interior de los párpados y que se extiende hasta la parte anterior del globo ocular, es decir, la parte blanca del ojo.

La inflamación de esta mucosa hace más visibles los vasos sanguíneos, lo que le da al ojo un color rosado o rojizo que produce alarma. La conjuntivitis en realmente molesta para la persona que la sufre ya que a los ojos enrojecidos se le suman legañas, secreciones y la incómoda sensación de tener un cuerpo extraño dentro del ojo.

Conjuntivitis en niños

Por otra parte, la conjuntivitis es la infección ocular más frecuente en los niños y las de origen bacteriano o vírico pueden ser muy contagiosa. Es muy normal en ambientes cerrados como las guarderías debido al estrecho contacto que mantienen los niños.

En otros casos la conjuntivitis de los niños puede tener un origen en una sensibilización alérgica y no ha sido motivada por un contagio.

Los especialistas como los oftalmólogos de VISIÓON recomiendan que les prestemos a nuestros ojos los mismos cuidados que por ejemplo tenemos con nuestra piel porque nuestros ojos también sufren las inclemencias del tiempo y el cambio de las estaciones.

Ojos enrojecidos no solo en verano

En los meses de verano, incluso en septiembre, en que seguimos teniendo contacto con aguas no tratadas como las de ríos, lagos o playas existe el peligro elevado de contraer una conjuntivitis de origen bacteriano. Y para los rezagados que sigan de vacaciones, también existe el riesgo de contagio de una conjuntivitis alérgica ya que se está más en contacto con alérgenos a los que no solemos acceder en nuestra vida cotidiana.

La mayoría de los casos de conjuntivitis son leves pero es conveniente acudir al oftalmólogo si los síntomas no remiten o notamos dolor en el ojo, visión borrosa, fotofobia o un enrojecimiento intenso.

[dt_quote type=”blockquote” font_size=”big” animation=”none” background=”plain”]Y despedir el verano supone la llegada del otoño, una estación complicada por el aumento de conjuntivitis alérgica e infecciosa. [/dt_quote]

Septiembre, época de cambios, época de conjuntivitis
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