Cirugía de la “catarata compleja” asistida por láser de femtosegundo

Existen ciertos factores de riesgo y características de la catarata que nos hacen clasificarla como “catarata compleja o complicada”. Es importante identificar preoperatoriamente este tipo de cataratas para poder realizar una planificación quirúrgica adecuada y tener intraoperatoriamente a nuestra disposición todos los dispositivos y tecnología necesarios para obtener un resultado visual satisfactorio para el paciente.

La catarata es la causa global más frecuente de ceguera reversible y su tratamiento quirúrgico es la cirugía más frecuentemente realizada a día de hoy a nivel mundial.

En nuestro medio, la mayoría de casos de catarata son diagnosticados de forma precoz, permitiendo un seguimiento correcto y un tratamiento adecuado en el tiempo.

Sin embargo, existen ciertos factores de riesgo y características de la catarata que nos hacen clasificarla como “catarata compleja o complicada”. Es importante identificar preoperatoriamente este tipo de cataratas para poder realizar una planificación quirúrgica adecuada y tener intraoperatoriamente a nuestra disposición todos los dispositivos y tecnología necesarios para obtener un resultado visual satisfactorio para el paciente.

La cirugía de la catarata asistida por láser de femtosegundo (FLACS, femtosecond laser assisted cataract surgery) nos permite aumentar las probabilidades de éxito en este tipo de cataratas, aumentando la reproducibilidad y fiabilidad del proceso quirúrgico y disminuyendo notablemente el impacto del mismo sobre el ojo intervenido.

Los siguientes son, entre otros, factores que pueden influir en el grado de complejidad de las cataratas:

Grado de dureza de la catarata

La catarata se define como la opacificación del cristalino, que se va endureciendo progresivamente y va perdiendo su transparencia y su capacidad de actuar como lente intraocular natural.

En determinados casos, el grado de dureza de la catarata puede llegar a ser extremo, apareciendo lo que denominamos como “catarata madura o hipermadura”.

Este tipo de cataratas pueden adquirir distintos colores (blanca, negra, ambarina-brunescente) dependiendo de distintos procesos fisiopatológicos, pero el punto común de todas ellas es la necesidad de utilizar mucha mayor energía intraocular para eliminarlas que en una catarata normal.

Otro aspecto importante a tener en cuenta en este tipo de cataratas es que los propios fragmentos de catarata, al ser mucho más duros y a veces afilados, pueden dañar algunas estructuras intraoculares importantes como la cápsula del cristalino o el endotelio corneal (revestimiento interno de la córnea), empobreciendo el pronóstico visual final.

Disponemos de múltiples técnicas para abordar este tipo de cataratas, entre las que se incluyen la técnica del escudo para proteger la córnea, la tinción capsular con azul tripán para mejorar la visualización, la blancopunción para despresurizar el saco cristaliniano, la realización de una capsulorrexis amplia con hidrodisección multizonar controlada, etc.

El láser de femtosegundo puede jugar un papel clave en este tipo de cataratas, especialmente mediante la rápida y precisa fragmentación de la catarata en múltiples trozos que realiza,  disminuyendo de forma notable la cantidad de energía intraocular necesaria para separar y eliminar la catarata posteriormente.

Cuanto menor sea la energía de ultrasonido utilizada durante la cirugía menor será el impacto sobre la córnea y mejor y más rápida será la recuperación visual post-operatoria.

Cámara anterior estrecha

Los pasos de la cirugía de la catarata se realizan fundamentalmente en dos espacios dentro del ojo, la cámara anterior y el saco cristaliniano. Algunos pacientes tienen un espacio reducido en la cámara anterior del ojo, dificultando las maniobras quirúrgicas y obligando a realizarlas más cerca de la córnea de lo que nos gustaría.

El láser de femtosegundo realiza de forma precisa y desde el exterior del ojo múltiples pasos de la cirugía, de modo que se disminuyen al máximo el número de maniobras intraoculares en estos casos.

El láser puede realizar tanto las incisiones corneales, como una capsulorrexis circular, centrada y continua que contenga perfectamente la lente intraocular, previniendo movimientos de la lente intraocular fuera del saco cristaliniano y otras complicaciones de la capsulorrexis, que es uno de los pasos más delicados de la cirugía.

La fragmentación de la catarata por el láser también es beneficiosa en estos casos en los que disponemos de poco espacio para realizar el procedimiento quirúrgico de forma manual.

Alteraciones corneales

Como hemos comentado previamente, al disminuir la energía empleada para eliminar la catarata el impacto sobre la córnea es mucho menor y el resultado visual y la recuperación postoperatoria se optimizan. Esto es especialmente importante en pacientes con enfermedades o alteraciones corneales previas, por ejemplo, en pacientes con distrofia endotelial de Fuchs (cornea guttata) o con trasplantes corneales.

Debilidad de las estructuras cristalinianas.

Es esencial para un buen resultado quirúrgico la integridad y estabilidad del saco capsular del cristalino, ya que es el lugar donde se coloca la lente intraocular al terminar la cirugía en condiciones normales.

En algunas afecciones oculares, como en el síndrome pseudoexfoliativo o en cataratas traumáticas, la cápsula del cristalino es más frágil y su anclaje al iris es más débil e inestable. En estos casos es muy importante disminuir al máximo las tensiones y tracciones sobre el saco capsular para evitar desinserciones parciales o totales de la cápsula que puedan llevar a descentramiento de la lente intraocular.

Además, frecuentemente los pacientes con pseudoexfoliación suelen tener una mala dilatación pupilar, lo que suele incrementar la dificultad de la cirugía y el número de maniobras y tiempo necesarios para eliminar la catarata.

La cirugía de catarata asistida por láser de femtosegundo permite en estos casos disminuir el número de maniobras quirúrgicas dentro del ojo, disminuyendo la tensión ejercida sobre el saco cristaliniano y facilitando el correcto centrado y estabilización de la lente intraocular.

Dr. Rubén Yela DelgadoVISIÓON OFTALMOLOGOS